LA CÁBALA – 11- CÓMO SACARLE PROVECHO AL TRABAJO CABALÍSTICO.

En el capítulo “Conociendo a fondo el Árbol de la Vida” hay una tabla donde se detallan las correspondencias de cada esfera o sefirah con colores, nombres santos, zonas del cuerpo, etcétera. Esta tabla se complementa con la tabla que sigue a continuación, en la cual se detallan los atributos y símbolos relativos a cada sefirah desde un punto de vista algo menos filosófico, y más enfocado hacia la ayuda práctica, por lo que la siguiente tabla será de mucha utilidad cuando se quiera utilizar la energía de las sefirot para un fin concreto y aplicable a una circunstancia cotidiana.

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A continuación, presentaremos una tabla para que en una rápida consulta el lector pueda relacionar cada sefirah con la situación que se debe resolver:

 

ESFERA: FUNCIÓN.

KETHER Se trabaja para potenciar la creatividad, y en general para obtener respuestas a temas o inquietudes interiores, sus causas y sus alcances.

JOKMAH Se trabaja para adquirir mayor iniciativa personal, conciencia de las propias habilidades, y en general es una fuente de energía que pone las cosas en movimiento.

BINAH Se la activa para adquirir mayor comprensión de las penas y los conflictos, y en general para potenciar un mayor entendimiento en su nivel más profundo, y fuerza a través del silencio.

JESED Se trabaja esta esfera para lograr sentido de la obediencia a las cosas justas, para obtener oportunidades y ganancias financieras, justicia, abundancia y prosperidad. También activa la capacidad para escuchar la propia voz interior.

GEBURAH Es trabajada para adquirir mayor coraje y fuerza, para desprenderse de cosas antiguas, para mantener la ecuanimidad ante los cambios y mejorar el buen criterio. También proporciona claves para entender enemistades y discordias.

ESFERA: FUNCIÓN:

TIFERET Provee el más alto sentido de devoción, habilidad para sanar o sanarse, y en general potencia el éxito en la vida. Ayuda a la gloria y a la fama, y espiritualmente despierta la conciencia de lo divino.

NETZAJ Potencia la generosidad y la comprensión, ayuda a adquirir talento para las relaciones humanas, y es propicia para la sexualidad plena. En general estimula y desarrolla el amor, la creatividad y el instinto artístico.

HOD Se trabaja para lograr la virtud absoluta de la sinceridad, y para desenmascarar toda falsedad en el entorno de la persona. Provee mayor habilidad en las comunicaciones, el estudio, la magia y la capacidad negociadora.

YESOD Provee un mayor sentido de independencia, confianza y libertad, intuición, destreza física, salud mental y plenitud emocional.

MALKUTH Se activa para adquirir discernimiento, para superar la inercia en la vida cotidiana, y en general ayuda a la salud física propia y del entorno emocional. Influye en los asuntos del hogar.

 

A modo de ejemplo:

Vamos a plantear una situación supuesta, para así ejemplificar con un caso concreto de qué forma se puede utilizar el Árbol de la Vida para resolver un problema práctico.

Planteémonos el caso de una persona de naturaleza temerosa, que en algunas situaciones llega casi a la cobardía. Esta persona, evidentemente, necesita de mucha ayuda cuando se enfrenta a uno de los permanentes desafíos que la vida plantea. Puede ser algo muy cotidiano, como reclamar el pago que le adeudan por un trabajó, o un aumento de sueldo, o también algo del ámbito de las relaciones, como verse obligada a poner límites a otra persona.

Esta persona debe entonces trabajar sobre una de las esferas del Árbol de la Vida, que en este caso será seguramente Geburah. En las tablas anteriores, debe buscar la esfera y sus correspondencias: el color, su símbolo, etcétera, así como las principales situaciones ante las que se activa cada esfera. Puede completar la información sobre cada sefirah acudiendo a la tabla ya citada del capítulo “Conociendo el Árbol de la Vida”.

Antes que nada, es conveniente que la persona armonice su aura mediante la práctica del Pilar Medio. Luego debe visualizar su aura de color rojo (el que corresponde a la sefirah), y sentir que la luz de Geburah la baña y la protege.

Hallándose, entonces, dentro de esa suerte de protección áurica brillantemente roja, la persona debe entonar con fuerza y convicción el nombre santo correspondiente, que en este caso es “Elohim Gibor”. Cualquier otro elemento relacionado con la esfera le puede ser útil: por ejemplo, haber encendido previamente una pipa de buen tabaco que inunde el ambiente mientras la persona visualiza el aura roja y recita el nombre santo. Porque de lo que se trata en definitiva es de crear una unión armónica de la persona con la sefirab correspondiente, cuyos atributos, de esta manera, accionarán directamente sobre la persona transmitiéndose a sus niveles más profundos de conciencia.

