Vietnam: La guerra interminable (1954-1975).

La guerra de Indochina entre Francia y la República Democrática de Vietnam (RDVN) duró siete años y medio. La conferencia de Ginebra (mayo-junio de 1954) pareció ponerle fin. Quedaba la incógnita de si su principal logro, el armisticio, abocaría a una paz o a una simple tregua.

Conforme estaba previsto, en la fecha acordada cesaron las hostilidades, el ejército popular vietnamita se retiró de Camboya y en Vietnam y Laos cada parte reagrupó a su ejército en las zonas asignadas. Ho Chi Minh y su Gobierno volvieron a instalarse en Hanoi el 10 de octubre.

Con todo, las zonas de reagrupación (norte y sur) no se convirtieron en territorios autónomos, separados por la línea de demarcación militar provisional fijada en el paralelo 17, hasta el mes de mayo de 1955, en que Francia evacuó Haiphong y el ejército popular vietnamita Quangnam-Quangngai.

En los trescientos días de plazo para la aplicación del armisticio, casi novecientos mil habitantes del norte se pasaron al sur, huyendo del régimen comunista. Eran campesinos católicos del sur del delta del río Rojo, burguesía urbana, intelectuales de derechas y funcionarios comprometidos con el régimen de Bao Dai, que proporcionarían al nuevo régimen de Saigón la base política que le faltaba.

El armisticio no trajo la paz. Esta línea de demarcación, que —se puntualizaba—no era una frontera ni tenía significado político, dividía Vietnam. Había en cada zona una administración que creía hablar en nombre de todo Vietnam, cuya unidad nadie discutía. El problema consistía en saber cómo serían las relaciones entre ambas zonas y en qué contexto internacional se desarrollarían.

Como los occidentales no creían que la situación estuviese estabilizada para impedir una eventual reavivación de la expansión comunista, Estados Unidos, Francia e Inglaterra firmaron un tratado de alianza en Manila el 8 de septiembre de 1954, al que se asociaron Australia, Nueva Zelanda, Tailandia, Filipinas y Pakistán.

El tratado contemplaba la concertación de estas ocho potencias caso de injerencia comunista en la zona. La OTSEA (Organización del Tratado del Sudeste Asiático) podía convertirse en el equivalente asiático de la OTAN. Si los países libres de Indochina no estaban entre sus miembros, contaban al menos con una garantía frente a la agresión.

Por lo demás, el 29 de septiembre, Francia y Estados Unidos concluyeron un acuerdo secreto en Washington. Por él, ambos se comprometían a actuar conjuntamente para apoyar un régimen fuerte y anticomunista en Vietnam del Sur. Se pretendía evitar que Saigón cayese en manos del Viet Minh, el enemigo al que se quería aislar.

 

Renuncia francesa

Los franceses, que se consideraban los protectores titulares de Indochina, confiaban en que la ayuda norteamericana reforzara el ejército de Bao Dai y el régimen de Saigón. Creían que, de una u otra forma, seguirían controlando el sur.

No entendieron que todo cambiaría con la llegada al poder, en julio de 1954, del conocido líder intransigente Ngo Dinh Diem. Lo primero que hizo éste fue negarse a firmar los convenios de Ginebra: le parecían deshonrosos y catastróficos porque entregaban la mitad del país a los comunistas. ¿Cómo aplicar unos acuerdos que Saigón rechazaba?

Diem no sólo se mostró hostil a lo que constituía la base política del poder de Bao Dai: sectas Cao Dai y Hoa Hao, mafia Binh Xuyen, compradores corruptos, políticos clientes de los franceses… También al acercarse a los norteamericanos indicó a los civiles y militares franceses que su reinado había concluido.

A principios de octubre de 1954 se complicaron las cosas. Washington decidió conceder ayuda directa a Diem orillando a Francia, que veía drásticamente reducida la financiación norteamericana. Los franceses protestaron e intentaron demostrar a Estados Unidos que Diem no era el hombre adecuado, que por su inexperiencia y sectarismo lo iba a estropear todo. Washington no se arredró y afirmó que había que ayudar a Diem.

No existía alternativa. Presionado por los americanos, Bao Dai, que se había instalado en Francia, llamó a aquellos jefes del ejército opuestos a Diem, como el general Hinh. El ejército, amenazado por el corte de créditos norteamericanos si no se sumaba al poder establecido, pasó al mando de los oficiales de Diem.

Enfrentada repentinamente a la insurrección de Argelia, Francia retiró la mayoría de sus tropas en Indochina. El 13 de diciembre de 1954 consintió en que el ejército vietnamita recibiera instrucción conjunta de sus oficiales y de setecientos consejeros americanos. En enero de 1955, Diem confió a los norteamericanos el entrenamiento de su policía, aunque no la tuviera bajo su control efectivo.

El Gobierno Mendes-France, partidario de no agravar sus diferencias con Washington sobre la Comunidad Europea de Defensa (CED), optó por transferir paulatinamente a Estados Unidos sus responsabilidades en Indochina, estimando que en adelante tendrían más interés en ella que Francia.

En diciembre de 1954, Francia aceptó disolver los servicios comunes de los tres Estados indochinos: Vietnam, Camboya y Laos, aunque seguía controlándolos. A partir de entonces, Washington podría mantener contactos directos con cada uno de esos Estados. Sin embargo, el 30 de diciembre de ese mismo año, el primer ministro Pham Van Dong recordaba en Hanoi que Francia, firmante de los convenios de Ginebra y encargada de su aplicación, no debía desentenderse de estas responsabilidades.

Apoyado por los americanos y con la fidelidad del ejército nacional, Diem consolidó rápidamente su poder. Los novecientos mil refugiados que acababan de llegar del Norte, en su mayoría católicos, le suministraban una base política capaz de competir con los Cao Dai y Hoa Hao y le ofrecía un vivero donde poder reclutar abnegados partisanos.

En abril de 1955, Diem quitó a los Binh Xuyen el control de la policía y emprendió una lucha contra la vasta corrupción que éstos habían propiciado. Presentándose como anticolonialista decidido, afirmaba que eran enemigos del Vietnam los colonialistas franceses y los comunistas.

Contra el parecer galo, metió en cintura a las sectas Cao Dai y Hoa Hao. Algunos jefes de éstas prosiguieron la guerrilla en las provincias del Norte. Francia apoyó a las sectas, lo que le valió la enemistad de Diem. Junto a Francia se fueron alineando los opositores al régimen, los depurados y los resentidos.

Vietnam se alejaba de Francia para entrar en la órbita americana. Vigilado y hasta proscrito, el Viet Minh se escondió. Ginebra, en este aspecto, no aportó nada nuevo.

1-Ngo Dinh Diem (Quang Binh, 1901-Saigón, 1963)

Ngo Dinh Diem (Quang Binh, 1901-Saigón, 1963).

