8.- EL CAMINO DE SANTIAGO.

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD DESDE 1993

 

La peregrinación compostelana constituye una de las más señaladas manifestaciones de la cultura cristiana occidental y ha funcionado como un espejo en el que se ha visto reflejada la historia de Europa. Durante más de mil años el Camino de Santiago ha conducido a los peregrinos hasta el santuario del apóstol Santiago. Su tumba, descubierta una noche del 813 bajo una lluvia de estrellas, sería la piedra fundacional de una prodigiosa catedral y de una ciudad -Santiago de Compostela-que, desde entonces, atraería las huellas de los caminantes hasta convertirse en un destino con el rastro y el eco de toda Europa.

8-Camino de Santiago a la salida de Samos, en Lugo (Galicia)-metirta.online

PEREGRINOS EN EL CAMINO DE SANTIAGO A LA SALIDA DE SAMOS, EN LUGO (GALICIA).

El Camino de Santiago es el itinerario que sigue la marcha del sol, de este a oeste, y al anochecer el rastro marcado en el cielo por la Vía Láctea. Desde el punto de vista histórico, legendario y literario, es la ruta épica de Carlomagno, Roldán, el Cid y Suero de Quiñones, mimada a lo largo de los siglos por los reyes y por santos constructores como Domingo de la Calzada, Juan de Ortega o Lesmes. Sus valores artísticos y naturales lo transforman, en acertada expresión de Arturo Soria Puig, en un parque o monumento lineal, y como tal ha sido declarado Primer Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa (1987) y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (1993), un galardón que se hizo extensivo a los caminos históricos franceses en 1998.

Nadie puede discutir que la francígena -el llamado Camino Francés, que conduce desde la frontera pirenaica hasta la ciudad del apóstol- tiene la primacía entre las vías que conducen a Santiago de Compostela, y siempre ha sido la mejor asistida y dotada de infraestructuras. Aunque en constante descenso porcentual, el Camino Francés sigue acaparando el 70% de los peregrinos, más de 100.000 en cada año ordinario.

 

LOS CAMINOS EN EL SUR DE FRANCIA

Pensar que el Camino de Santiago solo discurre por España empobrece nuestra visión de la peregrinación. El sur de Francia nos regala un paisaje poblado de granjas en las que suelen vender productos de la casa. Los pueblos están muy cuidados, y tienen un diferente carácter y arquitectura en la Bigorre (zona de Lourdes), el Béarn o el País Vasco francés (La Soulé y la Baja Navarra).

Entre los cinco Caminos franceses (o ramales del Camino de Santiago en Francia), el de Le Puy es el mejor balizado y más frecuentado, pero no el más cómodo. Le sigue el de Arlés, también con marcas de senderismo y jacobeas, duro únicamente en su tramo final. El de Vézelay también está siendo promocionado con gran esfuerzo. En cuanto al Camino del Piamonte, aparece lleno de futuro, y por discurrir al pie de los Pirineos es tal vez el más hermoso, si bien algo más duro que los anteriores. Por fin tenemos el de Tours, muy llevadero, que permite enlazar con las rutas del Norte (paso por Irún) o seguir hacia Roncesvalles.

 

LOS CAMINOS EN ESPAÑA

Los cinco grandes ramales franceses ya se han agrupado, antes de cruzar los Pirineos, en dos vías que dan lugar, en España, a los conocidos como Camino Aragonés, con entrada por Somport, y Camino Navarro, que lo hace por Roncesvalles. La ruta aragonesa, que duplica las etapas respecto a la navarra, sigue el valle del Aragón, con parada en la ciudad de Jaca, y la Canal de Berdún hasta el límite del antiguo reino, atravesando también Navarra a partir de Sangüesa. Mucho más concurrido, el itinerario de Roncesvalles tiene como principales atractivos la célebre colegiata y la ciudad de Pamplona.

9-Mapa de situación del Camino de Santiago en Aragón-metirta.online

El Camino de Santiago aragonés.

Los Caminos Aragonés y Navarro se unen a partir de Obanos, avanzando por la Zona Media de Navarra a través de ciudades y pueblos históricos de fuerte personalidad. En el momento de alcanzar el valle del Ebro, la comunidad foral cede el paso a Logroño y La Rioja. El peregrino atravesará primero la Zona Media de esta pequeña región de 5.000 km2, vinatera por excelencia, y después la Alta, cerealista y presidida por la torre de la catedral de Santo Domingo de la Calzada. Al salir de esta población, vinculada con el más popular milagro del apóstol Santiago, ya entramos prácticamente en Castilla por la provincia de Burgos.

Sin embargo, el verdadero tránsito hacia la meseta no se realiza hasta superar los montes de Oca, la última masa forestal de importancia antes del Bierzo y Galicia.

Tras los quiebros burgaleses, provocados por la presencia de cerros, se alcanzan las (lanadas de la palentina y leonesa Tierra de Campos, que concluye en Sahagún para dar paso a las parameras de León.

Las tierras rojas del Páramo nos acompañan a Astorga, capital de la nueva comarca de La Maragatería, que destaca por la arquitectura popular de sus pueblos. Una vez más las barreras del relieve, en el Foncebadón, tienen más fuerza que las administrativas, y dejando atrás la alta meseta, El Bierzo se convierte en la verde y dulce antesala de Galicia. De hecho, en apenas dos etapas ya estamos, por el encajado Valcarce arriba, en el legendario poblado de O Cebreiro, puerta de la comunidad gallega.

