PRONTUARIO DE NUMEROLOGÍA

 

Autor: Jordi de Létic

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INTRODUCCIÓN

Este Prontuario pretende ser la guía que lleve al lector por la senda de la Numerología, partiendo de las comprobaciones filosóficas del principio de la vida y su posterior desarrollo, hasta llegar al conocimiento de nuestro carácter, para así poderlo modificar o rectificar en aquellos puntos o aspectos que nos sean convenientes, para nuestra evolución positiva. Como autor de estas disciplinas y creador del sistema LÉTIC de numerología, desearía que todo lector que se adentrara en la lectura del prontuario y siguiese el seminario de estudio, llegase al final del recorrido penetrando en los misterios de la vida, su propia vida; llegase a comprender la manera de poder resolver los conflictos que se le pudiesen plantear, e incluso aprendiera a sanar su cuerpo físico alternando terapias, que en el propio seminario y partiendo de razonamientos y experiencias personales del autor, se darán a conocer. Desearía que todo estudioso que siguiese este seminario extrajese de él, el máximo conocimiento para su propio beneficio.

 

DATOS PRELIMINARES

 

AXIOMA. El número es la base existencial de todo ser vivo. La energía es el sustento de todo ser vivo. El ser vivo es una unidad o conjunto de unidades; la unidad o unión de unidades forman el número. Sin número y sin energía, el ser vivo no podría existir. Es así como el número lleva implícita en su esencia, energía. Los seres vivos, por tanto, se alimentan de la energía que les da el número.

Del axioma anterior podemos desprender que todo ser humano, en tanto que ser vivo, tiene unas energías que le son innatas y que le permiten desarrollarse más allá del elemento físico en el que vive. También podemos asegurar que el axioma rige no sólo a todo ser vivo existente, sino a todo elemento creado, inventado, construido o realizado por el hombre, siéndoles transmitida la energía de él mismo, junto con la de sus componentes básicos iniciales. Todo lo existente, ya sea transformado, manipulado o fabricado, en el principio fue un ser vivo.

 AXIOMA. Los alfabetos son un compendio de signos y símbolos gráficos evolucionados de la tradición oral, realizados por el hombre para poderse comunicar, a la vez que para enunciar los elementos existenciales de la naturaleza. De la unión de estos dos axiomas nace el concepto Numerología.

DEFINICIÓN. Se entiende por numerología, el estudio existencial y filosófico de los números y su correspondencia alfanumeral, aplicada a los nombres de los seres vivos y los elementos de su entorno.

DATOS HISTÓRICOS. Tal y como hemos desarrollado en el axioma, en un principio fue el número. El hombre, a causa de sus debilidades o debido a su evolución, fue olvidando la comunicación telepática que usó inicialmente. Posteriormente, el lenguaje oral se fue usando cada vez más para transmitir el conocimiento y las ideas, llegando a la permanente necesidad de transmitir comunicación, a mantener el recuerdo consciente de lo experimentado y a no tener suficiente con el lenguaje oral, por lo que debió desarrollar un sistema de comunicación distinto.

Se creó una necesidad y, de ésta, surgieron los alfabetos.

Para clarificar esta breve exposición de lo sucedido, podemos decir que el lenguaje oral admitido como más cercano a los alfabetos fue el Indo-Europeo. De él surgieron inicialmente el Sánscrito, el Arameo, el Hebreo y el Griego. Hoy, en filología, se conocen como lenguas muertas mención aparte sería la del lenguaje Jeroglífico de los antiguos egipcios. Por lo descrito hasta ahora podemos definir tres grandes áreas de influencia: el Sánscrito en Oriente, el Arameo y el Hebreo en el Oriente cercano y el Griego en Occidente. Debido a esta distribución geográfica de los alfabetos, se han configurado a la vez tres grandes corrientes numerológicas. A partir del Sánscrito, los Vedas, combinando el álgebra y la astrología. A partir del Hebreo, los Semitas, la Cábala. A partir del Griego, Pitágoras con su escuela ocultista, conocida como escuela Pitagórica, combinando la filosofía y la matemática.

Cada una de estas corrientes puede dar soluciones distintas a un mismo enunciado, pero el efecto resultante será el mismo. Nosotros nos basaremos en la corriente pitagórica para el estudio de la numerología.

 

 LA ADICIÓN Y LA REDUCCIÓN TEOSÓFICAS.

Para poder entender cómo se desarrollan las cifras en la adición teosófica, deberemos empezar por calcularlas a partir de su composición. Tomemos como ejemplo el número Tres. Este está compuesto por el uno, el dos y el tres. Operaremos como sigue: uno más dos más tres igual a seis, por lo que el valor final de la cifra número tres será “Seis”. A esto le llamamos adición teosófica.

