Los Ángeles En El Islam

LOS ÁNGELES EN EL ISLAM

Los ángeles no solo aparecen en el Judaísmo y en el Cristianismo, dos de las grandes religiones monoteístas. Están presentes también en el Islamismo, la tercera gran religión monoteísta del mundo, que está ya alcanzando numéricamente a la cristiana. «El Islam, como religión, no puede ser entendida sin ángeles», afirma Sachiko Murata. El Corán, el libro sagrado de los musulmanes, fue, según la tradición, dictado palabra por palabra, por el arcángel Gabriel en nombre de Aláh al profeta Mahoma, fundador del Islam, en el siglo VI d. C.2-1

El Islam posee además una característica a la hora de presentar a los ángeles: es más detallada y poética que entre judíos y cristianos. En las 99 veces en que los ángeles aparecen en el Corán, son considerados como «seres creados de luz» y poseen una serie de funciones relacionadas con los humanos: son ellos quienes colocan el alma en los recién nacidos, a quien el ángel de la guarda seguirá durante toda la vida; son los encargados de recoger el alma de la persona que muere y el de hacer de mensajeros entre el cielo y la tierra.

El Islam ofrece detalles concretos sobre los ángeles: no comen ni procrean, ni pueden morir; no tienen libre arbitrio y no pueden pecar. Los ángeles pueden aparecer en figura humana, como ya se advierte en muchos pasajes de la Biblia judía. Generalmente son bellísimos y con varios pares de alas. Según una tradición islámica, el arcángel Gabriel poseería seiscientas alas.

No existen en el Islam tantas jerarquías de ángeles como en el Cristianismo, pero cada uno de ellos posee funciones muy concretas, que no aparecen en otras religiones. Por ejemplo, hay ángeles encargados de administrar los castigos en el infierno a los condenados. Existe el ángel de la luz y el de la oscuridad, y hasta el ángel de la magia. Hay un ángel (Radwán), responsable del Paraíso, y otro (Málik), responsable del infierno. En el Corán existe también el Demonio, que recorre el mundo buscando almas que devorar, algo parecido a la imagen de Satanás del Cristianismo de la Edad Media.

2-2

Para el Islam existen cuatro arcángeles que rodean el Trono de Aláh: Gabriel, Miguel, Azrael e Israfil. El resto de los ángeles está empeñado en luchar contra los demonios y los enemigos de Aláh y en proteger a los creyentes.

 

LOS ÁNGELES INTERROGAN A LOS MUERTOS

Los musulmanes creen que al morir el hombre su alma permanece en el cuerpo durante la noche que sigue al entierro, para ser interrogada por dos ángeles. Si su conducta es aprobada, permanecerán en paz hasta la resurrección; en caso contrario, serán castigados con hierros candentes. «La verdadera piedad es la de quien cree en Aláh, en el Día del Juicio final y en los ángeles», afirma el Corán (2:117). Los ángeles están siempre presentes en la fe islámica.

Para los musulmanes, los ángeles no pueden ser conocidos con los sentidos ni con la mente, sino con la intuición del corazón, como afirma Carlos Velasco, psicólogo y sufí. Los ángeles son los encargados de llegar hasta el que está muriendo para decirle: «No temáis por lo que os espera en la tumba ni en la otra vida, ni os aflijáis por lo que dejáis en esta vida, alegraos por el paraíso que Aláh os ha concedido». Un paraíso, por cierto, descrito como un lugar de delicias, verdes prados por los que serpentean arroyos, bellos jardines, huertos preñados de fruta, lechos suaves donde reclinarse para saborear el vino, escanciado por doncellas de ojos negros. El Corán enumera siete cielos, así como siete infiernos.

2-3

Los ángeles tienen piedad de los que creen y de los sabios, una categoría privilegiada: «Los ángeles bajan sus alas cuando pasa el que busca la ciencia en satisfacción por lo que hace», afirma el Profeta.

En el Islam, la corriente más mística y espiritual, la de los sufís —como ocurre entre los místicos cristianos—, es también la menos ortodoxa, la más libertaria, aunque al mismo tiempo se considera la más cercana a los orígenes del Islamismo, que después, en su vertiente más ortodoxa e intransigente, acabó yendo por los caminos del extremismo, del fundamentalismo y de la violencia, algo parecido a lo que ocurrió con el Cristianismo de las Cruzadas y de la Inquisición durante la Edad Media.

El sufismo, llamado también la «religión del fuego», inspiró a grandes santos y místicos cristianos, como Francisco de Asís, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Raimundo Lulio, Tomás Moro, etc. El foco más iluminado del sufismo era Córdoba.