En Galicia, un país verde y siempre húmedo, el peregrino ya huele la meta. Por las tierras de Lugo, la ruta desciende de las montañas para atravesar prados y hermosos bosques autóctonos, y en la coruñesa prosigue ya por comarcas onduladas, también cubiertas de praderas pero ahora en compañía de montes repoblados por pinos y, sobre todo, eucaliptos. La disposición de los valles nos obligará a realizar continuas subidas y bajadas, cada vez a menor altura, hasta llegar a Compostela.

 

EL CAMINO ARAGONÉS

También conocido como Camino del Somport, en razón al puerto por el que cruza los Pirineos, avanza hacia Navarra por el valle del río Aragón.

El primer sector concluye en Jaca, capital del antiguo reino que cuenta con una notable catedral románica. A partir de aquí, prosigue hacia poniente por la Canal de Berdún (Jacetania) para acercarse al embalse de Yesa. La opción histórica, por la margen norte, sigue en gran medida la carretera, pero nos gratifica con la posibilidad de acercarnos al monasterio de Leire. Más rural y tranquila, la variante sur ha ganado en adeptos por discurrir por pistas y veredas aptas para el senderismo. Ambas pueden y deben converger en Sangüesa, villa histórica navarra de fuerte carácter jacobeo. Desde Sangüesa cruzamos zonas montuosas y pequeñas localidades tan atractivas como Monreal, pero la principal sorpresa nos aguarda en Eunate, con una enigmática iglesia atribuida a los templarios.

 

EL CAMINO NAVARRO

Propiamente dicho, este itinerario, más corto y directo que el aragonés, comienza en la Baja Navarra a partir de St-Palais. Una vez en St-Jean-Pied-de-Port, se cruzan los Pirineos por Ibañeta o los puertos de Cize, volviendo a converger ambos ramales en Roncesvalles. No cabe duda de que este tránsito supone un gran reclamo para los peregrinos, que en esta ruta evocan la historia y la leyenda carolingia de la muerte de Roldán al tiempo que se introducen en fantásticos hayedos.

10- Fachada del Obradoiro de la Catederal de Santiago de Compostela-metirta.online

Fachada del Obradorio de la Catedral de Santiago

Pamplona es la ciudad más poblada del Camino Francés. Ha sabido conservar con mimo su casco antiguo, en parte murado y presidido por la catedral, pero también crecer en ordenados ensanches y a través de grandes avenidas.

Hacia Puente la Reina, donde se puede declarar terminado el Camino Navarro al converger con el Aragonés, el alto del Perdón nos traslada a la Zona Media, una comarca en la que la peregrinación ha dejado una fuerte impronta.

 

UN ÚNICO CAMINO A COMPOSTELA

Después de optar por cualquiera de las cinco variantes francesas y alguno de los dos grandes ramales españoles, estamos por fin en la ruta unificada, en el Camino Francés sin más calificativos. Desde ahora, y hasta Santiago, avanzamos hacia el oeste. De Navarra se desciende al vinatero valle del Ebro y la Rioja Media, para realizar un nuevo y ligero ascenso a la

Rojo Alta, cerealista, de Santo Domingo de la Calzada. Tras el puerto de Montes de Oca, antaño temible, y el acogedor monasterio de San Juan de Ortega, principia el interminable recorrido por la meseta castellana, que se extiende de Burgos a Astorga. La riqueza artística los pueblos atravesados, todos ellos muy vinculados al Camino, compensa el cansancio de las jornadas estivales y sus temperaturas. El techo del Camino la «nona en Foncebadón (cercano a los 1.500 m). El valle es la antesala del país gallego. Este comienza en O Cebreiro y prosigue entre masas de bosque autóctono y praderas hasta el Miño, embalsado en Portomarín. Más tarde, ya a la sombra de montes repoblados por pinos y eucaliptos, se alcanza la ciudad del Apóstol.

 

LA CIUDAD DEL APÓSTOL. SANTIAGO DE COMPOSTELA

La ciudad del Apóstol no se acaba en los ritos de la catedral y las plazas y rúas que Ia circundan. Como mínimo, una jornada completa debería ser destinada a conocer el conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad, que se cuenta entre los mejor conservados  de Europa.

Antigua y moderna a un tiempo, la capital Galicia se ha convertido en un centro terciario, administrativo y turístico que en verano os recordará más a lugares como Toledo o Venecia. Sin embargo, no estamos aquí frente a un escaparate, sino ante una población dotada de fuerte personalidad, con un gran ambiente universitario de octubre a Junio, y repleta de encantadores rincones y deliciosas perspectivas, casas de comidas de toda la vida y restaurantes creativos, antiguas tiendas o tabernas y pubs de acusado carácter. La Compostela medieval, renacentista, barroca, de Rosalía y Valle Inclán o la moderna, conviven en ese feliz maridaje que define a la, por algunos maltratada «Vieja Europa», que en este caso renacido gracias a una tumba y a una peregrinación milenaria.

 

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