La reducción es la suma de todos los dígitos de una misma cifra; por ejemplo, la cifra 236 será igual a “Dos”, dado que dos más tres son cinco, y cinco más seis son once, que reduciendo de nuevo sus dos dígitos, uno más uno, el resultado final será “Dos”.

Esta operación también se podría hacer sumando primero el seis más el tres cuyo resultado sería nueve; eliminando el nueve nos quedaría “Dos”, por lo que el resultado sería el mismo.

En algunos casos, como veremos en el capítulo destinado al P.A.I.D., el número o cifra “Once” no se reduce.

EL NUEVE. La cifra número nueve merece una mención especial, una explicación diferenciada. Como hemos podido comprobar cuando el dígito nueve se extrae de cualquier cifra, el valor absoluto de ésta no queda modificado por lo que, para simplificar la reducción teosófica, podemos eliminar todos los nueves o grupos de cifras que sumen nueve, y su valor absoluto será el mismo.

A partir de este concepto, podemos afirmar que el número nueve es un valor completo, total, esto es, que en él está contenido un “todo”, entendiendo como todo un concepto global de configuración en un plano. Si el nueve contiene a todos los números desde el uno hasta el propio nueve, sin variar el valor absoluto de la cifra, podemos afirmar que el nueve es el todo en la unidad o la unidad en el todo.

 EL TREINTA Y SEIS. A partir de la tesis anterior, partiremos hacia la concepción del mundo configurado en los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego. Si contemplamos estas tesis en su globalidad o conjunto, nos encontramos con un elemento tierra que es igual a un todo tierra, por tanto un todo numeral, composición que nos da una formación de nueve números, que es lo mismo que el número nueve o un todo nueve. En el elemento agua nos sucede lo mismo y, así siguiendo, en el elemento aire y finalizando en el elemento fuego.

Con lo expuesto, no es difícil ver que hemos definido cuatro elementos que están constituidos por el número nueve. Aplicando la multiplicación del número nueve con los cuatro elementos, el resultado es treinta y seis. Es a partir de estos razonamientos que podemos formular la hipótesis de que el número treinta y seis es el absoluto, el número que contiene todos los componentes para la formación de lo que en el culto Cristiano se ha llamado “Creación”.

Ya los antiguos alquimistas usaban el número treinta y seis como número mágico en la composición de sus formulaciones. Para que esto sea más comprensible podemos comprobarlo en la esfera aunque, para simplificar, nos trasladaremos a la circunferencia. En toda circunferencia nos encontramos con cuatro cuadrantes y la medición angular de cada cuadrante es de 90°, o sea, nueve (9). El valor total de la circunferencia es de 360°, o sea treinta y seis (36). Podemos comprobar cómo se repite la formula 4 por 9 = 36.

En la esfera, por tanto, se produce el mismo fenómeno, con lo que podemos afirmar que el universo entero, que está formado por espacios esféricos, responde a la formula descrita de “cuatro por nueve = treinta y seis”. El planeta Tierra no está fuera de esta concepción. Tampoco lo está el ser humano y su evolución, por lo que a partir de estos conceptos analizaremos todas las interrelaciones de la “Creación”, sin contraponernos en absoluto a la teoría del inicio o del Big  Bang.

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ADICIÓN Y REDUCCIÓN TEOSÓFICAS

TEORIA SOBRE LA VIDA

En el cuadro anterior hemos desarrollado la adición teosófica, junto a la reducción, de los primeros treinta y seis números, que tal como hemos intentado demostrar son los que conforman el círculo completo.

Ahora demostraremos que, al igual que hay cuatro elementos, la vida está formada por cuatro planos. Con esta teoría podemos aventurar que la cuadratura del círculo es un hecho, pues ya hemos expresado la relación “cuatro por nueve = treinta y seis” en el circulo. Ahora la veremos en los planos de expresión de la vida de todo ser vivo en el planeta Tierra; no sabemos si en el universo la vida se podría regir por la misma relación, aunque es probable que así sea.

Observando el cuadro anterior podremos percatamos de que cada serie de nueve números, en su reducción teosófica, es igual entre sí con las otras que forman el absoluto de treinta y seis. Por ello, podemos asegurar que cada serie de nueve números forman un plano, y que cada plano tiene un significado según la posición que ocupa en el orden ascendente de los números, dado que a mayor composición en los números, mayor grado de manifestación física y, a su vez, mayor complejidad en la evolución.

Tenemos de nuevo la relación matemática “cuatro por nueve = treinta y seis”, o sea, cuatro planos por nueve números en un orden ascendente: ya no son cuadrantes ni grados. También podemos observar que dividiendo el treinta y seis por tres nos da doce, otro número muy significativo, pues analizando su adición teosófica el resultado es setenta y ocho y su reducción seis. Dejaremos, por el momento en suspenso, el análisis de la adición teosófica, concentrándonos solamente en la reducción.