 NGO DINH DIEM

Ngo Dinh Diem (Quang Binh, 1901 Saigón, 1963). Político vietnamita. Realizó su carrera como funcionario de la Administración provincial y fue gobernador provincial y ministro del Interior de Bao Dai. Durante la Segunda Guerra Mundial participó en el movimiento independentista y se convirtió en el líder más destacado de la comunidad católica. Tras fundar el Frente Unido Nacional (1947), anti-francés y anticomunista, residió algún tiempo en Estados Unidos (1950-1953). Vuelto a Vietnam como el hombre de Washington, las presiones norteamericanas forzaron su nombramiento como primer ministro. Tras derrocar al emperador Bao Dai, proclamó la República (1955) y estableció una dictadura. Opuesto al diálogo con los comunistas del norte, se negó a convocar las elecciones acordadas por la paz de Ginebra y persiguió a los partidos democráticos. Su intransigencia religiosa y la corrupción instaurada por su familia —el clan Ngo— favorecieron el estallido de la guerra civil y la oposición creciente de los budistas. Abandonado por Kennedy, Diem fue derribado por un golpe de Estado en noviembre de 1963 y asesinado por los golpistas junto con su hermano Dinh Nhu

 

Autoritario y de derechas

Tras romper con la herencia de Bao Dai y del colonialismo y rechazar las conversaciones con el régimen del Norte, previstas para julio de 1955 en Ginebra (hubo entonces manifestaciones en Saigón contra los acuerdos de Ginebra), Diem y sus consejeros americanos se dedicaron a dotar al régimen de legitimidad democrática.

2-Bao Dai emperador de Vietnam

Bao Dai emperador de Vietnam

Mientras Bao Dai le emplazaba a responder de su política, le convocaba en Cannes y le retiraba los plenos poderes, Diem organizó un referéndum en octubre para que la población eligiera entre él y el jefe del Estado Bao Dai.

Ganó Diem en un escrutinio dudoso con el 98 por 100 de los votos. Este proclamó el 23 de octubre de 1955 la República del Vietnam y la consideró el único Estado legítimo de todo el Vietnam, del Sur al Norte. Washington, París y Londres y otros cuarenta Estados, reconocieron inmediatamente al nuevo régimen.

Diem se beneficiaría de una importante ayuda financiera americana. El restablecimiento de la seguridad permitió recuperarse a la economía. Con la ayuda americana, el régimen fijó la residencia de los refugiados, restauró el comercio y los intercambios. Emprendió, por otra parte, una reforma agraria que no llegaría muy lejos.

En marzo de 1956 se elegía una asamblea nacional donde sólo estarían autorizados los partidos anticomunistas. Los católicos del Norte desempeñaron un papel muy importante en la nueva constelación política que rodeó al partido del Gobierno (el Can Lao Nhan Vi), animado por el hermano del presidente Ngo Dinh Nhu. Este partido reclutó adeptos entre los funcionarios, los militares y los intelectuales de derechas. Una Constitución, de tipo americano, se promulgó a finales de 1956.

Un Estado autoritario de derechas, un régimen fuerte, se instaló en Vietnam del Sur, con un papel a jugar en el escenario asiático. Una hipoteca le gravaba: Ginebra. Conforme a los acuerdos firmados, ¿podía haber un término medio entre Saigón y Hanoi que permitiera electoralmente la vuelta de los comunistas y quizá su afincamiento?

Existía esta esperanza en la población, pero Diem la desbarató, convencido de que su Estado debía contribuir a la contención de China comunista. A su requerimiento, las últimas tropas francesas abandonaron el Vietnam meridional el 28 de marzo de 1956. Ya no había fuerza capaz de obligar a Diem a respetar los convenios, ni de derrocarlo con la complicidad local.

3-Acuerdos en la Cumbre de Ginebra en julio de 1955

Acuerdos en la Cumbre de Ginebra julio de 1955

 

Diem manifestó que como no había firmado los acuerdos de Ginebra no se sentía ligado a ellos. Se negó también a emprender las consultas previstas con el Norte. Alegó que era imposible entenderse con los comunistas respecto a las elecciones libres, ya que querrían participar en el Sur, pero prohibirían cualquier libertad en el Norte.

Las potencias fiadoras, sobre todo Gran Bretaña, se inquietaron. Temían que el Norte aprovechara esta negativa para reanudar las hostilidades. Londres consultó con Washington y Moscú. Consiguió que Diem se comprometiese a respetar las cláusulas militares de Ginebra: alto el fuego, ni tropas ni bases extranjeras en Vietnam y tampoco alianzas militares con el exterior.

Obtenidas estas seguridades, cedió la tensión. Aparentemente, sólo alteraría la situación una guerra mundial. Al amparo americano, con un ejército y una policía, Diem podría haberse mantenido indefinidamente en el poder. Tenía las mismas posibilidades de lograrlo que Adenauer en Alemania y Syngman Rhee en Corea del Sur.

 

La situación en el Norte

Controlado por el ejército popular y el partido Lao Dong (comunista hasta el paralelo 17), el Norte se había vuelto a convertir desde el otoño de 1954 en la República Democrática del Vietnam. La influencia de China era evidente. Los altos mandos, educados a la china desde 1945, dirigían severamente el régimen.

La RDVN, como el Sur, hubo de afrontar la vuelta al orden y la reconstrucción de las poblaciones afectadas. El que los franceses permanecieran en Haiphong hasta mayo de 1955 les dificultó la tarea. Pese a los buenos propósitos afirmados en París, Francia, presionada por Washington, no aportó ninguna ayuda y las firmas francesas abandonaron el Norte para replegarse al Sur.

A partir de diciembre de 1954, Moscú y Pekín dieron a entender a Hanoi que no debía esperar nada de Francia, por lo que más le valía encomendarse a los países socialistas. Hanoi apostó por una aplicación de los acuerdos de Ginebra o, al menos, una normalización de las relaciones económicas con Saigón que, al desarrollar los intercambios entre los dos Vietnam, permitirían al Norte escapar del dominio chino.

4-Ngo Dinh Diem saluda al presidente norteamericano Eisenhower en presencia de John F. Dulles

Ngo Dinh Diem saluda al presidente norteamericano Eisenhower.

En la conferencia de Bandung, abril de 1955, en la que participaron los dos Vietnam, Hanoi dio testimonio de sus intenciones pacíficas y de su deseo de cooperación. Fue en vano.

En julio de 1955 hubo que sacar conclusiones de la negativa de Saigón a negociar. Ho Chi Minh obtuvo de Moscú y, sobre todo, de Pekín una importante ayuda económica y financiera. Se ocupó también de afianzar la base política del régimen abriéndose a los católicos y garantizando a todos la libertad de cultos.

En septiembre de 1955, el Frente Nacional Lien Veit se subsumió en un Frente de la Patria que debía reunir a todos los partidarios de la independencia y de la unidad del país, cualquiera que fuese su ideología y clase social. Había que consolidar el Norte y mantener el sentimiento patriótico en el Sur ante la perspectiva de elecciones.

