21.- CIUDAD VIEJA DE ÁVILA E IGLESIAS EXTRAMUROS.

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD DESDE 1985

 

Un viejo tópico define a Ávila como «tierra de cantos y de santos». La ciudad, además de haber sido cuna de Santa Teresa de Jesús y de poseer uno de los recintos amurallados mejor conservados del mundo, sigue siendo, por fortuna, un sorprendente escenario medieval y renacentista, un cofre pétreo lleno de piedras preciosas (iglesias, palacios, conventos), circundado por una corona de extraordinarios templos románicos.

La concentración monumental, tanto intramuros como sobre todo al este de la muralla, hace de Ávila una ciudad idónea para recorrerla a pie, salvo algún desplazamiento más alejado. Es aconsejable, por ello, dejar el coche en los aparcamientos cercanos a la plaza de Santa Teresa, desde la que se alcanza con facilidad la mayoría de los lugares de interés. Otra opción es aparcar en las inmediaciones de la puerta de San Vicente, donde se localiza el Centro de Recepción de Visitantes.

 

LA MURALLA

Magnífica y completa, la muralla extiende sus muros almenados a lo largo de unos 2,5 km de trazado rectangular, contando con nueve puertas y casi un centenar de torres y cubos. Probablemente se construyó sobre una anterior romana a finales del siglo XI, y posee añadidos góticos y renacentistas. Frente a la céntrica plaza de Santa Teresa se abre en la muralla la puerta del Alcázar, la más espaciosa de todas. Hacia el centro de este lienzo destaca su poderosa curva el llamado “cimorro”, que no es sino el gigantesco ábside de la catedral convertido en el baluarte más poderoso del conjunto defensivo.

 

LA CATEDRAL

Se comenzó a construir sobre una iglesia anterior hacia 1172 según los cánones del románico cisterciense. La demora en su ejecución, hasta bien entrado el siglo XIV, explica que en el conjunto se imponga el gótico. La portada principal fue rehecha en el siglo XVIII con una desafortunada mezcla de elementos y estilos. Más interesante resulta la portada de los Apóstoles, del siglo XIII, con excelente labra escultórica muy deteriorada. En el interior, de tres naves, ancho crucero y doble girola, la esbeltez de la nave central asegura la luminosidad y resalta el cromatismo de la piedra. La capilla mayor está presidida por un magnífico retablo con obras de Pedro Berruguete y otros. En la nave de la izquierda y en el crucero se abren otras capillas con buenas esculturas, retablos y enterramientos de la nobleza. La pieza más destacada del templo es la girola, armonioso espacio doble de piedra jaspeada separado por esbeltas columnas románicas y con capillas en la zona del ábside. En su parte central, tras el altar mayor, se halla el sepulcro de El Tostado, panteón renacentista en alabastro (1518). Por la sacristía se accede al Museo Catedralicio. El claustro es una discreta construcción gótica (siglo XIV) con remates renacentistas y contiene numerosos enterramientos.

7-Vista de la muralla y de la catederal de Ávila

VISTA DE LA MURALLA Y DE LA CATEDRAL DE ÁVILA.

INTRAMUROS: UNA CIUDAD RENACENTISTA

Las murallas abulenses encierran numerosos palacios y mansiones nobles que convierten el interior de la ciudad en un espacio básicamente renacentista. Al pie mismo de la catedral se encuentran la mansión de los Velada, del siglo XVI, y el palacio de los Valderrábano, del XV, transformado hoy en hotel.

En la calle López Núñez están la casa de los Águila, con elegante portada entre columnas y valiosas obras en su interior, y la casa de los Verdugo, cuya fachada flanquean dos pequeñas torres. Próxima se halla la capilla de Mosén Rubí de Bracamonte, templo tardogótico (siglo XVI). Junto al flanco norte de la muralla puede visitarse el que fuera palacio del marqués de Benavites, actual Parador de Turismo.

 

PLAZA DE LA VICTORIA

Popularmente conocida como El Chico, es el centro de la vida oficial de la ciudad, pues en ella se encuentra el Ayuntamiento. Enfrente está la iglesia de San Juan, reedificada en los siglos XV-XVI. Conserva la pila en la que fueron bautizados Santa Teresa y otros abulenses ilustres.

En la calle Vallespín se alza el palacio de los Polentinos, sede de la Academia de Intendencia y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura civil de Ávila, con bella portada plateresca y patio columnario. En la misma calle, algo alejada hacia el oeste, se sitúa la iglesia de San Esteban, rehecha en el siglo XVI, aunque todavía mantiene elementos románicos.