De los tres grupos de doce que hay en el treinta y seis, el primer grupo equivale a seis, el segundo a tres y el tercero a nueve, esto es seis, tres, nueve, (6,3,9). El orden es importante en cuanto a su significado metafísico, pero si practicamos la suma simple de los tres dígitos, el resultado es “diez y ocho” y diez y ocho es la mitad de treinta y seis, o sea, la mitas del TODO, en definitiva el PRINCIPIO. Metafísicamente podemos argumentar que el seis representa la Belleza, el tres la Inteligencia y el nueve la Fecundidad, por lo que Belleza + Inteligencia + Fecundidad es el PRINCIPIO.

En otro orden, el de los planos, el Plano Espiritual corresponde al primer grupo de nueves, el Plano Alma al segundo grupo, el Plano Mental al tercer grupo y el Plano físico al cuarto grupo. Tenemos, pues, el TODO.

Siguiendo esta correlación podemos desarrollar el siguiente gráfico:

 

1 er. Plano (01 a 09) Espiritual = 1 3 6 – 1 6 3- 1 9 9= 3

2 do. Plano (10 a 18) Alma = 1 3 6- 1 6 3- 1 9 9 = 3

3 er. Plano (19 a 27) Mental = 1 3 6- 1 6 3- 1 9 9= 3

4 to. Plano (28 a 36) Físico = 1 3 6- 1 6 3- 1 9 9= 3

 

Si observamos la composición de las tríadas encontramos un elemento nuevo: el uno, el Poder Supremo. Este está presente en todos los grupos de tres cifras y de tres en tres, es decir, está en doce grupos de tres cada grupo, o dicho de otro modo, el uno, en el todo treinta y seis, está presente doce veces, cuando los otros elementos que conforman el criterio de los planos, que son el tres, el seis y el nueve, están presentes en ocho ocasiones cada uno. Esto se traduce en que, el Poder Supremo (Dios) está presente en un tercio de la composición de los planos. Los otros dos tercios se lo reparten, también en tercio, la Inteligencia, la Belleza y la Fecundidad. Después de estos análisis, ya podemos decir que el ser humano está formado por El Poder Supremo + La Belleza + La Inteligencia + La Fecundidad (numeralmente 1 + 6 + 3 + 9).

Más adelante, en el P.A.I.D., ya analizaremos estos planos como los planos de conciencia o estados sensoriales. En las tríadas podemos observar como estas combinaciones numerales se mezclan de forma armónica: la primera tríada (1,3,6), la segunda (1,6,3) y la tercera (1,9,9). En los cuatro planos rige la misma armonía, por lo que, podemos afirmar que el ser humano es un ser vivo cuya existencia está justificada en la búsqueda del armónico universal.

 

 La evolución del ser humano se entiende en esta búsqueda.

Las alteraciones, de todo orden, forman parte de la tendencia involutiva a mantenerse en la inercia y perpetuarse en ella. El concepto adivinatorio del destino es esta tendencia. El destino es la libertad de aquella búsqueda Siguiendo el análisis de las tríadas, también podemos analizarlas a partir del concepto que encierran en sus respectivos órdenes correspondientes a sus planos. La primera tríada, en la composición de sus números y sus correspondientes reducciones teosóficas, nos desarrolla la idea filosófica del componente “Mente” regido por la Inteligencia y manifestado por el cerebro, dándonos la parte racional primigenia de la formación del todo. En la segunda tríada encontramos el componente “Alma” regido por la Belleza, dándonos la parte emocional. Y la tercera tríada corresponde al componente “Físico” regido por la Fecundidad, dándonos la parte orgánica, la cual nos asegura la continuidad de las especies así como la evolución del ser humano. Así podemos afirmar que en la composición de los planos tenemos los tres componentes de la formación material del ser vivo, esto es, MENTE + ALMA + FÍSICO. Vemos que en la denominación de las tríadas concurren también la denominación de los tres planos 2° + 3° + 4°, quedando siempre el Poder Supremo como elemento aglutinador y a la vez diferenciador de todo ello. Así, combinando toda esta conjunción de grafismos, que en definitiva son los treinta y seis primeros números y aplicándoles el alfabeto por el que nos regimos en estos momentos en nuestro hemisferio occidental, nos resultará una combinación de letras y números aceptable, que si bien no son las que utilizó Pitágoras, sí se aproximan bastante a su realidad metafísica.

 

CORRESPONDÉNCIAS ALFABÉTICAS

Hemos definido en el capitulo anterior, la formación de la vida y, a su vez, las interrelaciones de equilibrio y desequilibrio, o armonía y no armonía. Para poder enlazar todo lo dicho con la aplicación de la numerología deberemos hallar el enlace entre unos y otras: los unos, los planos numerales; las otras, las letras de nuestro alfabeto.