Pero el plazo de julio de 1956 pasó también y la RDVN comprobó que no contaba con el apoyo enérgico de sus dos grandes aliados socialistas, empeñados en la coexistencia pacífica y con muchos problemas. En estas condiciones, el statu quo podía durar demasiado.

Ho Chi Minh y su equipo no estaban dispuestos a resignarse, incluso si en aquel momento se veían obligados a construir el socialismo sólo en la parte Norte. Desde 1956 implantaron una economía socialista donde predominaban las empresas estatales y las cooperativas.

El país atravesó entonces una grave crisis. Una reforma agraria de tipo chino, esbozada desde 1953, generó abusos que levantaron auténticas revueltas entre la población. Saigón, feliz, hablaba de marchar hacia el Norte a liberarlo de la dictadura comunista.

El partido Lao Dong hizo su autocrítica en otoño de 1956 y su secretario general, Truong Chinh, proclive al modelo chino, pasó a segundo plano. Ho Chi Minh tomó su puesto y la dirección del Lao Dong procuró desprenderse del influjo chino.

¿Qué posibilidad tenía de conseguirlo? Moscú estaba lejos, Pekín cerca y China parecía más preocupada que la URSS en la aplicación de los acuerdos de Ginebra. En efecto, en diciembre de 1956, Pekín propuso una nueva conferencia sobre Indochina mientras Kruschev planteaba en enero de 1957 la admisión simultánea de ambos Vietnam en la ONU.

5-Chi Minh

Chi Minh

 

Con motivo de la conferencia comunista mundial de 1957, aunque Ho Chi Minh reanudó los lazos con Moscú, Hanoi (así se la veía en Moscú) continuó aparentemente en la esfera china. Su economía se desarrolló y tras la breve experiencia de las Cien Flores (195758), el partido pareció encontrar su línea.

Hanoi procuró mantener el equilibrio entre Pekín y Moscú, llevar buenas relaciones con Nueva Delhi y Yakarta —dos polos de los no alineados asiáticos que Ho Chi Minh visitó en 1958 y 1959— y conseguir unas relaciones normales en Indochina, tanto con Vientiane —donde el Pathet Lao participaba en el gobierno— y Phnom Penh —donde el príncipe Sihanuk permanecía en una neutralidad positiva— como con Saigón.

 

Represión en el Sur

Pero la evolución en el Sur enveneraría poco a poco el ambiente y se opondría a este esfuerzo. Afianzado en su poder político, Diem fue a Washington en junio de 1957 y declaró que la frontera de Estados Unidos estaba en el paralelo 17.

Diem quiso convertir el Sur en baluarte del mundo libre en Asia y desde principios de 1956 sustituyó a los consejeros municipales electos de aldeas y pueblos por funcionarios nombrados por él. La policía no sólo peinaba las ciudades, sino también el campo, donde había instalado redes de informadores. Oficialmente se lanzó una campaña de denuncia de las actividades comunistas.

La delación y la represión alcanzaron tales proporciones que en 1958 la oposición al régimen parecía hallarse en vías de liquidación. Decenas de miles de sospechosos fueron detenidos, encarcelados, interrogados y muchos desaparecieron sin dejar rastro. Los pueblos que los escondieron sufrieron represalias.

Los comunistas del Sur comunicaron a Hanoi que no era posible dejarse capturar y matar con la sola idea de proseguir la lucha política y de respetar la línea de la coexistencia pacífica recomendada por Moscú. La paciencia, como la ingenuidad, tenía sus límites. Había que reaccionar y los resistentes abogaron por reanudar la lucha armada.

6-El príncipe laosiano Souphanouvong

El príncipe laosiano Souphanouvong.

Hanoi siguió recomendando paciencia, y en 1958, por dos veces, Ho Chi Minh propuso conversaciones a Saigón para normalizar entre ambos Estados las relaciones personales, comerciales, postales y de comunicaciones. Diem, que las prohibía, rechazó la oferta.

Su dictadura suscitaba creciente oposición, no sólo en la izquierda, sino en la derecha y el centro. Animado por liberales americanos, se creó en 1957 en Saigón un partido republicano dirigido por Phan Huy Dan, que acabaría igualmente reprimido. Pedía la liberación del régimen y el fin de la arbitrariedad para evitar la explosión que se avecinaba.

Pero lo que más inquieta a los norteamericanos era la expansión del neutralismo en Indochina, la instalación de un gobierno de coalición en Vientiane y el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Camboya y China Popular: Phnom Penh estaba muy cerca de Saigón

En Hanoi se debatió la actitud a seguir ante la radicalización de la oposición en el Sur. A fines de 1958, los maquis iniciaron la lucha armada, liquidando a numerosos informadores a sueldo de la policía. Diem reaccionó con medidas más rigurosas (ley 1959/2).

En mayo de 1959, en Hanoi, el Comité Central del Lao Dong —según uno de sus miembros, Le Duan, que acababa de realizar un peligroso viaje al Sur— discutió correr el riesgo de apoyar la sublevación del Sur. Por entonces, la derecha rompió la coalición en Laos, tomó el poder y quiso eliminar al Frente Patriótico (Pathet Lao) del príncipe Souphanouvong, que reanudó la lucha armada.

El desarrollo de la insurrección forzó a Diem a pedir dinero y armas a Washington. No los obtuvo porque Eisenhower empezaba a dudar y mientras hablaba de detente a Kruschev no quería agravar la situación en Asia lanzándose a una operación militar.

A principios de 1960, los maquis vietcong —que así llamaba Saigón a los comunistas— controlaban buena parte del delta del Mekong. Unos incidentes en la zona de las Mesetas permitieron afirmar a Diem que Hanoi infiltraba en su territorio elementos subversivos.

En Hanoi el régimen se institucionalizó. La Constitución, adoptada en 1959, entró en vigor al año siguiente. Se eligió una asamblea nacional que a su vez eligió al presidente de la República —Ho Chi Minh— y al gobierno. En septiembre de 1960, el partido Lao Dong, que ejercía el poder absoluto, celebró en Hanoi su tercer congreso.

Entre los consejos soviéticos de cautela y los estímulos chinos a la acción, el Lao Dong optó por la vía intermedia de reconocer el valeroso sentimiento patriótico de los camaradas del Sur, pero dejó a su arbitrio la forma de lucha que mejor se adaptara a las circunstancias. En octubre de 1960, el primer ministro Pham Van Dong renovó a Diem su oferta de establecer relaciones normales entre ambos países.

La efervescencia política creció en el Sur. La derecha liberal, para la que la representación radicalizaba la insurrección, pidió la reforma y la liberalización del régimen en el Manifiesto de los 18, de abril de 1960, que Diem desestimó. Los liberales se atrajeron a algunos militares que el 11 de noviembre de 1960, una semana después de la elección de Kennedy, intentaron dar un golpe de Estado. Fracasó y la represión aumentó.