Tras unos cuantos minutos de permanecer en esa concentración armónica, la persona podrá sentir cómo su estructura mental ha sido modificada por la acción benéfica de la esfera cabalística que ha puesto en movimiento. En el ejemplo supuesto que hemos dado, seguramente esa persona descubrirá una nueva determinación en su ánimo que le permitirá encarar la situación conflictiva que la aquejaba, enfrentarse a ella y resolverla de la mejor manera.

 

Otro ejemplo de trabajo sobre las sefirot

Vamos a imaginar ahora otra situación conflictiva que puede ser resuelta mediante el trabajo con el Árbol de la Vida.

Supongamos que, por motivos socioemocionales (es decir, circunstancias externas que afectan y degradan la capacidad de defensa y reacción anímica de la persona, como sucede por ejemplo con el estrés laboral y sus consecuencias emocionales), una persona se encuentra disminuida en su sexualidad, y esto ahonda los problemas de relación que ya venía padeciendo en los últimos tiempos.

Al remitirse a las diferentes tablas acerca de las sefirot, verá prontamente que aquella a la que debe activar es sin duda Netzaj. Deberá entonces armarse de elementos que lo ayuden a conectarse con esa esfera en un nivel realmente profundo.

Deberá empezar por rodearse de colores rojos (el rojo es el color cabalístico de Netzaj, aunque su luz terrenal sea esmeralda), que pueden estar en el ambiente o, mejor aún, en las propias ropas. Luego, deberá poner delante de sí una vela verde, para armonizar la luz de Netzaj con el entorno terrenal.

Entonces deberá pararse muy erguido, con la espalda recta, aunque los hombros deben permanecer relajados. En esta posición, puede abrir los brazos en forma de cruz y comenzar el canturreo del nombre sagrado “Tzeba’ot”, correspondiente a esta sefirah.

A medida que el canturreo del nombre santo se va tornando repetitivo, como una letanía, la persona debe concentrarse en su pierna derecha (correspondencia física de esta esfera), y visualizar la luz esmeralda de Netzaj (representada por la vela verde) fundiéndose con el color rojo que hay en el ambiente o las ropas del practicante, y luego comenzar a entrar en su cuerpo por la pierna derecha, que se ha convertido en una suerte de pasaje mágico para la luz.

Así, la luz de Netzaj, su energía, comienza a penetrar a través de esa pierna derecha y va adueñándose de todo el cuerpo de la persona, lo llena por completo.

Una vez que la persona puede visualizar todo el interior de su ser repleto de la energía que nació de la unificación de la esmeralda con el rojo, una vez que se siente totalmente lleno de esa energía, entonces deberá visualizar que toda esa masa energética que lo llena se desplaza desde todos sus rincones al sector del chakra sexual (en el capítulo “Cábala y Yoga” hallará las equivalencias entre sefirot y chakras, que son puntos energéticos ubicados en el cuerpo físico del ser humano). Toda la energía va hacia allí.

Toda esa inmensa energía se reúne en el centro mismo de la sexualidad, y semejante concentración de pureza limpia inmediatamente el chakra sexual devolviéndole su plenitud.

Toda la fuerza de Netzaj fue puesta en movimiento para llegar allí, y ahora que eso sucedió la persona siente una sanidad completa, un sentimiento de armonía recobrada. Saber que su sexualidad se ha equilibrado y su plenitud ha sido recobrada es una sensación que eleva a la persona a un estado de paz y armonía internas absolutas. Así como la disminución de su plenitud sexual había sido la última consecuencia de una cadena de desequilibrios emocionales, ahora desde ese último eslabón que se ha restablecido se podrá recorrer el camino inverso e ir armonizando los conflictos emocionales que la llevaron a ese estado.

Terminada esta conexión con Netzaj, la persona puede realizar una vez la técnica de la Cruz Cabalística para terminar de “cerrar” el estado armónico que acaba de volver a disfrutar.

 

Crear la propia sabiduría cabalística:

Los ejemplos anteriores son de gran utilidad para visualizar cómo recurrir a la Cábala ante hechos de la vida cotidiana. Pero quizás el lector piense que en realidad no es así, puesto que los ejemplos parecen muy claros y simples porque los hemos explicado, pero está claro que no responden a una norma fija de realización, así que ¿cómo el lector va a saber qué hacer en cualquiera de los otros millones de casos que pueden presentarse en la vida de cada persona?

La respuesta es simple. Los ejemplos no siguen una secuencia fija porque cada practicante de la Cábala debe llegar a saber qué pasos seguir para utilizar el poder de las sefirot y de la Cábala en general.

