Ritual de los cordones para mejorar las relaciones sexuales

Disfrutar de una sexualidad plena y satisfactoria es algo realmente deseable. En ocasiones hay una infinidad de factores internos y externos que sabotean esa posibilidad y nos conducen una y otra vez a frustraciones y a experiencias negativas.

Este ritual tiene como objetivo frenar todos esos factores, eliminarlos para que no interfieran en una parte tan importante de la vida de pareja como es la sexualidad.

Como complemento a este rito recomendamos también una mayor conciencia en el campo sexual, una mayor entrega y una mayor escucha en la pareja; si queremos mejorar algo no bastará con que practiquemos un ritual, deberemos también esforzarnos en entender qué es lo que falla en nuestra vida sexual para que queramos que ésta sea más rica y satisfactoria y atacar a los puntos que nos molestan toda nuestra energía.

OBJETOS NECESARIOS

  • Dos velas blancas
  • Un Cono de incienso
  • Una vela roja
  • Dos cordones rojos, largos y finos
  • Una tira de tela blanca
  • Un vaso con aceite

El incienso puede ser cualquiera, el favorito del invocador, y el aceite puede provenir también de cualquier fuente, ya que el resultado será el mismo.

PREPARACIÓN DE LA MESA PARA EL RITUAL

• En las esquinas más alejadas al invocador, poner las dos velas blancas.

• Al fondo, centrado entre las dos velas, el cono de incienso.

• Situar la vela roja justo frente a nosotros, en el primer término de la mesa.

• Colocar los cordones rojos a ambos lados de la vela roja.

• Poner el vaso con aceite en el extremo izquierdo de la mesa.

• Encender las dos velas blancas y el incienso y recitar la primera oración.

• Tomar el cordón de la izquierda, sumergirlo en el aceite, escurrirlo con los dedos de forma que no quede totalmente seco y dejarlo cuidadosamente en la parte superior de tela (ver gráfico) al tiempo que se dibuja el nombre de una de las personas de la pareja cuyas relaciones han de mejorar.

• Tomar el cordón de la derecha, sumergirlo en el aceite, escurrirlo los dedos de forma que no quede totalmente seco y dejarlo cuidadosamente en la parte inferior de la tela, dibujando el nombre de la otra persona de la pareja.

• Recitar la segunda oración.

• Encender la vela roja.

• Dejar caer la cera de la vela encima de los cordones fijándolos a la tela.

• Pronunciar la tercera oración tres veces.

• Arrancar los cordones de la tela.

• Enrollar tela.

• Dejar la tela enrollada bajo el colchón de la pareja

• Recitar la cuarta oración.

El primer paso es común a todos los rituales de magia de velas: pedir y agradecer a la Luna y a la noche que nos dejen utilizar sus dominios nocturnos para realizar nuestros rituales.

El siguiente consiste en escribir los nombres de los dos componentes de la pareja con el cordón húmedo de aceite. Lo primero es humedecerlos, sumergiéndolos y escurriéndolos hasta que queden húmedos pero no mojados. Luego está el escribir, utilizando el cordón, los nombres. Lo haremos con letras enlazadas. De tratarse de un nombre compuesto podremos escribirlo seguido. Esimportante que los cordones sean largos porque si no corremos el riesgo de que no nos alcancen para escribir los nombres.

A continuación, fijaremos los cordones que forman las letras de los dos nombres a la tela con la Cera de la vela roja. Será necesario poner algún cuidado en esta tarea y evitar que la cera caiga donde no debe, Cuando la cera esté seca, podremos tirar de las puntas de los cordones para quitarlos de la tela, y que en ésta queden dos ríos de aceite con bordes de cera y con los nombres de las dos personas de la pareja

El siguiente paso es el de enrollar la tela. Habrá que poner  atención, pues la cera que ha quedado de la vela podría agrietarse y romper las formas de los nombres. Si se hace despacio, la tela podrá ser enrollada sin que se quiebren las letras. Una forma más fácil de lograrlo es dejar la tela sobre un lugar tibio para que la cera se ablande un poco y resulte así menos quebradiza. Por último habrá que dejar el rollo de tela bajo la cama de la pareja cuyas relaciones han de mejorar.

Es recomendable practicar este ritual, dirigido a la diosa Venus, en viernes, día regido por ella. También sería recomendable practicarlo Con la Luna llena o todo lo llena que sea posible. Esto hará que el ritual sea más efectivo y las relaciones sexuales de la pareja experimenten una mejoría clara. Es imprescindible practicar este rito de forma nocturna; de otra manera no funcionaría.

ORACIONES

La primera oración servirá nada más que para agradecer a la Luna y a la noche que permitan utilizar Sus dominios nocturnos para realizar nuestros rituales:

En la noche más misteriosa,

Pido luz para mi alma,

Pido solución a mis problemas

Y os doy toda mi gratitud

A vosotras que me escucháis.

Después de terminar de escribir los nombres con los cordones, debemos recitar la siguiente oración para que el ritual en sí mismo empiece a actuar:

Diosa Venus, patrona del amor,

Te pido que me escuches

Y que ayudes a las dos personas

Cuyos nombres he escrito,

Porque ellos se quieren

Pero hay algo que les detiene.

Por favor, Venus,

Escucha mi plegaria

Y cumple mi deseo.

La siguiente plegaria debe recitarse tres veces, en voz alta y clara y llenos de confianza, cuando peguemos los cordones a la tela con la cera de la vela roja. Esta oración hará que nuestro deseo cristalice y se convierta en una voluntad:

El deseo ha sido pedido

Y aquí señalo los nombres

De las personas a quienes

Querría que favorecieras.

Toda mi devoción te concedo

Si me otorgas este deseo.

La última plegaria se pronuncia para cerrar el rito, al dejar el rollo de tela bajo la cama de la pareja. El momento de pronunciar esta plegaria es el idóneo para plantearse qué es lo que está fallando en la sexualidad de la pareja y qué podernos hacer, de ser uno de los implicados, para que ésta mejore:

Sé que has escuchado mis plegarias

Y que has prestado atención.

También sé que no olvidas

Que te prometí total devoción.

Gracias diosa Venus,

Por hacer realidad mis sueños.

DURACIÓN DEL RITUAL

El rollo de tela puede quedar bajo la cama de la pareja durante todo el tiempo que ésta

quiera, aunque no más de tres meses; es bueno renovar el rito con relativa frecuencia.