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PLANOS Y TRIADAS

Ahora ya hemos visto la correspondencia entre letras y números y podemos observar que en el primer plano o plano Espiritual, no se ha aplicado ninguna letra. Las letras entran en el plano Alma (ψυχη), que es el primer plano efectivo de energía transformada en materia cuantificable, y así sucesivamente hasta el plano físico o cuarto plano.

Para demostrar el hecho de que las letras empiezan en el número diez y se alinean hasta el treinta y seis, deberemos observar la composición del cuadro de números y reducciones (tríadas) de la página anterior, esto es, el número uno (1), Poder Supremo, que figura en todas las tríadas, lo mantendremos tal cual. Los números 3, 6, 9 de las tríadas, los volveremos a colocar como sus números enteros racionales.

 

 El primer plano:

1 3 6-  1 6 3 – 1 9 9

lo estructuramos de la siguiente forma: 1 2 3 – 1 5 6 – 1 8 9

nos daremos cuenta que los números 1, 4 y 7 los dejamos según su reducción  1  pero al resto de las reducciones 3 6-  6 3-  9 9 le aplicaremos su número entero racional 2 3-  5 6 – 8 9. Si sumamos los números enteros (2+3+5+6+8+9) el resultado es 33 y si a este 33 le añadimos los tres unos (1+1+1), a que corresponden los otros tres (1, 4,7), el resultado final es treinta y seis (36), EL TODO.

 

El segundo plano:

1 3 6 – 1 6 3 – 1 9 9

lo estructuramos de la siguiente forma: 1 11 12-  1 14 15 – 1 17 18

repitiendo la operación (11+12+14+15+17+18) el resultado es 87, aplicando la reducción (8+7) = 15 y si a 15 le sumamos los (1+1+1), correspondientes a (10, 13,16), el resultado es dieciocho (18) o la mitad del TODO, o sea, EL PRINCIPIO.

 

 El tercer plano:

1 3 6 – 1 6 3 – 1 9 9

lo estructuramos de la siguiente forma:

1 20 21 – 1 23 24 – 1 26 27

repetiremos la operación (20+21+23+24+26+27) dándonos como resultado 141, (1+4+1) = 6 que sumándole los (1+1+1) correspondientes a (19, 22,25), el resultado es nueve (9), LA FECUNDIDAD.

 

 El cuarto plano:

1 3 6 – 1 6 3 – 1 9 9

lo estructuramos de la siguiente forma:

1 29 30-  1 32 33 – 1 35 36

repitiendo la operación (29+30+32+33+35+36) es igual a 195, (1+9+5) = 15 más los (1+1+1), el resultado es de nuevo dieciocho (18), LA OTRA MITAD.

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PLANOS

La conjunción de todos estos análisis nos lleva a definir al ser humano como un elemento complejo, formado por una estructura básica INMORTAL, situada en el Primer Plano y una estructura compleja, componente física, trascendente o mortal, compuesta por la conjunción de los planos Segundo a Cuarto.

Si observamos atentamente todo cuanto se ha antedicho, no se nos escapa el hecho de que toda letra contiene una vibración numeral y toda vibración numeral tiene una componente metafísica que la determina y complementa. Llegados a este punto deberemos hacer otra afirmación, en el estudio de los números y las cifras:

 “es distinto el comportamiento de éstos según sean usados como números o como cifras”.

DEFINICIÓN: Los números son componentes metafísicos de la matemática y las cifras son su correspondiente contable.

Atendiendo a la definición anterior podemos comprobar que en la sociedad que estamos viviendo, sólo utilizamos los números como meros elementos contables y cuantificables, por lo que los estamos relegando solamente a su función como CIFRAS.

Con ello nos estamos perdiendo por lo menos la mitad de su complejo conocimiento. Así, siguiendo en esta línea de análisis y siempre considerando al número treinta y seis como EL TODO, observamos en los planos una diferenciación entre el primero y los otros tres restantes. Al primero le podemos asignar el criterio de absoluto dentro de los otros tres. Los otros tres están compuestos por un emparedado de [ 18  9  18 ], con lo que el treinta y seis (36) se consigue a partir de la fecundidad del 9, siendo EL PRINCIPIO o plano ALMA (ψυχη) el primer 18, que FECUNDADO por el plano MENTAL el nueve (9), se genera LA OTRA MITAD o plano FÍSICO el segundo 18, y la suma de las dos mitades, nos vuelve a dar EL TODO.