Así es. Ante un problema determinado, y después de que ha estudiado y profundizado en todos los aspectos que la Cábala ofrece al interesado (teóricos, filosóficos, prácticos), el practicante está en condiciones de aportar su intuición y su creatividad para armar y usar los elementos de que dispone con total libertad y fe en que esa manera en que los ordena no es mejor o peor que otra, sino que es la correcta porque es la que él determina a partir de los conocimientos adquiridos.

Al cabo de la lectura completa de este libro (que aspira a ser sólo una introducción a la Cábala, esperamos que lo suficientemente interesante como para despertar en el lector la inquietud de seguir profundizando y ampliando sus conocimientos de esta ciencia), el practicante posee muchos elementos de juicio en lo que hace a la utilización práctica y cotidiana del Árbol de la Vida. Tomemos una seftrah al azar: Tiferet.

¿Qué sabe el lector de Tiferet? Que representa la belleza. Que en su función general provee el más alto sentido de devoción, otorga habilidad para sanar o sanarse, y en general potencia el éxito en la vida. También que ayuda a la gloria y a la fama, y que espiritualmente despierta la conciencia de lo divino.

Su luz es rosácea dorada y se la evoca con velas amarillas. Pero el color que la baña es el más puro de los blancos. Está situada en el centro del Árbol de la Vida, y pertenece al Pilar Medio. Su correspondencia en cuanto a actitud humana es la autoconciencia. Y su lugar en el cuerpo humano es el corazón.

Está relacionada con el nombre sagrado YHWH Eloah, uno de los más poderosos nombres de Dios. Y se mueve en el mundo arquetípico de la Creación. El planeta que representa a Tiferet es el Sol, y también se la representa con la imagen mágica de un niño o de un rey sacerdote. El costado negativo de esta esfera es el .falso orgullo.

La fragancia de la rosa la evoca y la propicia activándola, así como la del jazmín. Y una rosa en flor es su representación simbólica. Para trabajar en Tiferet se puede invocar la ayuda del arcángel Rafael, llamado habitualmente “el sanador de Dios” porque es el arcángel del brillo, de la sanación, de la belleza y de la vida. Se lo puede invocar para que administre toda energía sanadora de cualquier clase, porque además reina sobre las huestes angélicas conocidas como los Malachim, que a veces son llamados “las Virtudes” o “los Reyes Angélicos”, cuyo principal servicio es actuar en los milagros.

Tiferet es también la esfera donde se puede encontrar el brillo dorado del sol que permanece latente en cada persona. Y que desde este nivel de conciencia se trabaja sobre la evolución, entendida como habilidad para hacer manifiesta la conciencia de lo divino. Y también que al estar en el centro mismo del Árbol de la Vida, a partir de Tiferet es posible armonizar y proyectarse sobre todas las manifestaciones energéticas de las sefirot. Y que sus virtudes están relacionadas en forma directa con la curación, el éxito y la abundancia.

¿No es acaso una cantidad enorme de datos que la persona puede manejar en su propio beneficio? Y no olvidemos que sólo hicimos un breve resumen de los datos específicos sobre Tiferet. Combinados con otros aspectos de la Cábala, estos datos se amplían en forma infinita. Pero con sólo ese resumen, ya es claro que el lector dispone de un cúmulo de información que le permite fácilmente, ante la presencia de un problema cotidiano, ubicarse muy rápido en la esfera correcta, y a partir de los elementos de la misma trazar un plan de acción inmediata.

Volvamos al último ejemplo dado. ¿Qué pasaría si en lugar de usar una vela verde y ropas rojas, invirtiéramos esto? ¿La vela roja y las ropas verdes serían igualmente útiles? La respuesta es ¡claro que sí! Se trata de símbolos, y por lo tanto la mayor carga de significado se la otorga quien los utiliza.

Esta última idea es muy importante de comprender. Si los símbolos cabalísticos más tradicionales no pudieran ser movidos de ninguna manera de su sentido más ortodoxo, entonces la Cábala no sólo sería inútil para cualquier persona que no practicara la religión judía, sino también para la gran mayoría de los judíos, quienes tampoco tienen un conocimiento absoluto de tradiciones en muchos casos olvidadas hace siglos.

Pero la Cábala, como la palabra misma, está siempre en movimiento, y se está recreando a sí misma todo el tiempo. Así como el cabalista tradicional, al repetir las “Diez Palabras” está de alguna manera recreando el momento de la Creación, así cada vez que se acude a la Cábala en cualquiera de sus aspectos se la está recreando, reinventando. Y esto es posible justamente porque sus bases son tan antiguas, profundas y firmes que a partir de algo tan enraizado el Árbol de la Vida puede crecer libre buscando el camino a la luz.

 

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