LOS SÍMBOLOS DE LA VIDA ESPIRITUAL – RENACIMIENTO Y RESURRECCIÓN.

FÉNIX

Este ser mítico es el más famoso de todos los símbolos de renacimiento. Según los escritores griegos y romanos, el fénix era un ave solitaria de sexo masculino que al término de sus quinientos años de vida se Inmolaba en un nido fragante, que se encendía con el calor del sol. De lob cenizas nacía un nuevo fénix que llevaba el nido a Heliópolis, la principal ciudad del culto egipcio al sol, y se lo dedicaba al dios sol, Ra.

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Fénix

Es posible que en su origen el fénix fuese un símbolo poético del sol naciente, basado en la garza, cuyo simbolismo solar y ascensional tenía ya una larga historia en Egipto; sin embargo, con el desarrollo posterior de la leyenda, el cristianismo vio rasgos en común con el episodio de la resurrección de Cristo a los tres días de su muerte, y el resultado es que el fénix puede aparecer con este contenido en algunas pinturas medievales de la crucifixión (también en ciertas tumbas). Se nota que los artistas no tenían claro su aspecto; a menudo aparece rodeado de fuego, con más apariencia de águila que de garza.

El propio fuego posee un simbolismo regenerador, como puede apreciarse en los ritos cristianos de la Pascua: primero se apagan las velas, y después se encienden con un «fuego nuevo». En el arte funerario cristiano, una urna de cuya parte superior brota una llama es un símbolo de resurrección.

 

DIOSES DE LA RESURRECCIÓN

La resurrección de los dioses de la vegetación después de su muerte y su disolución suministró un tema simbólico de gran importancia a muchas mitologías de la Antigüedad, comparable a la muerte, la tala y el nuevo crecimiento de la vida vegetal.

Osiris en Egipto y Dioniso en Grecia son ejemplos famosos de dioses que renacen después de ser despedazados. Estas tradiciones proveyeron la base para varias religiones mistéricas del Imperio romano, rivales del cristianismo en ofrecer ritos que simbolizasen la ablución de los pecados, la salvación por un dios redentor y la reencarnación. Una parte del simbolismo tardío del dios de la vid, Dioniso, apunta a préstamos sincréticos entre el Nuevo Testamento y el culto mistérico del orfismo, que estableció a Dioniso como su principal figura. Un símbolo primitivo del proceso de desintegración y renacimiento era el descuartizamiento, una modalidad de sacrificio practicada en Asia Menor por los primeros seguidores de Dioniso. Consistía en despedazar animales o personas y comerse su carne cruda, imitando un mito frigio en que era al propio dios a quien descuartizaban los Titanes.

 

MAYO

Es probable que el mayo tenga su origen en los ritos griegos y romanos de resurrección de otro «dios muriente», Atis. En un mito frigio, Cibeles, la diosa de la tierra, enloquecía de celos al joven Atis, quien de resultas de ello se castraba a sí mismo y moría. Para invocar su resurrección, los adeptos el culto de Cibeles rodeaban el tronco de un pino desnudo con tiras de algodón y bailaban debajo cada primavera. La costumbre de bailar alrededor de un palo fue incorporada a la festividad romana de Hillaria, y más tarde se difundió en el mundo céltico.

 

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Ouroboros.

OUROBOROS

La muerte y el renacimiento forman parte del simbolismo del ouroboros, imagen circular de una serpiente que se traga su propia cola. En el culto griego del orfismo, el vacío inscrito en el cuerpo de la serpiente representaba el huevo de la reencarnación. En su forma religiosa egipcia, este símbolo está considerado la representación del viaje circular del sol, que penetra cada noche en el mundo subterráneo y reaparece cada mañana.

El pensamiento gnóstico lo y como una representación del ciclo sin fin la naturaleza, que se recrea a sí misma sin cesar. En todo caso, la imagen tiene connotaciones de eternidad, autosuficiencia y renovación. Por lo que respecta a la serpiente en sí, se asociaba casi en todas partes a la reencarnación y el rejuvenecimiento, a causa de su facultad de mudar de piel.

 

RUEDA Y DISCO

En el arte hindú y budista la rueda simboliza los ciclos de manifestación: nacimiento, muerte y renacimiento. En Egipto el disco, o rueda sólida (como lo era antes de la invención de los rayos), representaba la resurrección a una nueva vida, por asociación con el regreso o renacimiento circular del sol.

 

 LUNA

El hecho de que la luna cambie de aspecto sin cesar, y sobre todo de que desaparezca por completo durante tres días (es lo que se llama interlunio), la convirtió en el más impresionante símbolo natural de los ciclos cósmicos y terrestres del nacimiento, el crecimiento, el declive, lo muerte y el renacimiento. Algunas tradiciones la vieron como una puerta al otro mundo, o como el lugar provisional de residencia de los muertos ilustres destinados a renacer y volver a la tierra.

