CARNE DE LABORATORIO.

UNA EMPRESA YA COMERCIALIZA POLLO ARTIFICIAL.

ESTE DESARROLLO, BASADO EN LAS CÉLULAS MADRE, EVITARÁ EL SACRIFICIO ANIMAL PARA ALIMENTARNOS Y PODRÍA ACABAR CON EL HAMBRE EN EL MUNDO.

Uno de los descubrimientos biológicos más importantes de las últimas décadas ha sido las células madre. Estos microorganismos tienen la peculiaridad de transformarse en una amplia variedad de células de diferente tipo a partir de cultivarlas en el entorno adecuado. Es decir, su capacidad pluripotente permite que de una célula madre se pueda obtener una célula sanguínea, cerebral, muscular, cardíaca u ósea. Ninguna otra célula del cuerpo posee esta capacidad natural para generar tan variados tipos de células. Una versatilidad ideal para regenerar tejidos deteriorados u órganos dañados por diversas enfermedades. Pero, además de estas aplicaciones en el campo de la salud, enseguida se encontraron otros usos posibles y más comerciales. Por ejemplo, dentro del mercado de la alimentación. Singapur ha aprobado la venta al público de carne de pollo fabricada en el laboratorio. La Agencia para la Seguridad Alimenticia de dicho país analizó el nuevo alimento a propuesta de la empresa Eat Just.

Carne de células madre.

 Esta compañía asegura que el pollo de laboratorio es más seguro, saludable y sostenible que el pollo animal. Lo ha puesto en el mercado bajo la marca Good Meat, y en la documentación presentada a la Administración «se incluyeron detalles sobre la pureza, identidad y estabilidad de las células de pollo durante el proceso de fabricación, así como una descripción minuciosa del proceso de elaboración que demostró que el pollo cultivado recolectado cumplía con los controles de calidad del riguroso sistema de control de seguridad alimentaria». La fabricación de esta carne artificial no supone ningún tipo de daño animal.

 Las células se pueden extraer de un animal vivo. A partir de ahí, un cultivo adecuado hace que crezcan hasta convertirse en tejido de pollo. Describiéndolo en términos muy sencillos, sería algo así como el efecto que tiene la levadura en la cerveza o la acción de determinadas bacterias para hacer yogur. El entorno exterior adecuado con el que interactúa la célula madre, compuesto de unos nutrientes muy específicos, propicia su cambio de naturaleza. Es más, cada entorno depara un tipo de célula diferente y ahí está la clave de este proceso de metamorfosis.

Carne.

EL ALIMENTO DEL FUTURO

Con todo lo prodigioso qué resulta este método de cultivo celular, todavía presenta muchas limitaciones. Una de ellas es que aún no logra crear materiales biológicos muy complejos, como puede ser un órgano que presente en su composición diferentes tipos de células. Así que la tendencia en laboratorio es la fabricación de elementos biológicos sencillos y homogéneos como piel, cartílagos, fibra muscular, etc. En el caso del pollo comercializado como Good Meat, estamos hablando de bocaditos de tipo nuggets, no de muslos con hueso, alitas o pechugas, que exigirían la combinación de diferentes tipos de tejidos en su creación.

 Otra dificultad que presenta esta técnica de laboratorio es su precio. Fabricar artificialmente carne acaba siendo muy caro frente a la técnica tradicional en granja o campo abierto. En Singapur, el pollo de laboratorio se pondrá a la venta a unos 50 dólares la pieza o nugget. Sin embargo, la empresa comercializadora confía en que el precio se rebaje en la medida en que aumente la demanda y la fabricación se pueda efectuar a mayor escala, lo que reduciría significativamente los costes.

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