Mientras estoy escribiendo este Prontuario, aparecen en la prensa noticias relativas a la donación de especies animales y su repercusión científica, jurídica y religiosa y su posible interés en la donación en seres humanos. A partir del criterio expuesto en el análisis precedente, distinguimos dos grandes grupos en la composición del ser humano; el primero reside en el primer plano (no físico o Espiritual); el segundo está compuesto por los otros tres planos que configuran al ser humano físico, por lo que la donación sólo se podría lograr en este segundo grupo, que es el componente físico del ser humano.

Partiendo de todos estos análisis filosóficos, llegamos a la parte práctica, la que empieza a definir al número como ente filosófico y su utilización en nuestro quehacer cotidiano.

Partiendo del axioma científico “La energía no se crea ni se destruye, tan solo se transforma”, vamos a definir la energía que contiene cada número, transformada en su correspondiente criterio filosófico de trabajo. Antes de abordar estas definiciones permítanos recuperar una mención que se hacía en la página (10), en el sentido de la no reducción a su correspondiente dígito de los números llamados MAESTROS (11, 22, 33).

DEFINICIÓN. Se llama número maestro a aquel que está compuesto de dos números básicos iguales.

A pesar de que el 44, 55, 66,…, etc., también podrían figurar como números maestros, en numerología no los contemplamos debido a la complejidad y casi imposibilidad de que su energía se manifieste en un análisis normal. El comportamiento energético de estos números es un tanto peculiar pues exige, de la persona que los ostenta, un grado de compromiso con ella misma y su entorno y, por consiguiente, menos tolerante con los propios errores o debilidades y, por el contrario, más tolerante con su entorno.

 

ANÁLISIS NUMEROLÓGICO LÉTIC

Aplicando las reducciones teosóficas que hemos estudiado en los capítulos precedentes y transcribiendo las letras a números, tal como se indicó, construiremos un conjunto de gráficos numerales, empezando por lo que llamamos P.A.I.D.

El P.A.I.D. Son las iniciales de las palabras: personalidad, para la “P”; ambiciones, para la “A”; imagen, para la “I”; y finalmente destino, para la “D”. Al conjunto de estos cuatro componentes se les define como CARÁCTER. Para afinar más todavía en las diferencias de cada persona con respecto de las otras, hablaremos más adelante de las rectificaciones al P.A.I.D. Ahora pasaremos a definir cada concepto por separado.

PERSONALIDAD. Define la esencia de nuestra forma de ver y compartir la información que procesamos según la posición que ocupamos en nuestro entorno. El comportamiento que nos motiva en cada momento puede ser: constructivo, negativo y destructivo. Hay aspectos de nuestra personalidad que conocemos y otros que no conocemos y según actuemos haremos aflorar unos u otros. La forma de calcular su dígito correspondiente se hará sumando las correspondencias numéricas de todas las letras que componen el nombre y los dos apellidos del sujeto.

AMBICIÓN. Como indica el mismo enunciado, la ambición es todo aquello que deseamos vivamente, las ilusiones que tenemos cuando somos pequeños para cuando seamos mayores, los sueños que queremos hacer realidad. El poder cumplir con nuestra ambición se puede ver truncado por los elementos que tengamos en contraposición, o realizada por los que tengamos armónicos. El cálculo para obtener el dígito correspondiente se realiza a partir de la suma numeral de todas las vocales integrantes en nuestro nombre y dos apellidos.

IMAGEN. De la misma manera que recibimos información de nuestro entorno, también transmitimos información a él: con el físico, con los gestos, con la palabra, con la actitud y también con la mente (información telepática). Se podría definir que la imagen es lo que nosotros queremos que los demás crean que somos. Bien conocido es el lema: a una persona no se la conoce, por muchos años que convivamos con ella. Para calcular su dígito, sumaremos el valor equivalente a las consonantes integrantes del nombre y dos apellidos.

DESTINO. Es la lección que debemos aprender en esta vida. La afirmación que acabamos de hacer nos introduce el tema de la reencarnación. Para entenderla rescataremos la idea de los planos del capítulo sobre Teoría de la Vida. El dígito que le identifica es la reducción de la fecha de nacimiento.

RECTIFICACIONES AL P.A.I.D. Nos preguntaremos, ¿cómo puede ser que siendo solamente doce números por cuatro posiciones, o sea 12 a la 4a (que nos da 20.736 combinaciones), las personas seamos todas distintas?. Esto es explicable a partir de lo que llamamos rectificaciones al P.A.I.D., y que consiste en seguir la serie de combinaciones de los números que iremos enumerando.

VIBRACIONES. Cuando sumamos los valores de las letras nos da un resultado inicial superior a un dígito. A este resultado lo llamamos vibración y modifica al dígito final. Por ejemplo: 14 = 5; 41 = 5; 23 = 5; 32 = 5; 104 = 5. Como podemos comprobar en esta secuencia tenemos cinco números 5, pero cada uno de ellos proviene de una combinación distinta, por lo que la vibración será distinta en cada uno de ellos y su significado final también estará matizado por ella.