También en Laos la crisis llegaba a una encrucijada. En agosto de 1960, un golpe de Estado devolvía el poder a Souvanna Phouma; pero la derecha, reagrupada al Sur con el apoyo tailandés, marchó a Vientiane y restableció su poder. Era la guerra civil, que empezaba en la llanura y la montaña, con participación extranjera.

7-El general norvietnamita Vo-Nguyen Giap

El general norvietnamita Vo-Nguyen Giap.

El momento era propicio a otras iniciativas. El 20 de diciembre de 1960, en la selva de U Minh, extremo sur de la zona meridional, se creó el Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur (FNL), con la intención de sustituir el régimen americano-diemista por otro democrático que llevase una política de independencia y de no alineación con una nueva economía y que tendiera a la reunificación pacífica de la patria. Una semana después, mientras Ho Chi Minh daba en secreto la orden de construir una vía a través de la cordillera para abastecer a los combatientes del Sur, el FNL infligía un serio revés a las fuerzas gubernamentales en Apbac.

El 11 de febrero de 1961, los diversos maquis se unían formando el FAPL —Fuerzas Armadas Populares de Liberación—. Era un abierto desafío a Diem y a Estados Unidos. ¿Cómo respondería Kennedy, presidente en ejercicio desde el 20 de enero? ¿Se desprendería de Vietnam?

 

La guerra especial

La ofensiva desarrollada por el FNL en la primavera de 1961 le aseguró de nuevo parte del Delta del Mekong. Alarmado Washington, Kennedy titubeó: no quería comprometerse en Vietnam, ya que buscaba una solución en Laos. Pero su fracaso en Cuba —asunto bahía de Cochinos— le colocó entre la espada y la pared: ya no era posible retroceder en ningún punto del globo.

8-El presidente Kennedy con Adenauer

El presidente Kennedy con Adenauer.

Kennedy mandó a Vietnam al vicepresidente Lyndon B. Johnson, quien juzgó la situación grave y recomendó afrontar el reto comunista mediante un programa de ayuda militar y económica. Diem recibiría consejeros —tropas especiales— y armas.

Había que adoptar la estrategia adecuada y Kennedy consintió. Así, Estados Unidos se comprometió en Vietnam desoyendo los consejos de De Gaulle, quien en mayo de 1961 subrayó que el problema era político y no militar.

Sin embargo, en junio de 1961, Kennedy y Kruschev llegaron a un acuerdo sobre Laos. Primero se negoció en Suiza, luego in situ entre las tres facciones rivales y, por fin, en una conferencia internacional. Al año siguiente se constituía en Vientiane un gobierno de unión nacional presidido por el príncipe Souvanna Phouma y la neutralidad del país quedó reconocida y garantizada por las potencias —convenio de Ginebra, julio de 1962.

En Vietnam empezaba la guerra especial. Los norteamericanos pensaban ganar la guerra de la jungla en Vietnam, al igual que los ingleses la ganaron en Malasia. Ante todo, se procuró aislar al Vietcong de la población, donde se desenvolvía como el pez en el agua. Idearon aldeas estratégicas para concentrar a la población y así reagruparon en setecientos pueblos a unos ocho millones de habitantes. A su vez, el ejército se organizó en unidades móviles para auxiliar rápidamente a los pueblos atacados.

Estas medidas deterioraron aún más el clima político y no consiguieron frenar la insurrección. Pese a la creación de un mando militar americano-vietnamita en febrero de 1962, el FNL multiplicó sus acciones e influencia y a través de la ruta Ho Chi Minh siguió recibiendo mandos, armamento y equipamiento del Norte.

9-Robert MacNamara desciende de un helicóptero en Vietnam

MacNamara desciende de un helicóptero en Vietnam

En julio de 1962, el FNL aprovechó la firma del convenio de Ginebra sobre Laos para proponer una solución análoga en Vietnam del Sur: un gobierno de unión nacional que llevaría una política de neutralidad con la garantía de las potencias. Ho Chi Minh dejó entender que se prestaría a negociar si se ponía fin al régimen americano-diemista.

Nuevas dificultades atenazaron al régimen de Saigón. Desde mayo de 1963, los budistas, exasperados por la preponderancia de los católicos en el gobierno, desencadenaron una campaña de protesta: los bonzos ardían en la calle. El régimen, primero se rió de ellos, luego los reprimió y el conflicto inquietó a los norteamericanos.

En Washington se preguntaron entonces si Diem continuaba mereciendo su confianza. Para el Pentágono, la guerra especial no había servido. No bastaba mandar consejeros —boinas verdes—; había que enviar tropas surcoreanas e incluso americanas. Pero Diem se opuso: quería dinero y armas, no tropas extranjeras. A instancias de su hermano Nhu, rechazó cualquier compromiso con los budistas, lo que bajó aún más su popularidad en Estados Unidos.

Un nuevo embajador norteamericano, Henry Cabot Lodge, lo comprobó. Si Diem se obcecaba en una estrategia superada y no aceptaba separarse de su hermano ni negociar con los budistas, había que deshacerse de él. Máxime cuando se rumoreaba que podía llegar a un arreglo con Hanoi. Francia —29 de agosto de 1963— y China parecían dispuestas a intervenir y eso resultaba peligroso.

Con el consentimiento tácito de los norteamericanos, se tramó un complot militar. El 1 de noviembre de 1963, el ejército se apoderó de Saigón y ejecutó a Diem y Nhu. Una junta presidida por el general Duong Van Minh se hizo cargo del poder.

10-El príncipe Norodon Shanouk

El príncipe Norodon Shanouk.

La población parecía aliviada. Confiaba en que cesara el régimen autoritario y, quizá, la guerra. Pero Kennedy fue asesinado en Dallas el 22 de noviembre de 1963 y Johnson ocupó la presidencia. Ya se había comprometido personalmente en Vietnam y consideraba crítica la situación.

Desde septiembre, en Laos, el gobierno de coalición se quebró y el Frente Patriótico se retiró a las montañas, donde protegió la ruta Ho Chi Minh. Aprovechándose de la muerte de Diem, el FNL lanzó una ofensiva general contra las aldeas estratégicas, cuya red había sido desmantelada. Para controlar el campo y contener el derrotismo y el neutralismo, era necesario partir de cero.

 

El incidente de Tonkín

Derrocada la junta de Minh por sus inclinaciones sospechosas, el 30 de enero de 1964 tomó el poder Nguyen Khanh, un general seguro para los norteamericanos. Nguyen Khanh afirmó su voluntad de proseguir la guerra.

Se enfrentaba a una situación complicada: rivalizaban católicos y budistas, y los norteamericanos se impacientaban temiendo el estancamiento. Se habían dado cuenta de que la infiltración del Norte permitía al FNL actuar con fuerza. Convenía, pues, operar contra el Norte.

En abril de 1964, un golpe militar en Vientiane forzó a Souvanna Phouma —que mantenía relaciones correctas con Pekín y Hanoi— a mostrarse hostil al comunismo. La aviación norteamericana empezó a bombardear la ruta Ho Chi Minh en sus puntos de entrada en Laos.

