ENIGMAS DE CÁDIZ- LA MANO NEGRA.

La Mano Negra ¿sociedad secreta o montaje policial?

1-Albert Ghanime

 

 

Por: Albert Ghanime 

 

CENEFAEn 1883, una serie de crímenes en la Campiña de Jerez fueron atribuidos por la policía a una asociación criminal anarquista El 14 de febrero de 1883, la Guardia Civil localizó un cadáver en avanzado estado de descomposición en el campo del Algarrobillo, dentro del término municipal de Jerez de la Frontera. El fallecido era el joven jornalero Bartolomé Gago Campos, conocido como Blanco de Benaocaz.

La autopsia determinó que había muerto dos meses antes como consecuencia de varios disparos. Las investigaciones pronto señalaron como autor del crimen al labrador Francisco Corbacho.

A primera vista, se trataba de un crimen como tantos otros. Se dijo que la causa había sido un asunto de deudas, pues la familia Corbacho debía una importante cantidad de dinero a Gago. Otros explicaron que Gago había intentado seducir a diversas mujeres, entre ellas una sobrina de los Corbacho.

Pero las pesquisas y los interrogatorios de la Guardia Civil depararon una conclusión sorprendente: el asesinato había sido ordenado por una organización criminal anarquista, La Mano Negra.

 

Patíbulo en Jerez

Se decía que este grupo organizaba toda clase de sabotajes y atentados contra los propietarios agrarios de Andalucía, con el propósito último de provocar una revolución social e instaurar el comunismo. Organizados de modo clandestino, para mantener la disciplina no dudaban en tomar represalias contra cualquier delator. Fue así como, según la Guardia Civil, Pedro Corbacho, jefe de la organización en Jerez de la Frontera, dio la orden de ejecutar a Gago.

El 5 de junio se inició el juicio en el Palacio de Justicia de Jerez, ante un público numeroso. En los interrogatorios, los acusados negaron que formaran parte de una asociación secreta, aunque sí de grupos socialistas dedicados a la asistencia mutua. El tribunal condenó a muerte a siete de los acusados y a 17 años de prisión a otros ocho. En abril de 1884, el Tribunal

Supremo aumentó las condenas a muerte a 13, aunque los indultos del gobierno redujeron la cifra de nuevo a siete. Los reos fueron ejecutados en jerez de la Frontera dos meses más tarde.

En esos mismos meses se produjo otro crimen cerca de El Puerto de Santa María. El 2 de abril de 1883, en el interior de la venta del Empalme, fue hallado sobre un charco de sangre el cadáver semidesnudo de su propietario, Antonio Vázquez.

La noche anterior un grupo de cuatro hombres había entrado en el mísero local para beber. Después de consumir unos vasos de vino amenazaron al tabernero con una pistola y una navaja para robarle. Pese a la miseria en la que vivía el ventero, los ladrones habían sabido que atesoraba una importante suma de dinero.

Ante las súplicas y negativas del tabernero, uno de los ladrones, llamado Antonio Roldán, perdió los papeles, se abalanzó sobre el pobre hombre y le cortó el cuello. Los delincuentes sólo obtuvieron dos pesetas y unos barriles de vino.

Al cabo de poco tiempo, los criminales fueron detenidos por la Guardia Civil. Se trataba de trabajadores del campo, la mayoría veinteañeros, aunque el mayor, Antonio Roldán, tenía 42 años.

2-Presos de la Mano Negra.metirta.online

Presos de la Mano Negra.

Casi todos carecían de antecedentes y tenían nula o escasa formación. Sin embargo, la policía pronto los relacionó con La Mano tres condenas a muerte por prisión perpetua, de modo que sólo Antonio Roldán fue ejecutado por garrote, el 23 de marzo de 1884. En agosto de 1883 fue el turno de Fernando Olivera Montero, guarda de la posesión del Hormigoso. Inicialmente, su muerte no levantó sospechas.

Sin embargo, al cabo de unos meses, Cristóbal Durán Gil, vecino de Arcos, y Antonio Jaime Domínguez, natural de El Bosque, fueron detenidos y acusados de asesinar a Olivera a golpes. Durante el interrogatorio, la Guardia Civil trató de que confesaran su pertenencia a la famosa sociedad secreta.

Antonio Jaime admitió que Durán lo había querido afiliar a la Internacional, pero en el juicio se negó a admitir ante el fiscal que era miembro de La Mano Negra. Cristóbal Durán también se retractó.