OBSTÁCULOS. Los obstáculos son una combinación de restas surgidas de la fecha de nacimiento. En la fecha de nacimiento observamos tres grupos de cifras, a saber, mes  día  año. Si restamos del mes el día y del día el año; a su vez estos dos resultados entre sí y además del mes el año, obtenemos cuatro números. Ejemplo: 14-12 1984; mes 12 = 1+2 = 3; día 14 = 1+4 = 5; año 1984 = 1+9+8+4 = 22 = 2+2 = 4; no existen números negativos, por tanto 35 = (2); 54 = (1); (2)(1) = (1); 34 = (1). Hechos los cálculos resultan cuatro números de obstáculos, que en el ejemplo son: 2  1  1  1. En el calendario que usamos en occidente existen 110 combinaciones de obstáculos. Y la definición que podemos dar es: obstáculos son las vibraciones, de una combinación de cuatro números que alteran en forma negativa nuestro carácter.

ASPECTOS FAVORABLES. Definición: son las vibraciones de cuatro números, distribuidos en cuatro tramos de edad, que modifican, en forma positiva, nuestro carácter. La forma de calcularlos es un tanto compleja. Primero, al dígito de Destino, le restaremos la cantidad de 36, o sea, D36 = X. Con esta cifra calcularemos los tramos de edad como sigue: del primer año a X, siendo X el año fin del primer ciclo; (X+1) + 9 = Y, siendo Y el año fin del segundo ciclo; (Y+1) + 9 = Z, siendo Z el año fin del tercer ciclo; y a partir de (Z+1) hasta el fin de la vida, el cuarto ciclo. Hasta aquí hemos calculado los tramos de edad y, a cada tramo, se le aplicará el número que salga al sumar distintas combinaciones, según la fecha de nacimiento. La combinación para el primer tramo es el dígito del mes más el dígito del día. La combinación para el segundo tramo es el dígito del día más el dígito del año. La combinación para el tercer tramo se obtiene de sumar los dígitos de los dos primeros tramos. Finalmente para el cuarto tramo se suman los dígitos del mes y los del año.

NÚMERO LATENTE. Es el número que sale de la suma de los dígitos de la Personalidad con los del Destino. La definición de su función sería como su enunciado indica “Latente”; una vibración que nos acompaña toda la vida y que podemos utilizar cuando más nos sea necesaria. Modifica sutilmente cualquier otra vibración, sea del P.A.I.D., de las Vibraciones o de los Aspectos Favorables. En cuanto a las incidencias de los Obstáculos, su función es mejorar el comportamiento de los mismos. En definitiva, el número Latente suaviza los aspectos negativos y potencia los positivos.

FRECUENCIAS. Hemos dicho que para obtener los números del P.A.I.D., debemos enumerar cada letra de nuestros nombres y dos apellidos. Pues bien, las Frecuencias indican las veces que un número se repite en esta enumeración. A partir de éstas, tanto podemos relacionar los números que faltan, como los números repetidos un mayor número de veces. A consecuencia de esta relación, tenemos otra valoración que modifica, suaviza o potencia las actitudes del P.A.I.D. Por ejemplo, si no tenemos de un determinado número ninguna letra que lo enumere, esto querrá decir que hay una carencia de lo que este número representa. Si por el contrario hay muchas letras que enumeren a un determinado número, indicará que estaremos de algún modo afectados por este exceso. Si el exceso armoniza con el P.A.I.D., será positivo, si no puede resultar negativo.

ESTADOS SENSORIALES. Para calcular los Estados Sensoriales nos basaremos en las Frecuencias y, así, sumando la cantidad de sietes con la de nueves, será igual al estado INTUITIVO; sumando la cantidad de dos, tres y seis, tendremos el estado EMOTIVO; los uno más los ocho, forman el estado MENTAL; y por último, de los cuatro más los cinco, resulta el estado FÍSICO. Los Estados son la forma por la que procesamos la información que recibimos, tanto del exterior como del interior. Nosotros, los seres humanos, recibimos información por medio de los cinco sentidos físicos (oído, gusto, olfato, tacto y vista) y de los sentidos psíquicos (comunicación extrasensorial). Esta información tenemos que procesarla, asimilarla, reaccionar frente a ella, o por ella. La forma en la que tenemos que hacerlo es por medio de los Estados Sensoriales, que como hemos enunciado son:

INTUITIVO Guía interior, Intuición.

EMOTIVO Emociones, Sentimientos.

MENTAL Razonamiento, Pensamiento.

FÍSICO Forma, Cuerpo, Materia.

Analizando el cuadro precedente, observaremos que, según sea una u otra la forma en que reaccionamos frente a la información, nuestra forma de ser se verá condicionada según el Estado específico que tengamos tendencia a usar en primer lugar y será el que mayor porcentaje represente en conjunto.