Camboya se inquietó. Desde finales de 1963 tenía estrechos lazos con Francia. Esta, entonces, estableció relaciones con Pekín, lo que alteraba el dispositivo occidental en Asia. En julio de 1964, Sihanouk y De Gaulle propusieron una conferencia internacional sobre Camboya que permitiría tratar otros temas. Washington y Londres la rechazaron el 25 de julio de 1964. Johnson dijo que podría ratificar el terror.

Pensaban en Washington que la negociación no sería fructífera si el Sur presentaba semejantes señas de debilidad. Era año electoral y el Partido Demócrata podía ser tachado de tibio por los republicanos. Había, pues, que encontrar una oportunidad de demostrar firmeza.

En ese momento —2 y 4 de agosto de 1964— se produjo el incidente del golfo de Tonkin. Al saber que unos buques norteamericanos que patrullaban por la zona habían sido atacados en alta mar por torpederos norvietnamitas, el presidente Johnson convocó urgentemente al Congreso y éste, por unanimidad, le confirió plenos poderes para repeler nuevas agresiones.

Se aunaban los medios jurídicos y los políticos para propiciar la intervención. Hanoi sentía crecer la amenaza, pero le era difícil alertar a la opinión mundial frente a la potencia de la información americana. La RDVN no podía actuar en la ONU, ya que —al igual que China— no pertenecía a la organización.

La querella chino-soviética se acrecentó y para los norteamericanos Vietnam era una excelente oportunidad de meter una cuña entre Pekín y Moscú.

11-Los príncipes Bun Um, Souvanna Phouma y Souphanouvong firman la creación de un Gobierno Nacional en Laos (Zurich 1961)

Los príncipes Bun Um, Souvanna Phouma y Souphanouvong firman la creación de un Gobierno Nacional en Laos (Zurich, 1961)

A fines de 1964, los dirigentes norteamericanos llegaron a la conclusión de que el régimen de Saigón no podía salvarse sin golpear al Norte, fuente de todos los males. Un violento ataque del FNL en Pleiku, en la Meseta, durante el mes de enero de 1965, hizo afirmar a Washington que esta vez Hanoi había rebasado los límites.

La aviación norteamericana efectuó un bombardeo de represalia sobre la región fronteriza del paralelo 17 el 7 de febrero de 1965. Veinte días después, mientras continuaban los bombardeos, Washington publicaba un libro blanco denunciando la agresión norvietnamita contra el Sur.

Esgrimiendo sus nuevos poderes de guerra, Johnson lanzó la operación Rolling Thunder, trueno rodante. Desde el 2 de marzo, la aviación norteamericana bombardeó el territorio vietnamita al norte del para-lelo 17, atacando especialmente las vías de comunicaciones y los depósitos.

Machacando la zona fronteriza, se trataba de aumentar la presión hasta que Hanoi dejara de ayudar al FNL o pasase a negociar. Pensando que Hanoi doblaría la rodilla en seis semanas, Johnson envió los prime-ros marines el 8 de marzo de 1965 al sur de Danang. Había empezado la gran guerra de Vietnam.

Ante la ofensiva aérea, la RDVN declaró que no negociaría si no cesaban los bombardeos. El 7 de abril, Johnson ofreció a Hanoi una negociación sin condiciones y un plan de ayuda económica a Indochina —mil millones de dólares— si cesaba la agresión.

Ese mismo día, Pham Van Dong proponía cuatro puntos básicos para un arreglo correcto del problema vietnamita: Washington-ton debería suspender los bombardeos y comprometerse a respetar los acuerdos de Ginebra, dejando a los sud vietnamitas que resolviesen por sí solos sus asuntos.

La brutalidad sin matices de la acción americana en Vietnam generó protestas mundiales. En Estados Unidos, la prensa, la Universidad y hasta el Partido Demócrata discutieron la política de Johnson, sobre todo cuando éste restableció el reclutamiento obligatorio, lo que permitió enviar a Vietnam un cuerpo expedicionario de varios cientos de miles de soldados.

A primeros de octubre de 1965, el papa Pablo VI denunció la violencia y la guerra en la ONU. China y la Unión Soviética, aun-que enemistadas, aportaron considerable ayuda a Vietnam. Mediante contactos secretos, se sondeó en Hanoi la posibilidad de una negociación. Pero era difícil porque China —que tenía partidarios en Vietnam—se mostró intransigente, buscando dificultar el entendimiento entre Moscú y Norteamérica.

Al mismo tiempo que proporcionaba me-dios a Vietnam para resistir la acción americana, Moscú dejaba entender que favorecería una negociación si Estados Unidos se comportaba con mayor flexibilidad. Pekín, a su vez, denunciaba la colusión ruso-americana y estimulaba a la firmeza a Hanoi: convenía infligir una severa derrota al agresor.

12-Mapa guerra del Vietnam

Mapa guerra de Vietnam.

Los americanos se endurecieron. Ante la inoperancia de Khanh para reconciliar a budistas y católicos, nordistas y sudistas, permitieron que una junta de jóvenes generales tomara el poder en junio de 1965. Los nuevos dirigentes, Nguyen Cao Ky y Nguyen Van Thieu, intentarían con ayuda americana movilizar a la nación, comprometiéndola en una guerra total contra el FNL y la RDVN.

La llegada a Vietnam del Sur de cientos de miles de militares americanos con mate-rial ultramoderno y considerables medios financieros trastocó todo. La sociedad nativa estaba tan perturbada por su presencia como por las mismas operaciones bélicas. Los americanos pretendían básicamente cortar las relaciones del FNL con el Norte. Duras batallas enfrentaron a los GI’s con los vietnamitas del Norte en los accesos a la ruta Ho Chi Minh.

No obstante, Washington también probó las posibilidades de negociar, y en diciembre de 1965 suspendió los bombardeos sobre el Norte. La tregua duró treinta y siete días, pero no dio resultado porque las condiciones impuestas por Norteamérica no favorecían el diálogo. El 2 de febrero de 1966, se reanudaron los bombardeos.

París expresó su disconformidad con la incomprensión americana y ésta fue una de las razones esgrimidas para abandonar la OTAN en marzo de 1966. Washington intensificó sus bombardeos sobre el Norte —el general de aviación Le May quería reducirlo a la Edad de Piedra— y arrasó ciudades y pueblos, sin respetar ya a Hanoi, dislocando el sistema de comunicaciones.

Para defenderse, Hanoi reorganizó su vida social, camufló fábricas y talleres, evacuó población al campo y desarrolló una potente red antiaérea. Los suministros al Sur continuaron a través de la ruta Ho Chi Minh, continuamente bombardeada y reparada. Ya desde la primavera de 1966 se vio que la RDVN, apoyada por China y la URSS, en vez de doblar la rodilla, se preparaba para una prolongada resistencia.