En el juicio, el fiscal mantuvo que Durán le había dado un ultimátum a Olivera para afiliarse y, cansado de esperar, le preparó una emboscada junto con Antonio Jaime, al que también amenazó si no le ayudaba.

Entre los dos le propinaron la paliza que pudo desencadenar su muerte. Sin embargo, no se pudo demostrar que Olivera muriese como consecuencia de los golpes recibidos ni que los dos individuos detenidos perteneciesen a La Mano Negra.

Lo único que incriminaba a Durán y a Jaime eran sus primeras declaraciones, obtenidas bajo tortura. A pesar de todo, Durán fue condenado a cadena perpetua y Antonio Jaime Domínguez, a 17 años de cárcel.

 

¿Fue un montaje?

Estos y otros sucesos acaecidos en esos mismos años en la Campiña de Jerez, cuyo eco se difundió por toda España a través de la prensa, crearon una auténtica psicosis en torno a la misteriosa organización La Mano Negra. Y plantearon desde entonces una pregunta: ¿Existió realmente esa asociación criminal secreta? Los historiadores actuales aún discuten al respecto.

Los contemporáneos mismos tenían muchas dudas. Por ejemplo, los autores de una recopilación de artículos aparecida en 1883, Causas célebres llamadas de La Mano Negra, publicadas en el Diario de Cádiz, explicaban sobre el crimen de El Puerto de Santamaría: «Como verá el lector, el delito cuyo juicio oral y público se describe a continuación nada o muy poco tiene que ver con lo que se ha llamado La Mano Negra.

Ésta, si acaso, asoma como un accidente secundario, por pertenecer los autores del hecho punible a una perseguida asociación secreta. Pero el móvil del crimen fue completamente ajeno a esa sociedad». Además, estaban las irregularidades del proceso, con confesiones obtenidas mediante torturas y jueces y fiscales dispuestos a condenar sin pruebas.

En realidad, para entender el fenómeno de La Mano Negra hay que tener presente la crisis económica y social que atravesó Andalucía en los inicios de la década de 1880. Las malas cosechas, consecuencia de la sequía del verano de 1881, dieron paso a la intensificación de la miseria de los campesinos y jornaleros pobres. Cuando llegaron las lluvias, lo hicieron de forma muy irregular y, en algunos casos, con una fuerza inusitada, devastadora.

El hambre y la desesperación se adueñaron de la región andaluza entre 1882 y 1883, lo que tuvo como consecuencia inevitable el incremento del número de robos, motines, huelgas, asaltos a cortijos, amenazas a propietarios y asesinatos.

3-Catederal de Jerez de la frontera Cadiz.metirta.online

Catedral de Jerez de la frontera – Cádiz.

Una sensación de inseguridad se apoderó de los terratenientes, la burguesía y las autoridades encargadas de mantener el orden en los campos andaluces, muy especialmente en la provincia de Cádiz.

De hecho, a finales de 1882 la agitación social que se vivía en la Campiña de Jerez hizo que el gobierno enviara un contingente de la Guardia Civil que realizó cientos de detenciones, 3.000 según algunos autores. La vigilancia y la represión se redoblaron al saberse que se preparaba una huelga general para la cosecha de 1883, desbaratada por una contundente intervención de la Guardia Civil.

 

Arma de los ricos

Años más tarde, Vicente Blasco Ibáñez, en una novela ambientada en la campiña jerezana, La bodega, arguyó que La Mano Negra no fue más que un espantajo o fantasma utilizado por los propietarios agrícolas para mantener sometidos a los trabajadores. «Bastaba que se reuniesen con cierto misterio unos cuantos jornaleros en un hato, en un rancho de la campiña, para que al momento sonasen los ricos el toque de alarma en los periódicos de toda España, y llegaran nuevos soldados a Jerez, y la Guardia Civil corriera el campo amenazando a todo el que no estaba conforme con lo exiguo del jornal y la miseria de la alimentación. ¡La Mano Negra! ¡Siempre aquel fantasma, agrandado por la exuberante imaginación andaluza, que los ricos cuidaban de conservar vivo y en pie para moverlo así que los gañanes formulaban la más insignificante petición!…».

4-Juicio de Blanco Benaocaz.metirta.online

Juicio de Blanco Benaocaz.

Añádase a esto el papel de la prensa, que potenció y explotó el morbo de los lectores, ávidos de noticias truculentas, convenciéndolos de que en Andalucía existía una terrible amenaza contra el orden establecido. Aun así, algunos autores han sostenido que La Mano Negra existió realmente como sociedad secreta.

