Ritual del laurel para mejorar las relaciones sexuales

El laurel es un símbolo de la victoria, de la conquista. El objetivo aquí es conseguir unas relaciones sexuales más placenteras, más plenas y más puras, que pasen de la unión física a la comunión espiritual entre los implicados. Practicando este ritual conseguiremos una victoria sobre nuestra sexualidad; conquistaremos un nuevo territorio de placer y de entrega en las relaciones de parreja Este es un ritual centrado en el elemento agua, que es perfecto para conseguir que las propiedades de un símbolo como es el laurel pasen al invocador de forma y rápida y limpia.

OBJETOS NECESARIOS

  • Una rama de Laurel
  • Un cordón rojo
  • Un balde lleno de agua con sal
  • Una sábana

El agua deberá ser corriente o mineral, con sal.

RITUAL

• Atar el cordón rojo al centro rama.

• Hervir el agua durante quince minutos.

• Sumergir la rama sujetándola por el cordón, ssn dejar que éste se moje, siete veces. Se trata de sumergirla en el agua y sacarla; no es necesario que permanezca dentro.

• Recitar la primera oración.

• Cortar el cordón por la parte seca y dejar el agua hirviendo con el laurel hasta que quede como una infusión.

• Beber un vaso de infusión de laurel.

• Utilizar el resto líquido para limpiar una sábana

• Recitar la segunda oración.

En este rito disolvemos la esencia del laurel en agua quedará impregnada de su energía. El cordón rojo simboliza las relaciones sexuales no satisfactorias, la falta de entrega, de allí que para construir el símbolo de la manera adecuada sea imprescindible dejar que una parte del cordón esté seca en todo momento. Esa parte es la que luego descartaremos para quedamos con el agua de laurel que acabará simbolizando la victoria por la entrega o, dicho de otra manera, la mejora de las relaciones sexuales partiendo de dar más y sumergirnos más en la otra persona. La sábana puede ser utilizada, pero no es imprescindible. Su función es representar la parte del cariño, imprescindible en una relación sexual satisfactoria. La sábana cubierta de agua de laurel es un abrazo lleno de la entrega, la compenetración y el poder lúdico, propios de la buena sexualidad.

Conviene practicar el ritual en un martes o viernes, pues Marte y Venus son patronos de la sexualidad y ambos favorecerán siempre este tipo de rituales

ORACIONES

Al sumergir la rama en el agua hay que recitar la siguiente oración para dejar constancia de la situación de del origen del problema y del porqué del ritual:

Un ple dentro y otro fuera,

Sumergido hasta la mitad

Hay una cuerda que me ata

Y me impide disfrutar.

A terminar la ceremonia, debernos recitar esta otra plegaria para cerrar el camino abierto en dirección a una mejor sexualidad y evitar volver a caer donde estábamos:

La cuerda ya está corlada

Y el laurel es parte de mí.

Que nadie ate estos cabos,

Que nunca se vuelvan a unir.