ORGANIZACIONES INTERNACIONALES – ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (O.I.T.)

OIT

1.5.1. Antecedentes

La necesidad de llegar a una reglamentación internacional de las materias referentes al trabajo comenzó a sentirse desde el inicio del siglo XIX. No es extraño encontrar propuestas a los Congresos de Trabajadores durante este siglo. No obstante, esta necesidad se reflejó totalmente a través de las iniciativas privadas y no de las gubernamentales… Por iniciativa privada se fundó en el año 1900, con sede en París, la Asociación Internacional para la Protección Legal de los Trabajadores, con algunos permanentes. La necesidad siguió sintiéndose de forma creciente al finalizar la Primera Guerra Mundial, y pasa de la esfera privada a la gubernamental al ser acogida la idea en la Conferencia de la Paz. En la primera reunión de ésta se decide crear una Comisión de Legislación Internacional del Trabajo, para elaborar un proyecto de institución permanente que se pusiera bajo la dirección de la Sociedad de las Naciones. A partir del año 1919 comienza a funcionar la O.I.T., y su primera Conferencia, celebrada en Washington, data del año 1919. En 1946 la Conferencia General aprobó por unanimidad el acuerdo de las N.U., que concede a la O.I.T. el estatuto de organismo especializado. La O.I.T. tiene su sede en Ginebra, donde funcionan los órganos de carácter permanente.

 

1.5.2. Fines

Las finalidades de la O.I.T. son muy amplias y tienen su reflejo en la declaración de Filadelfia y en su propia Constitución. De la declaración de Filadelfia se extraen los principios fundamentales de la Organización, que no son otros que los de: 11 Considerar que el trabajo no es una mera mercancía; b) Que la libertad de expresión y de asociación es una condición indispensable para el progreso; c) Que la pobreza, donde quiera que exista, constituye un peligro para la prosperidad de todos; d) Que la lucha contra las necesidades debe ser llevada con la máxima energía en el seno de cada Nación; el que todos los seres humanos, cualquiera que sea su raza, su religión o su sexo, tienen el derecho de conseguir su progreso material y su desarrollo espiritual en la libertad y en la dignidad, en la seguridad económica y común igualdad de oportunidades.

 

1.5.3. Miembros

Dentro de los miembros de la O.I.T. podemos distinguir dos clases, por lo que se refiere a su admisión. Una vez conseguida ésta no afecta la referida distinción a sus derechos y obligaciones. Se puede señalar, por un lado, los miembros de pleno derecho, que son aquellos que ya eran miembros de la O.I.T. el 1 de noviembre de 1945. Junto a ellos encontramos los nuevos miembros, que a su vez pueden agruparse en dos categorías:

  1. Los Estados miembros de las N.U. que mediante una declaración formal de aceptación de las obligaciones que figuran en la Constitución de la O.I.T. se les concede el status de miembros. La declaración formal será dirigida al Director General de la O.I.T.
  2. Aquellos otros Estados que, sin ser miembros de las N.U., sean admitidos en el Organismo mediante el voto favorable de los dos tercios de los delegados presentes en cuyo quórum deben estar incluidos los dos tercios de los delegados de los Gobiernos presentes y votantes. Los referidos Estados deberán aceptar formalmente la Constitución de la O.I.T. y comunicárselo al Director General.

Se prevé también en la Constitución la retirada de la Organización, cumpliendo un preaviso de dos años.

España ingresa en la O.I.T. el 28 de mayo de 1956.

 

1.5.4. Estructura orgánica de la O.I.T.

1.- Conferencia General. Está compuesta por cuatro Delegados de cada Estado miembro repartidos de la siguiente manera:

–  2 Delegados por el Gobierno o Administración.

–  1 Representante de las Organizaciones Empresariales.

–  1 Representante de los Sindicatos.

2.- Consejo de Administración. Está formado por 56 miembros:

-28 Consejeros elegidos de entre los delegados gubernamentales.

-14 Consejeros elegidos de entre los representantes de las Organizaciones Empresariales.

-14 Consejeros elegidos de entre los representantes de los Sindicatos de Trabajadores.

3.- Oficina Internacional del trabajo.

Por acuerdo entre el Gobierno español («B.O.E.», 12 febrero 1986) y la O.I.T., de 8 de noviembre de 1985, se ha establecido una Oficina de Correspondencia de la O.I.T., en Madrid, para desempeñar las funciones de la misma y cualquier otra que le asigne el Director Internacional del Trabajo.

 

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