Al sur de El Chico se agrupan edificaciones civiles, como el torreón-palacio de los Guzmanes. También se encuentran aquí las mansiones de los Almarza y los Superunda, ambas del XVI. Mayor relieve posee el extenso palacio de los Dávila, formado por diversas construcciones de los siglos XIII-XV que se disponen junto a la puerta del Rastro, frente al soleado paseo que tiene como telón de fondo una extensa panorámica del valle de Amblés.

 

RUTA TERESIANA

En la plaza de la Santa, cerca de la puerta de la muralla flanqueada por el renacentista palacio de Núñez Vela, se halla el convento de Santa Teresa, fundado en 1636 sobre la casa natal de la santa. La iglesia aúna lo barroco y lo neoclásico, y posee capillas erigidas a partir de las estancias familiares. Se muestran también el huerto de los juegos infantiles de la religiosa y un museo. El convento es un buen punto de partida para el inevitable itinerario teresiano. Además de la citada iglesia de San Juan, donde fue bautizada, en el itinerario pueden incluirse el convento de Nuestra Señora de Gracia, donde Teresa tomó el primer contacto con la vida retirada; y el convento de San José, primera fundación de la reforma del Carmelo (1562), con iglesia herreriana y un Museo Teresiano repleto de reliquias y recuerdos.

En el paseo del Rastro, extramuros, se encuentra el Centro de Interpretación del Misticismo.

Algo alejado, al norte de la ciudad, el monasterio de la Encarnación, sobrio conjunto de edificios renacentistas, es tal vez el espacio que mejor permite evocar la aventura espiritual de la santa, pues en él se fraguó el proceso que la llevaría a convertirse en monja fundadora.

8-Vista de la muralla de Ávila

VISTA DE LA MURALLA DE ÁVILA

IGLESIA DE SAN PEDRO

Fuera de la muralla, en uno de los lados de la plaza de Santa Teresa, se alza este templo de los siglos XII-XIII, de austera fachada calada por un amplio rosetón goticista sobre la portada con arquivoltas.

 

MUSEO DE ÁVILA

Está instalado en el palacio de los Deanes, del siglo XVI. Exhibe hallazgos arqueológicos de toda la provincia, muestras de arte popular, pinturas y esculturas, desde la prehistoria hasta el siglo XIX. En la contigua plaza de Italia se conservan restos de la iglesia románica (siglo XII) de Santo Tomé el Viejo.

 

BASÍLICA DE SAN VICENTE

Es la iglesia románica más notable de la ciudad y se alza frente a la puerta homónima. Fue construida a partir de finales del siglo XI. Tiene añadidos y reformas posteriores, como el pórtico (siglo XIV) que precede a la fachada sur, recorrida por una preciosa cornisa bellamente esculpida y con una portada también provista de esculturas. La portada principal, de mayor pureza románica, se abre en la fachada occidental entre dos torres inacabadas. Gran plasticidad posee igualmente la cabecera, compuesta por tres esbeltos ábsides tras los que se eleva la linterna que corona el crucero de amplios brazos.

9-Mapa del casco histórico de Ávila

MAPA DE SITUACIÓN DEL CASCO HISTÓRICO DE ÁVILA.

PATRIMONIO UNIVERSAL EXTRAMUROS

Probablemente la iglesia de san Andrés sea el templo más antiguo de la ciudad (siglo XI) y es también una notable obra románica. Cerca de ella, al este, está el convento de San Francisco (siglo XIII), perdido a raíz de la Desamortización, pero que, tras una restauración ejemplar, se ha convertido en Auditorio. Al oeste, frente al lienzo norte de la muralla, se encuentran próximas las ermitas de San Martín y la de Santa María de la Cabeza, ambas con elementos románicos tardíos (siglo XIII) sobre los que se superponen añadidos de clara influencia mudéjar. Más alejada, al pie del río, la ermita de San Segundo solo conserva de la obra románica (siglo XII) alguna parte de los muros y la portada principal.

 

REAL MONASTERIO DE SANTO TOMÁS

Su construcción, a finales del siglo XV, fue promovida en el entorno de los Reyes Católicos. En el conjunto predomina el gótico isabelino con detalles mudéjares.

 

LOS CUATRO POSTES

Desde este sencillo humilladero abierto, situado en la carretera de Salamanca y asociado a un episodio de la infancia de Santa Teresa, se obtiene la panorámica más completa del conjunto amurallado.

 

←PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD DE ESPAÑA