 

13-Huesos

HUESOS Y CENIZA

En muchas culturas de la Antigüedad, los huesos eran símbolos tanto de resurrección como de muerte; de ahí el cuidado con que eran protegidos en las cámaras mortuorias, como material con más posibilidades de sobrevivir y ser de utilidad en una vida futura. Esta práctica no se reducía a los esqueletos humanos; también era corriente enterrar huesos de animales con los muertos, a fin de asegurarles la caza en el otro mundo. La ceniza era otro símbolo de renacimiento, sobre todo entre los indios norteamericanos.

 

 HUEVO

Uno de los grandes símbolos no solo de creación sino de recreación, presente en todo el mundo, es el huevo. En las solemnidades pascuales, y en la tradición popular de regalar huevos de chocolate, representa la resurrección de Cristo.

Para el culto griego del orfismo, en el que merece subrayarse la fe en el concepto de la salvación y la inmortalidad del alma, el huevo simbolizaba la esperanza en la reencarnación. Se han encontrado imágenes de una figura que representa a Dioniso, el dios de la reencarnación, con un huevo en la mano.

 

 BALLENA     

El episodio de Jonás y la ballena gozó de gran popularidad en la Edad Media como alegoría de la resurrección de Jesús. Así hay que interpretar las escenas en que Jonás es expulsado del «gran pez», cuya presencia no se limita a las pinturas y vidrieras, sino que se extiende al arte funerario del primer cristianismo. Según san Mateo, Jesús anunció a sus discípulos que bajaría a las entrañas de la tierra por espacio de tres días y tres noches, los mismos que Jonás había pasado en el interior del pez. De este modo, la ballena se convirtió en un símbolo no solo de la muerte, sino de su negación. Todo indica que el período de tres días y tres noches tiene lazos lunares evidentes con el interlunio y la reaparición de este astro.

 

 OCTÁGONO

La forma ochavada de los baptisterios cristianos es un símbolo de renacimiento a una nueva vida. Percibido como una forma intermedia entre el adrado (que simboliza la tierra) y el círculo (que simboliza el cielo), el octágono simbolizaba un rito espiritual de paso. Para la ciencia arcana de la numerología, el ocho era un símbolo de renovación, porque sequía al número llamado «completo» —el siete— e Iniciaba un nuevo ciclo.

 

 ESTE

Las iglesias y mezquitas, así como un gran número de tumbas, están orientadas al este, dirección del espacio que tradicionalmente ha sido asociada a la luz solar y la divinidad, pero también a una nueva vida, y por ende a la esperanza en la resurrección, sobre todo en el pensamiento cristiano. Los musulmanes oran hacia el este en señal de alineación espiritual con la fuente divina.

14-Escarabajo alado de Tutankamon

Escarabajo alado de Tutankamon.

 

 ESCARABAJO

El escarabajo pelotero, antigua imagen de renovación cíclica, se convirtió en un símbolo de resurrección para el primer cristianismo. Para entonces su popularidad como principal amuleto egipcio ya tenía muchos siglos, a causa de su asociación con el dios del sol naciente, Khepri. La industriosa costumbre de este insecto de formar una bola estiércol alrededor de su huevo se interpretó como una analogía con el trayecto del sol por el cielo. En la errónea creencia de que se reproducía a mismo, el escarabajo se usó como un emblema di renacimiento perpetuo.

 

 ABEJA

La abeja es un símbolo hindú de reencarnación, presente en algunos relieves funerarios con un sentido de resurrección Este simbolismo se basa, al parecer, en la costumbre invernal de las abejas de quedarse en la colmena, interpretado erróneamente como una fase de muerte previa a su masiva reaparición primaveral.

 

 LOTO

El loto tuvo connotaciones de renacimiento y creación en diversas culturas de la Antigüedad, desde Oriente Próximo hasta México. A veces reviste el mismo simbolismo en el arte funerario grecorromano.

 

NARCISO

Es la flor de Perséfone en el mito griego de su rapto a manos del señor del mundo subterráneo, mientras ella, inocentemente, cogía las ores de esta planta. Dado que Perséfone tenía permiso para volver a la tierra cada primavera, el narciso se usaba en los ritos de su madre, Deméter, la diosa de los cereales, y se plantaba en las tumbas como un símbolo de renacimiento, alusivo a la idea de que la muerte es tan solo un sueño.

 

GRANO

El grano fue un símbolo funerario de regeneración y renacimiento común a todas las regiones que dependían del trigo, la cebada o el maíz para su subsistencia. El atributo de Deméter, una espiga sagrada, tenía un papel protagonista en la escenificación de los grandes ciclos mistéricos que se celebraban anualmente en Eleusis, cerca de Atenas, y pie representaban el milagro de que las semillas que dejaba la cosecha volvieran a crecer en primavera.

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Campo de trigo

 

El trigo ha tenido continuidad como símbolo cristiano de resurrección, basado en un pasaje del evangelio de san Juan: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él sólo; pero si muere, da mucho fruto”.

 

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