 

DEFINICIONES NUMERALES

  1. LIDERAZGO CREACIÓN ACCIÓN
  2. DUALIDAD DIPLOMACIA  INDECISIÓN
  3. EQUILIBRIO (alma mente)
  4. RESPONSABILIDAD MADUREZ
  5. DESCUBRIMIENTO AVENTURA  RIESGO
  6. AMOR BELLEZA  POSESIÓN
  7. CONOCIMIENTO ESTUDIO  FILOSOFÍA
  8. EQUILIBRIO (alma materia)
  9. AMOR UNIVERSAL (alma mente materia)
  10. EXPRESIÓN ESPIRITUAL (1er. plano creador)
  11. EXPONENTE ENTRE PLANO ALMA Y MENTAL
  12. EQUILIBRIO ENTRE LOS CUATRO PLANOS (los une)

 

APLICACIONES PRÁCTICAS

Una vez que tenemos las definiciones y los cálculos de las distintas partes en que se compone el estudio, deberemos razonar para desarrollar su aplicación.

Como consecuencia de lo estudiado hasta el momento, partimos del siguiente concepto: el conjunto de números analizados influyen y desarrollan nuestro carácter.

Nuestro carácter es el que nos distingue y hace distintos los unos de los otros.

A la vez nuestro carácter imprime la conducta que seguimos, tanto exterior como interior. La exterior se refiere a todo lo que nos rodea y la interior se refiere a la relación con nuestros propios planos internos. A partir de la conducta exterior, podemos analizar las relaciones con:

FAMILIARES  nuestro padres, hijos, pareja, etc.

LABORALES tipo y lugar de trabajo, jefes, compañeros.

SOCIALES amigos, deportes, aficiones, etc.

INANIMADOS ciudades, casas, empresas, objetos, etc.

En cuanto a la conducta relaciones: con nuestros planos internos, podemos hablar de

PERSONALES salud, belleza, depresión, enfermedad.

ALTERACION motes, seudónimos, diminutivos, etc.

Tampoco podemos descartar las interrelaciones entre los grupos que acabarnos de mencionar, pues según nos afecte uno puede incidir en otro. Por ejemplo: si en el ambiente familiar tenemos problemas de relación, afecta de forma indiscutible en el trabajo, pudiendo llegar a afectarnos personalmente produciendo una enfermedad.

Visto todo lo expuesto, deberemos esmerarnos en el análisis de los respectivos números y sus sincronías, para poder enlazar con nuestra forma de vida y llegar a la felicidad a través de un conocimiento exhaustivo de nuestras posibles acciones y el comportamiento del carácter, manifestados en la conducta diaria. Para las relaciones FAMILIARES, LABORALES, y SOCIALES, nos será de gran ayuda el conocimiento de los números de las personas con las que debamos compartir responsabilidades. Para los grupos de INANIMADOS, deberemos mantener una relación de vibraciones energéticas favorables y sincrónicas de nuestros números con los de los seres o elementos inanimados. Para el grupo de ALTERACIÓN, será importante saber el motivo de la alteración y su sinergia con nuestros números. Y, finalmente, tenemos el grupo de PERSONALES. Este es el más complejo de analizar, pues a él van , y de él dependen, todas las sincronías de los demás grupos. De él depende nuestra salud o nuestra enfermedad. Recordemos el capítulo en el que estudiábamos las “Triadas” y en el que decíamos que la libertad era la búsqueda de la armonía universal, y las alteraciones de todo orden, la inercia involutiva. Pues bien, éste es el grupo que nos lo indica.

 

LA NUMEROLOGÍA Y LA SALUD

Una de las aplicaciones prácticas que más sobresale de las otras, o de algún modo las engloba a todas ellas, es la que nos incide en la salud y su curación. En un principio, al analizar el estudio podemos observar antagonismos de unos números con otros; también podemos encontrar antagonismos con los de nuestro entorno. Todo ello configura un panorama nada fácil de sobrellevar y es entonces cuando nuestra salud sale resentida y aquejada de múltiples dolencias. Todas las alteraciones de nuestra salud tienen su inicio en la falta de comunicación entre el primer Plano, (01 a 09) Espiritual, y los otros tres: (10 a 18) Alma, (19 a 27) Mente y (28 a 36) Físico. Si logramos restablecer esta comunicación, la curación está del todo garantizada. Por otra parte, deberemos tener en cuenta que el control de la misma está atribuida a la mente y la expresión más física de la mente es el cerebro.

Sin extendernos más en ello podemos afirmar con rotundidad:

TEOREMA. Las enfermedades son los síntomas somáticos y/o alteraciones funcionales de nuestros organismos físicos producidos en el alma.