2-4

Por lo que se refiere a los ángeles, la visión que de ellos tiene el sufismo islámico, que ha sido a veces duramente perseguido, como el misticismo en el Cristianismo, es mucho más poética. Para ellos, como bien escribe, Sheeij Hisham Kabbani, los ángeles «son la esperanza de la humanidad. Son también la fuente de luz y de energía de la creación. Son el oasis en el desierto, las olas en todo océano, el manantial de todo río, el cristal de todo diamante, el impulso contenido en cada célula viva». Son también «la fuerza conductora de las constelaciones y las galaxias. Son las estrellas, los soles y las lunas en cada firmamento. Los universos nadan en sus órbitas. Ellos son los superpoderes conocidos por todas las tradiciones, creencias y filosofías».

 

OTRAS MANIFESTACIONES ANGELICALES

Existen también el ángel de la lluvia y del trueno, de los amaneceres y de los atardeceres, y el ángel de la noche. Para el Islamismo, el arcoíris es un ángel y ellos vigilan nuestros sueños, que pueden ser hasta inspirados por ellos. En el Islam, los ángeles están estrechamente unidos a la cosmología, como en algunas culturas y religiones primitivas. Son, por ejemplo, los ángeles los que tienen poder para cambiar las órbitas de las estrellas y de los planetas, de ajustar los movimientos de las galaxias y de defender a la Tierra de cometas y asteroides.

2-5

Dios creó un ángel llamado Sharahil, que es el encargado de la noche, como otros son los encargados de los amaneceres y de los atardeceres. En el lugar de la puesta del sol, Sharahil cuelga un diamante negro sobre el horizonte occidental. En lugar de la salida del sol, otro ángel llamado Harahil, a quien se le confió el amanecer, sostiene un diamante blanco y lo cuelga sobre el horizonte oriental. Como los polos de un imán gigante, estos diamantes angélicos actúan para mantener la rotación de la Tierra. «No debe el Sol alcanzar la Luna, ni la noche aventajar al día. Cada uno flota en una órbita», afirma el Corán (36:40). Y los ángeles son los responsables de este maravilloso equilibrio.

Los ángeles tienen poder para mover los vientos y las nubes. Los grandes movimientos telúricos serían guiados por los ángeles, y todo lo que florece en la naturaleza se hace por la fuerza de los ángeles. Nunca se ha hablado explícitamente de ellos, pero según esta visión, cada planta, cada astro, cada río y cada mar tendría también su ángel particular.

2-6

Según una tradición islámica, recogida por la revista Verde Islam (1998), Dios creó un árbol en el séptimo cielo y en cada hoja se encuentra una letra del Corán. Cada hoja es un trono tallado en una piedra preciosa y cada letra está representada por un ángel sentado en su trono. Cada ángel es la llave a diferentes océanos de conocimiento que no tienen principio ni fin. Quien bucea en estos océanos es el arcángel Gabriel. Fue él quien llevó al profeta Mahoma las perlas de esos océanos cuando se apareció ante él para dictarle el Corán. El Profeta vio una tabla hecha de perlas especiales debajo del Trono de Dios y otra tabla de esmeraldas. Sobre la primera estaba el primer capítulo, Surat al-Fatha, que consiste en siete versos, y sobre la segunda tabla estaba el Corán completo. Mahoma preguntó a Gabriel cuál era la recompensa para los que leyeran el Corán completo y Gabriel respondió: «Por cada letra que él recite, Dios plantará un árbol para él en el paraíso».

 

EL ARCÁNGEL MIGUEL

Para los sufís, el arcángel Miguel es el encargado de la naturaleza, de la lluvia y de la vegetación, de la nieve, los truenos y los relámpagos. Él sabe a cada instante dónde tiene que llover o nevar. Miles de ángeles le ayudan en su tarea. Es también el ángel de la misericordia, que es uno de los nombres para designar la lluvia en árabe. Se dice de Miguel que nunca volvió a sonreír desde que Aláh creó el infierno.

Michael ?is an archangel in Judaism, Christianity, and Islam.

Los ángeles son efluvios de luz, radiantes como lunas, y de cabellos con hilos de perlas. En sus ojos, que emanan luz, se abren innumerables ventanas hacia nuevas creaciones. Miguel, por ejemplo, es también el custodio de los llamados Árboles, Campanas del paraíso. Son árboles de oro, con campanas de plata. De cada una de ellas emana una luz a una distancia de mil años. Según Kabbani, «Miguel ordena que un viento de sándalo emane debajo del Trono de Dios y descienda sobre estos árboles. El viento agita las campanas de plata y provoca un dulce sonido en el aire que si las personas de la tierra lo pudieran escuchar, morirían instantáneamente. Tan intenso es el placer de escucharlo».

Según una tradición sufí, un santo famoso se purificó hasta tal punto que podía escuchar la intervención de los ángeles en las hojas de las plantas y en toda la naturaleza.

Para el Islam, la energía es una forma de poder angélico y los seres humanos pueden usarlo. Cuando los seres humanos se elevan espiritualmente, pueden servirse de esta energía angélica y ellos mismos se convierten en mensajeros, es decir, en otros ángeles.

 

← EL SECRETO DE LOS ÁNGELES