 

Aventura sin salida

Johnson no se avenía a negociar si la RDVN mantenía las infiltraciones y no pactaba con Saigón. Hanoi tampoco, si Washington no suspendía los bombarderos y se comprometía a respetar los acuerdos de Ginebra. Quería también que el FNL participara en las negociaciones. Un simple aplazamiento de los bombardeos no bastaba.

¿Seguiría ilusionado Johnson en una victoria militar por desgaste, como pretendía el Pentágono? Wall Street se inquietaba: la inflación y el déficit generados por la guerra afectaban al dólar, el sistema monetario internacional se degradaba, cundía la oposición en la sociedad americana, donde se multiplicaban las manifestaciones. Para muchos, esa guerra no era el mejor método de que prevalecieran los intereses norteamericanos y empañaba su imagen en el mundo.

Los mismos aliados de Estados Unidos expresaron su inquietud o desaprobación. De Gaulle no sólo condenó los bombardeos de Vietnam del Norte, sino que intercambió mensajes con Ho Chi Minh en febrero de 1966, retiró a Francia de la OTAN, inició un acercamiento a Moscú y, en septiembre de 1966, desde Phnom Penh, en Camboya, donde se reunió con Sihanouk, hizo un llamamiento a Estados Unidos para que entrara en razón, reconsiderase los acuerdos de Ginebra y se librara de esa aventura militar sin salida.

Washington soportó mal este tipo de amonestaciones y redobló sus esfuerzos para arrancar una victoria militar. La prioridad parecía política. Antes de relanzar la negociación, había que crear una situación de fuerza La presión militar contribuiría a ello, pero fundamentalmente se trataba de consolidar el régimen de Saigón, donde a principios de 1966 estalló una revuelta budista en Hire y Danang.

13-Soldados camboyanos del régimen de Lon Nol en una calle de Phnom Penh

Soldados camboyanos del régimen de Lon Nol en una calle de Phnom Penh.

Johnson quería conferir legitimidad democrática al régimen de Saigón y en septiembre de 1966 hubo elecciones a una asamblea constituyente. La estrategia militar se concibió en función de estos objetivos: la aviación siguió bombardeando el Norte, haciendo peligrosa la vida y entorpeciendo los envíos al Sur. Pero en el Sur la pacificación se puso a la orden del día.

Mediante bombardeos y operaciones de limpieza, se trataba de vaciar los campos que alimentaban al Vietcong, provocar la emigración rural a ciudades y poblados, más fáciles de defender y controlar, y destruir por medios químicos el manto vegetal que tapaba a los rebeldes en las selvas. Se pusieron en marcha formidables medios de destrucción.

En este contexto y promulgada una Constitución, se celebraron elecciones presidenciales el 3 de septiembre de 1967, de las que salió elegido presidente un católico, Nguyen Van Thieu. En adelante, Estados Unidos podría defender a un régimen democrático contra la subversión y la agresión rojas.

Estados Unidos incluyó en esta lucha a sus aliados asiáticos, Corea del Sur, Filipinas, Tahilandia y Australia. En ella se inscribía también, al menos aparentemente, una estrategia de contención frente a China que, en plena revolución cultural, quedó neutralizada e impotente.

Asimismo, se intensificaron los bombardeos en Laos. Apuntaban a la ruta Ho Chi Minh, y en la operación contra el Pathet Lao –izquierda laosiana- se pusieron al lado de la derecha y de otras etnias minoritarias como los Hmong  –Meos-. De este modo se encarnizó la guerra civil en Laos al igual que en Vietnam del Sur.

Sin embargo, la ruta Ho Chi Minh llevó de Laos a Camboya y Vietnam del Sur, donde el FNL, que se beneficiaba del contrabando a través de Camboya, redobló su esfuerzo bélico con material apropiado y nuevas unidades. Así, en 1967 podía oponer más de 250.000 soldados a los 450.000 norteamericanos y al millón y medio de hombres de Thieu.

14-Soldados norteamericanos en la base de Keh Sanh en Vietnam del Sur

Soldados norteamericanos en la base de Keh Sanh en Vietnam del Sur

Finalmente ante la escalada de las presiones, Johnson comprendió la necesidad de una apertura y el 29 de septiembre de 1967 dio a entender en San Antonio, Tejas, que podría detener los bombardeos si tuviese la seguridad de alcanzar un diálogo fructífero con Hanoi. No hubo, sin embargo, base para ello porque China se negaba a cualquier negociación.

Pese al aumento de los bombardeos, los norteamericanos seguían sin obtener un resultado decisivo. Westmoreland, comandante jefe, creía vislumbrar el final del túnel y la posibilidad de derrotar al enemigo con un esfuerzo complementario. El secretario de Defensa, Robert McNamara, que no compartía esta opinión, dimitió en diciembre de 1967.

Se aproximaban momentos decisivos. Además, 1968, año de elecciones presidenciales, estaba a las puertas. El 28 de diciembre de 1967, Hanoi dijo que, de cesar los bombardeos, se emprendería una negociación.

No obstante, en la fiesta del Têt, año nuevo lunar vietnamita, 31 de enero de 1968, el FNL lanzó una ofensiva general sobre casi un centenar de ciudades y llegó al centro de Saigón, aunque hubo de retirarse tras duras batallas, especialmente en Hue.

El FNL sufrió graves pérdidas, pero demostró que los americanos no tenían posibilidades de ganar la guerra. El obstinado Westmoreland reclamó 206.000 hombres de refuerzo. En ese momento, el cuerpo expedicionario americano alcanzaba los 550.000 soldados.

Washington acogió con división de opiniones la propuesta de Westmoreland. El nuevo secretario de Defensa, Clark Clifford, demostró al presidente que la victoria era inalcanzable. No hacía falta atender a Westmoreland porque la guerra había durado demasiado y Vietnam no era vital para la seguridad de Estados Unidos.

Johnson sacó sus consecuencias: el 31 de marzo anunció el cese de los bombardeos sobre la mitad sur del territorio de la RDVN. El 3 de abril, Ho Chi Minh afirmó que aceptaba negociar. En pocas semanas, ambos gobiernos coincidieron en celebrar la conferencia de París. Participarían Estados Unidos y la RDVN.

Ho Chi Minh tomó esta decisión sin consultar a Moscú y Pekín. China no pudo oponerse al proceso iniciado. El alivio fue general en Estados Unidos y el mundo entero. Las operaciones prosiguieron, sin embargo, con la misma violencia: las fuerzas americanas quedaron sitiadas en Khe Sanh, cerca de la zona desmilitarizada y Saigón, bajo el fuego del FNL.