Alma, traducción de la palabra griega Ψυχη (Psique). En Numerología es el segundo plano (10 a 18), reflejo del primero y enlace con él.

AXIOMA. De la misma manera que en el alma se forman las alteraciones, también, a partir de ella, se reparan.

Como consecuencia del axioma anterior, debemos definir que la curación de cualquier alteración de nuestro organismo, sea somático o funcional, depende única y exclusivamente de nosotros mismos. Para ello deberemos generar, en el alma, la actitud positiva necesaria para reconstruir los puentes de la imprescindible comunicación entre los planos. A pesar de lo dicho pueden ser necesarias ayudas externas. Debido a ello y como resultado de los años de estudio de la Numerología, creo poder entablar una relación directa entre los Caracteres de ésta y los Humores o grupos anímicos de los remedios florales y así diagnosticar para cada persona la combinación precisa. Ante todo deberemos hacer unas consideraciones. La primera, que sólo utilizaremos los nueve números, para lo cual los maestros 11  22  33 quedarán reducidos a sus respectivos dígitos 2  4  6. La segunda, que habiendo siete Humores y nueve Números, deberemos repetir dos Humores. La tercera, que deberemos redefinir los números en sus vertientes contrapuestas para que sincronicen con los Humores. Así definiremos y enumeraremos los Humores:

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HUMORES

Como podemos observar, los Números cuatro y siete comparten el mismo Humor tres, y los Números seis y ocho comparten el Humor seis. Para prescribir el remedio personalizado operaremos como sigue: primeramente y como la combinación más importante, cogeremos el P.A.I.D., imaginemos: P = 1, A = 8, I = 11, y D = 9. A estos números, les aplicaremos las equivalencias de los Humores: N1 = Hl, N8 = H6, N11/2 = H5 y N9 = H7, (entendemos por “N” número y por “H” humor). Seguiremos con los OBSTÁCULOS, ASPECTOS FAVORABLES (el tramo de edad que corresponda) y LATENTE. En cuanto a las FRECUENCIAS, en principio es preferible no aplicarles ningún Humor, pues tanto puede ser el que más frecuencias tenga, como el que menos, y esto es tan sutil que solo se podrá determinar después de varias experiencias. Por tanto hemos calculado entre 7 y 10 Números. Los Humores que se repitan nos servirán para aplicarles, dentro de su grupo, distintos remedios.

Ejemplo: tenemos N1 = Hl en Personalidad, Nl = Hl en Obstáculos y Nl = Hl en N° Latente, esto es, tres Números que corresponden al Humor 1. Pero dado que en el Humor 1 hay 5 Remedios Florales, aplicaremos a cada Número un Remedio Floral distinto dentro del mismo Humor, así mezclaremos tres Remedios de los cinco posibles.

Como consecuencia de lo expuesto, tendremos entre 7 y 10 Remedios Florales a combinar, de los cuales sólo mezclaremos juntos “CINCO” o menos, y siempre nos quedarán Remedios de reserva para combinar según el momento y la situación de cada uno. En casos extremos podemos llegar a mezclar hasta siete Remedios. También debemos hacer mención a la combinación REMEDIO RESCATE que podemos incluir en cualquier formulación siempre que no sobrepasemos el máximo de siete combinaciones.

Como podemos ver, a partir de la numerología podemos aplicar Remedios Florales que actúen sobre nuestra Alma, y así proporcionar las condiciones idóneas para restituir la comunicación de ésta con los demás planos de nuestro SER y reparar a partir de ella las alteraciones de nuestro cuerpo físico.

 

EPÍLOGO

Empezábamos este Prontuario con una explicación metafísica de los números y la energía que de ellos se desprende, intentando demostrar la esencia de la existencia del Ser Vivo y en especial del Ser Humano, llegando a formular hipótesis de su inmortalidad, partiendo de postulados no confesionales e intentando demostrar el concepto efímero del cuerpo físico en contraposición con el cuerpo espiritual. También hemos desarrollado conceptos de interrelación de números y letras para poder llegar a formular estados de ánimo, comportamientos y carácter de los seres humanos y a partir de ellos llegar a aplicaciones prácticas, necesarias en nuestra convivencia con el resto de seres animados e inanimados que nos rodean. Y finalmente, aunando todos estos conocimientos, hemos llegado a formular nuevas perspectivas en la curación de nuestras enfermedades partiendo de experiencias personales. Espero que a todo lector inquieto que se haya adentrado en las profundidades del conocimiento, le sirva esta lectura como a mí me sirvió su concepción, El crecimiento está en el camino andado, y la experiencia en el provecho que de él hayamos sabido sacar. Gracias a ti, querido lector, que has llegado hasta aquí y espero que esto sólo sea el principio del todo.

 

←LA FE EN LAS CIENCIAS OCULTAS