Escultura PaleoCristina

ESCULTURA PALEOCRISTIANA

El proceso que se verificó en la escultura imperial romana y que va del realismo a la abstracción, fue recogido por la escultura paleocristiana, llena del nuevo espíritu religioso. Éste no cultivó al principio la escultura propiamente dicha, demasiado ligada al paganismo, sino sólo el relieve. Pocas son, pues, las estatuas de este período, de las que el ejemplar más famoso es el Buen Pastor, y, en cambio, son numerosos los sarcófagos que pueden considerarse como el monumento típico de la época. De los que aún estaban ligados a la plástica romana, como el Sarcófago de los Carneros, se pasó a otros en los que se hace visible una influencia helenística en el pictoricismo, en los motivos de la naturaleza y en los principios de paisaje, como en el de Giona, para llegar a los dominados por un gusto oriental, que situaron las figuras en más recuadros, cortando así la continuidad de narración y transformando las escenas, según el deseo cristiano, en episodios simbólicos aptos para la meditación, como el de Giunio Basso. Son también interesantes los sarcófagos llamados «de árbol», que presentan las figuras encuadradas por una maraña vegetal, y en los que se emplea mucho el cincel, que ya se usaba hacia finales de la escultura romana.

25-Sarcófago de los carneros

Sarcófago de los carneros

En esta época fue abundante la producción de marfiles tallados y objetos decorativos. Son efectivamente importantes los dípticos sacros, imitación de los profanos, que demuestran una cultura artística refinada y distinta.

 

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