15-Nguyen Van Thieu

Nguyen Van Thieu

NGUYEN VAN THIEU

Nguyen Van Thieu (Phan-Rang, 1923). Militar y político vietnamita. Oficial del ejército colonial desde 1948, dos años después se convirtió al catolicismo y apoyó a Ngo Dinh Diem en el golpe contra Bao Dai. Ascendido a coronel, actuó contra el Vietcong y mandaba una división de Infantería cuando participó en el movimiento golpista contra Diem, en 1963. Ascendido a general, recibió el mando de un cuerpo de ejército que operaba contra la guerrilla en el delta del Mekong. Tras una breve etapa como vice-primer ministro y ministro de Defensa, en 1965 se convirtió en jefe de la Junta Militar que gobernaba el país y dos años después, con apoyo norteamericano, fue elegido presidente de la República. Estableció una dictadura personal y en 1971 no permitió que ningún rival le disputara la reelección. Forzado por Washington a aceptar los acuerdos de paz de París, la ofensiva norvietnamita le llevó a dimitir en abril del año 1975 y a exiliarse posteriormente.

 

La conferencia de París

El 13 de mayo de 1968 se inauguró la conferencia de París. Tenía, en principio, un objetivo limitado: estudiar en qué condiciones podrían cesar los bombardeos en Vietnam del Norte. Sólo después de resolver esta cuestión podrían discutirse con Hanoi los temas de fondo.

De entrada, la conferencia se puso difícil porque los americanos no quisieron considerar una suspensión total de los bombardeos si los nordistas no aceptaban retirar sus tropas del Sur. Hanoi respondió que no era ésta la cuestión, ya que se trataba del Vietnam definido en Ginebra como una sola unidad territorial y la negociación debía analizar primero la presencia ilegal de extranjeros —americanos— en Vietnam.

Hanoi puntualizó que no se comprometía a dialogar sobre el Sur si el FNL no se incluía como parte interesada. Saigón dio a entender que no se podía hablar de eso. Hanoi replicó que no aceptaría la presencia en la conferencia de Saigón si no se admitía al FNL. Ante la intensa presión de Washington, Saigón finalmente transigió.

El 1 de noviembre de 1968, Johnson anunció el convenio trabajosamente obtenido y su determinación de terminar con los bombardeos en el Norte. Pero ya era demasiado tarde para asegurar la victoria del candidato demócrata H. Humphrey en la elección presidencial del 5 de noviembre. Richard Nixon era elegido por los pelos.

Al darse cuenta Thieu de que Norteamérica quería desembarazarse de Vietnam, accedió a la presencia del FNL en la negociación a cambio de que Estados Unidos no negociara por separado con el FNL y con Hanoi ni presionara para imponer en Saigón un gobierno de coalición.

Convenido esto, el 18 de enero de 1969 se inició en París la conferencia cuadripartita entre Norteamérica, Saigón, RDVN y FNL. Nixon asumía la presidencia dos días después.

De entrada, Norteamérica planteó una cuestión de reciprocidad. Retiraría sus tropas de Vietnam si Hanoi hacía lo mismo con las suyas en el Sur. Insistió en considerar a Saigón como único gobierno legítimo del Sur y que a éste le correspondía resolver la inserción del FNL en su entramado político.

Los comunistas replicaron que Washington debía previamente marcharse de Vietnam, conforme a los acuerdos de Ginebra de 1954. Subrayaron la ilegalidad del régimen títere de Saigón, pero se mostraron dispuestos a discutir la autodeterminación del Sur. Y afirmaron que no podía hablarse de reciprocidad en la retirada de tropas, ya que Vietnam era de los vietnamitas.

El FNL remachó que, una vez retirados los norteamericanos, los vietnamitas arreglarían entre ellos la cuestión de las tropas, aunque aseguró que no discutiría con Saigón nada relativo a la inserción política hasta que otro gobierno sustituyese al de Thieu.

Enseguida se llegó a un diálogo de sordos. Saigón quería estar seguro del apoyo americano y Nixon confirmó a Thieu en Midway en junio de 1969, que no reconocía más gobierno legítimo que el suyo y que no negociaría con el FNL. Este contestó transformándose el 8 de junio en Gobierno revolucionario provisional de Vietnam del Sur, al que inmediatamente reconocieron China, la URSS, los demás países socialistas y algunos no alineados.

Era evidente que no habría solución política si no se tenía en cuenta que había dos administraciones, dos ejércitos y dos territorios en Vietnam del Sur. Un mes después, como la discusión cuadripartita de París se había vuelto estéril, Nixon propuso a Hanoi, una negociación secreta.

Esta negociación comenzó en París entre Kissinger y Le Duc Tho el 4 de agosto de 1969, y ambas partes decidieron proseguirla. La muerte de Ho Chi Minh el 3 de septiembre despertó en Washington la esperanza de que la RDVN se mostrase más conciliadora. Pronto se desengañó porque el nuevo número uno de Hanoi, Le Duan, se mantuvo en la misma línea.

Apremiado por los compromisos electorales y por una opinión pública deseosa del fin de la guerra y del retorno de sus soldados, Nixon anunció una retirada honrosa de Vietnam: se haría por etapas y en función del comportamiento del enemigo.

La presión secreta de Washington a Hanoi tampoco tuvo efecto. En diciembre de 1969, los americanos informaron a Hanoi que retirarían lentamente sus tropas, dando medios a Saigón para luchar con eficacia. Era la vietnamización de la guerra, que implicaría una Operación Fénix de la CIA, encaminada a liquidar de 30.000 a 40.000 jefes vietcong y a neutralizar al GRP.

16-Mapa de la guerra de Indochina (1975-1980)

Mapa de la guerra de Indochina (1975-1980)

Camboya

El Estado Mayor norteamericano temía un incremento de la ofensiva comunista sobre Saigón desde los santuarios de Camboya oriental y convenció a Nixon de que había que destruirlos antes de proceder a la retirada de las tropas.

Camboya se había mantenido relativamente neutral en el conflicto gracias a su jefe de Estado, príncipe Sihanouk. En mayo de 1965, sin embargo, rompió relaciones con Estados Unidos y dos años después reconoció al FNL como único representante de Vietnam del Sur y estableció relaciones diplomáticas con Hanoi.

Con el inicio de la conferencia de París y el nacimiento del GRP, Sihanouk juzgó oportuno reanudar sus relaciones con Washington en la eventualidad de una victoria comunista. La derecha tomó de nuevo el poder en Phnom Penh con el primer ministro, general Lon Nol.

Esta derecha quería alinearse con Bangkok y Saigón, pero se aprovechó de una estancia de Sihanouk en Francia para derrocarlo en marzo de 1970. Lon Nol prohibió inmediatamente a los vietnamitas que utilizaran territorio camboyano. Sihanouk se refugió en Pekín, apoyado por China y Hanoi.

Los Khmers rojos, rebeldes marxistas, estaban opuestos a Sihanouk desde 1962. Ahora hicieron causa común con él y juntos formaron en Pekín un gobierno real de unión nacional de Camboya (Grunc). Mao Tsetung lanzó un llamamiento a todos los pueblos del mundo para unirse a Camboya contra el imperialismo norteamericano

En rápida maniobra, los vietnamitas del Norte transformaron Camboya en un santuario rojo. En él penetraron entonces los americanos y los vietnamitas del Sur, sin resultado. El régimen de Lon Nol se vio asediado desde mayo de 1970 en Phnom Penh y las capitales provinciales.

