FABRICAN OXÍGENO EN MARTE

UN DISPOSITIVO ALOJADO EN EL ROVER PERSEVERANCE, QUE SE ENCUENTRA ESTUDIANDO LA SUPERFICIE MARCIANA, ES CAPAZ DE GENERAR OXÍGENO.

La misión marciana Perseverance volvió a captar la atención de los medios de comunicación de todo el mundo el 18 de febrero pasado, cuando logró aterrizar con éxito en el planeta rojo. Sin embargo, con ser este, lógicamente, un objetivo indispensable en el proyecto de la NASA, las actividades del vehículo no habían hecho nada más que empezar.

 Además de analizar la superficie en busca de muestras y posibles restos de vida activa o fósil, el Perserverance tiene otros cometidos experimentales que cumplir, entre ellos la producción de oxígeno que algún día pueda ser respirado allí por seres humanos. La colonización de Marte pasa por la edificación de una estación permanente adaptada para la vida de varios astronautas.

Pero uno de los problemas de un edificio así es que su operatividad depende de trasladar desde la Tierra muchas toneladas de material hasta crear el hábitat adecuado. Dada la distancia a la que está el planeta, estos envíos resultarían demasiado onerosos y la reducción de costes estribaría en la capacidad de la propia colonia marciana para ser autosuficiente en muchos aspectos, por ejemplo, la autogeneración de aire compatible con nuestros pulmones.

Pues bien, Perseverance incorporó entre sus tareas la fabricación de oxígeno respirable a partir del CO2 existente en el 96% de la atmósfera de Marte. De realizar esta transformación se ha encargado un pequeño dispositivo alojado en el vehículo, llamado Moxie y diseñado por el MIT. La NASA informó hace unas semanas que la producción de oxígeno a través del vehículo había sido correcta.

Moxie logró generar cinco gramos, una cantidad suficiente para que un ser humano pueda inspirar y expirar alrededor de 10 minutos. El aparato atrapa el dióxido de carbono ambiental, la calienta a 800oC y rompe su molécula mediante electrolisis, desechando el monóxido de carbono resultante y quedándose con el oxígeno casi puro. Los seres humanos no pueden consumirlo con ese grado de pureza. Faltaría mezclarlo con un 25% de nitrógeno, que también está disponible en la atmósfera marciana en torno a un 3%.

UN PASO DE GIGANTE

La satisfacción de la Agencia Espacial norteamericana ha sido total, entre otras cosas porque el oxígeno así fabricado refuerza la idea de que alguna vez nuestra especie pueda residir allí de manera permanente. Pero también porque ese gas ofrece otras prestaciones, imprescindibles para que las misiones espaciales a Marte sean viables.

El oxígeno es un combustible óptimo para cohetes mezclado con metano. Este podría fabricarse a partir del agua marciana congelada en los polos o el hielo del subsuelo, de tal manera que el regreso a la Tierra sería propulsado con estos recursos naturales presentes en el planeta rojo, lo que abarataría mucho el presupuesto del viaje.

 A pesar del triunfo conseguido, el trabajo de Moxie no ha terminado. Aún debe seguir produciendo oxígeno en otras condiciones meteorológicas y diferentes grados de pureza. No obstante, fabricar oxígeno respirable a gran escala requerirá un aparato de mayores dimensiones y un buen sistema para almacenarlo. Unos desafíos tecnológicos que la NASA afrontará en próximas misiones.

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