Juan Díaz del Moral, autor de la Historia de las agitaciones campesinas andaluzas (1929), escribió que «un afiliado a la sociedad secreta, interrogado por mí, me confesó que alguna vez se decretó y aplicó la última pena a un obrero por ser delator. Creo, pues, indudable la existencia de la sociedad secreta y la de algunos de los crímenes que se le imputaron».

 

Los estatutos

La prueba material más evidente de la existencia de la sociedad son los estatutos de la asociación. Tomás Pérez de Monforte, comandante de la guardia rural de Jerez de la Frontera, los había encontrado en 1878, ocultos debajo de una piedra.

Muchos historiadores han creído que este reglamento fue fabricado por la propia Guardia Civil, pero la historiadora argentina Clara E. Lida, en un riguroso trabajo de investigación, argumentó que el texto era auténtico, pues se conserva en varios ejemplares y es similar a los reglamentos de otras asociaciones clandestinas obreras de esos arios.

Sin embargo, los historiadores siguen divididos al respecto de la autenticidad de los estatutos y de la existencia de La Mano Negra. Unos dicen que su vocabulario no corresponde al de una organización anarco-colectivista, mientras que para otros no hay duda de que son auténticos y de que dicha organización secreta existió.

A pesar de ello, subrayan que las autoridades policiales, y especialmente la fiscalía, instrumentalizaron la información localizada años atrás para desarticular grupos clandestinos de resistencia campesina.

5-Garrote vil.metirta.online

Garrote vil.

La existencia de La Mano Negra la confirmaría un comunicado de la Federación de Trabajadores de la Región Española, organización anarcosindicalista fundada en diciembre de 1881 y vinculada a la Internacional, en el que se desmarcaba de los crímenes, robos y asesinatos que asolaban algunas comarcas andaluzas, declarando que no mantenía relaciones con La Mano Negra ni con ninguna asociación secreta de tipo criminal. Sin pruebas concluyentes, el debate sigue abierto y el enigma sin resolver.

 

Saber más

LOS ESTATUTOS de La Mano Negra preveían formar un «Tribunal Popular encargado de sentenciar y castigar los crímenes de la burguesía». Sus miembros «inventarán todos los medios de pegar fuego, de asesinar, de envenenar y, en fin, todos los medios de hacer daño».

 

UN PRESO de La Mano Negra declaró: «En Jerez eran impotentes municipales y Guardia Civil para detener a los hambrientos. Se llevaban lo que podían de molinos, panaderías y algunas tiendas. Mujeres y niños salían por los campos en busca de hierba para alimentarse».

6-Preso de la Mano Negra.metirta.online

Mendigo andalúz.

La mayoría de acusados negaron ante el juez que pertenecieran a La Mano Negra

 

El terror por la imagen

EN JULIO DE 1883, el semanario francés Le Monde Illustré informaba sobre las represalias que los miembros de La Mano Negra tomaban contra los delatores: «La gendarmería española ha encontrado a uno de ellos colgado de los pies de un árbol; le habían cortado la cabeza y se la ataron sobre los pies. Una inscripción [“Para escarmiento de traidores”] indicaba perfectamente el propósito de la venganza». Sin embargo, la truculenta escena parece imaginaria, pues no consta nada parecido en la localidad jerezana de Villamartín, donde la situaba la revista gala.

7-Represalias sobre La Mano Negra.metirta.online

Represalias sobre La Mano Negra.

INDULTO DE LOS REOS DE JEREZ.

A los efectos del art. 953 de la ley de Enjuiciamiento criminal, ha pasado a la  Sala. Segunda del Tribunal Supremo la célebre causa de La Mano Negra.

8-Noticiario.metirta.online

NOTICIA DEL DIARIO LA ÉPOCA DEL 19 DE ABRIL DE 1884, SOBRE LA REVISIÓN DEL JUICIO DEL BLANCO DE BENAOCAZ.

El Fiscal desearía que el indulto fuera completo, pero no siendo posible, porque en este caso la sentencia de la Sala sería de todo punto ilusoria y la ejemplaridad de la pena se haría de suyo ineficaz en absoluto y la falta de ese rigor indispensable en la apreciación de los hechos y en el castigo de los delincuentes, acabaría por dar nuevos alientos á los que acaso en ese mismo camino han detenido su mano criminal ante el temor de esos 15 cadalsos, el Sr. Azcutia, dentro de la…..

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