La extensión de la guerra empeoró la situación en Saigón. En marzo y abril de 1971, americanos y vietnamitas del Sur trataron de cortar la ruta Ho Chi Minh en Tchepone, en el centro de Laos. Fue en vano. La retirada de tropas americanas continuaba, las operaciones militares no tenían éxito y también naufragaban las negociaciones secretas.

Washington creyó haber dado el golpe cuando Kissinger fue a Pekín en julio de 1971 y consiguió una alianza de hecho con China. Esta, que consideraba a la URSS como el mayor peligro, aceptó negociar con Estados Unidos y se presentó como interlocutor válido para una paz en Indochina.

Ante la defección china, Hanoi se consideró apuñalada por la espalda y obtuvo de Moscú un aumento de la ayuda soviética. Con el material suministrado por la URSS, Giap emprendió la ofensiva en mayo de 1972, tras la visita de Nixon a China. Sus blindados llegaron a 100 kilómetros al norte de Saigón, mientras se libraba una batalla de envergadura cerca del paralelo 17 para ganar Quang Tri.

Nixon, de visita en Moscú, reanudó los bombardeos en el Norte y minó el puerto de Haiphong, al tiempo que proponía un alto el fuego in situ y reiniciaba la negociación secreta. Cerca de cincuenta mil americanos habían muerto en Vietnam, más de la mitad del cuerpo expedicionario se había retirado, la opinión pública estaba cansada y se avecinaban las elecciones.

Había que terminar. En julio de 1972 parecía inminente el acuerdo. En octubre, Kissinger y Le Duc Tho firmaron los documentos, a falta del beneplácito de Saigón. Thieu se negó a suscribirlos porque se consagraba la división de la soberanía en el Sur, al reconocer al GRP como parte igual.

Fracasados los intentos de hallar fórmulas mejores, Nixon concedió armamento a Saigón y ordenó bombardear Hanoi y Haiphong en la Navidad de 1972. Pero, pasada la crisis, había que concluir porque no quedaban más de 40.000 americanos en Vietnam. Así, se firmó el acuerdo en París el 27 de enero de 1973.

 

La caída de Saigón

Se preveía un alto el fuego in situ de las fuerzas presentes, lo que suponía el reconocimiento del GRP, la retirada en sesenta días de las últimas tropas americanas y la liberación de los prisioneros. Luego, negociaciones entre Saigón y el GRP para organizar un consejo de concordia y reconciliación que, con la cooperación de un tercer componente y dentro de la libertad democrática, prepararía una consulta electoral.

17-Los jefes de la delegación norteamericana, David Bruce, y norvietnamita, Nguyen Nian Vy, en la Conferencia de Paz de París, 1970

Los jefes de la delegación norteamericana, David Bruce, y norvietnamita, Nguyen Nian Vy, en la Conferencia de Paz de París, 1970

Un control internacional supervisaría el alto el fuego y, en su día, el proceso político y electoral. Una conferencia internacional, reunida en marzo en París, aprobó el acuerdo firmado.

Los americanos retiraron sus tropas en la fecha fijada, mas no por ello cesaron las hostilidades entre el GRP y Saigón. Este último se esforzaba en recuperar el terreno perdido en las semanas previas al alto el fuego, ganando terreno en la zona comunista.

Las negociaciones entre ambas partes empezaron en abril de 1973 en la Celle Saint-Cloud, próxima a París. Pronto se empantanaron porque Saigón exigía del GRP un reconocimiento previo de su soberanía.

En mayo de 1974, tras la conquista de una posición por el GRP, Saigón suspendió las negociaciones sine die. Hanoi dedujo que había que prepararse para una nueva prueba de fuerza, ya que el acuerdo de París no se aplicaría mejor que el de Ginebra de 1954.

En febrero de 1973 se alcanzó un alto el fuego en Laos y en abril de 1974, un acuerdo político por el que se constituyó en Vientiane un Gobierno de coalición presidido por Souvanna Phouma. Por el contrario, en Camboya, donde Hanoi había retirado sus tropas tras el acuerdo de París, los Khmers rojos, dueños de la situación, se negaron a abandonar la lucha. Para apoyar a Lon Nol, la aviación norteamericana siguió con los bombardeos hasta agosto de 1973.

Justo un año después dimitiría Nixon por el asunto Watergate y la Administración norteamericana no supo reaccionar ante las escaramuzas comunistas iniciadas en enero de 1975. Los Khmers rojos se apoderaron de Phnom Penh el 17 de abril, y el 10 de marzo de 1975 los vietnamitas del Norte lanzaron una ofensiva en el puente-bisagra de Ban Me Thuot, en la Meseta.

En una maniobra audaz desarrollada en seis semanas desbarataron el dispositivo de Saigón. Thieu se reveló incapaz de establecer una línea de resistencia. Estimando que tampoco negociaría un acuerdo y convencidos de que Estados Unidos no intervendrían de nuevo, los medios políticos de Saigón obligaron a Thieu a dimitir.

Era el 21 de abril. Le sucedió el general Duong Van Minh, pero los tanques de Hanoi estaban a las puertas. Sólo le quedaba a Minh firmar la rendición incondicional. Esto se produjo el 30 de abril de 1975.

Así acabó esta guerra de treinta años, emprendida por dos grandes potencias occidentales con el objetivo de suprimir esa pequeña república oriental, nacida en agosto de 1945 de la capitulación japonesa. Esta guerra costó a Vietnam unos dos millones de muertos, millones de heridos, mutilados, lisiados, huérfanos, y viudas y destrucciones inimaginables en el campo y las ciudades.

Vietnam estaba sembrado por cuarenta millones de cráteres de bombas. Indochina recibió catorce millones de toneladas de proyectiles de toda índole. Y, sin embargo, pese a los abundantes medios desplegados que hicieron de esa guerra colonial una de las más feroces de nuestro siglo, París y Washington fracasaron estrepitosamente.

París y Washington subestimaron el espíritu y la capacidad de resistencia y sufrimiento del pueblo vietnamita, esa fuerza que sacaba de sus raíces históricas y tradiciones nacionales. Subestimaron la tenacidad, inteligencia y unidad de dirección del partido comunista vietnamita, que alentó esta lucha durante decenios.

Mas, sobre todo, supervaloraron la capacidad de los pueblos francés y americano para llevar a diez mil kilómetros de sus hogares y en pleno siglo XX guerras coloniales de difícil justificación contra un pueblo pobre que sólo quería lograr su unidad e independencia efectivas. De todos los Estados divididos tras la Segunda Guerra Mundial, Vietnam ha sido el único en reconstruir su unidad. Mas, para él, la guerra iba a continuar bajo otras formas.

Vietnam: La guerra interminable (1954-1975)

PHILIPPE DEVILLERS

Historiador. Profesor del Instituto de Estudios Políticos de París

 

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