La Comunicación

6-M.Magdalena predicando en la Provenza.metirta.online

Significado

La Comunicación hace una llamada apasionada al encontrártela en tu camino.

Es el momento de poner toda la atención en desarrollar una mejor habilidad comunicacional.

La claridad es lo que se necesita con el fin de que tu transmisión confusa pueda ser desenmarañada y aclarada, antes de que se convierta en un verdadero embrollo.

Todos tropezamos con la comunicación cuando nos sentimos demasiado agotados con lo que estamos haciendo para crear el tiempo y la energía necesarios que nos asegure que somos totalmente comprendidos.

Es más fácil crear confusión que transmitir una idea correctamente. Al fin y al cabo, a todos nos han enseñado a hablar, y hablar es comunicar, ¿no es cierto? ¡Pues no!

La comunicación es una transacción intrincada, de muchos niveles, que combina palabras, lenguaje corporal, tono de voz y la escucha. Y por si esto no fuera suficiente, cuando las emociones se sobreponen y se insinúan en tu mensaje, es muy probable que solo se oiga la emoción, y aun esta no demasiado claramente.

A menos que quieras comunicar emoción, es mejor optar por hablar en un tono apacible y amistoso.

Date cuenta de que el tiempo que inviertes en mejorar tu habilidad comunicacional valdrá su peso en oro.

¿Te sorprende la cantidad de veces que necesitas volver a comunicar lo que pensabas que habías expuesto claramente la primera vez? ¿Necesitas depurar tus comunicaciones o las de otras personas, debido a que contienen fragmentos pasivo-agresivos cargados de doble significado o, básicamente, que se habla con dobleces?

¿Te has encarado con alguien para pedirle explicaciones por lo que ha comunicado y esta persona ha negado haberlo dicho? ¿Quizá tengas una relación en la que sea difícil o, incluso, imposible comunicar algo importante a otra u otras personas, debido a las emociones que requieren tiempo y espacio? ¡No desesperes!

Centrándote en adquirir mayor habilidad de comunicación, todas las relaciones mejorarán espectacularmente.

Ten presente que todas y cada una de las heridas pueden sanar e integrarse mediante una comunicación amable y consciente, acompañada de los acuerdos apropiados y del adecuado seguimiento.

Ha llegado el momento de hacer de esto algo prioritario.

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Meditación

Busca tiempo y un lugar donde puedas estar tranquila, cierra los ojos. Respira profundamente y exhala todo el aire de los pulmones.

Inhala profundamente, exhala un poco y te detienes; enseguida, exhala un poco más y te detienes; después, exhala otro poco más y te detienes; finalmente, exhala el resto.

Haz una inspiración profunda y espira lenta y suavemente.

Inhala lenta y profundamente y, a medida que exhalas, mira o siente la imagen de un cáliz.

Mientras mantienes ese cáliz en la mente, inspira profundamente.

A medida que exhalas, nota que tu cáliz se va transformando en una mujer.

Realiza otra respiración profunda y, al exhalar, la imagen se va volviendo más clara.

Haz una última inhalación y, mientras exhalas, sabes que la mujer es María Magdalena.

Te saluda con un abrazo cariñoso y respiras el amor con el que te está abrazando.

Después te pregunta si te puede ayudar en algo.

Le pides que te ayude a comunicarte en forma cariñosa y sana. — ¡Ah! —te responde sonriente—.

Para que eso suceda necesitas querer comunicarte desde tu corazón.

¿Es eso lo que deseas? —te pregunta.

Contestas afirmativamente.

De dentro de su vestidura extrae una vasija de belleza exquisita.

Abre la vasija y percibes un fuerte aroma penetrante y refrescante.

Mueve la vasija de un lado a otro, perfumando el aire con el ungüento que contiene. —Es necesario fortalecer la conexión entre tu corazón y tu mente, pero antes debes aceptar el compromiso de que toda tu comunicación va a ser cariñosa —te advierte.

— ¿Quieres expresar el compromiso ahora, con tus propias palabras? —pregunta ella.

Hablas desde tu corazón y le dices a María Magdalena con tus propias palabras exactamente a lo que te estás comprometiendo.

Ella lo va repitiendo, y tú asientes.

Sumerge sus dedos en el óleo y te unge la coronilla, mientras confirma tu compromiso y lo bendice.

—Ahora voy a fortalecer la conexión entre tu centro de sabiduría, en el chakra del tercer ojo, y tu centro de amor, en el chakra del corazón —explica ella, sumergiendo los dedos en el óleo y llevándolos primero a ungir tu chakra del corazón, el cual acelera su vibración.

Después, al chakra del tercer ojo, que vibra al ser ungido.

Vuelve a impregnar sus dedos con el óleo y, lenta y cuidadosamente, traza una línea que une ambos chakras.

De inmediato sientes que en tu cuerpo se abre un camino nuevo entre los dos centros de amor y sabiduría, casi como si hubiera sido creado en tu cuerpo físico.

—Por último, conectaré el camino de amor-sabiduría con el chakra de la garganta, con el fin de facilitar tú lenguaje desde un lugar de amor y sabiduría —declara, a la vez que sumerge sus dedos en el óleo y conecta el camino hecho con el ungüento con tu chakra de la garganta.

Sientes como si tu garganta se abriese por completo y como si las energías de amor y sabiduría se acumulasen en esa zona.

Sientes también que un tranquilo equilibrio rodea tu chakra de la garganta y adviertes un sosegado conocimiento de que, a partir de ahora, el hablar, para ti, será diferente.

Después de anunciarte que ha terminado, María Magdalena pregunta si deseas algo más.

Respondes apropiadamente.

Después te pide que le des algo (la naturaleza de tu regalo se revela en el momento) y se lo entregas con un corazón abierto.

Tras un estrecho abrazo y un beso de paz, María Magdalena desaparece, con lo que la visita toca a su fin.

Respira profundamente y exhala con lentitud, tomando primero conciencia de tus pies.

Inhala profundamente otra vez, al exhalar, toma conciencia de todo tu cuerpo.

Inspira profundamente otra vez y, cuando estés lista, abre los ojos.

¡Bienvenida a tu ser!

 

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