LA HUELLA DE LOS HOMBRES DEL PALEOLÍTICO.

POR. CAMILLE BLACHÈRE. HISTORIADORA

LAS INMENSAS salas de la cueva Chauvet están pobladas por un variado elenco de fauna prehistórica: rinocerontes en actitud de embestida, manadas de uros con largas cornamentas, leones de las cavernas sin melena y caballos con pobladas crines; todos realizados con gran detallismo y una técnica impecable efecto, más extensa que la gruta de Lascaux, la cueva Chauvet contiene las que cabe considerar como las más antiguas pinturas conocidas en Europa, al menos mientras no se procede a una nueva datación de las pinturas de la cueva de El Castillo, en Santander, a las que se ha atribuido provisionalmente una antigüedad de 40.000 años.

Un lugar protegido

 Bajo el suelo de la región de Ardéche se oculta, pues, un tesoro inestimable por su antigüedad, su conservación y la calidad pictórica de las representaciones; uno de los ejemplos más antiguos y espléndidos del arte parietal auriñaciense (datado aproximadamente entre 40.000 y 30.000 a.C.). En total aparecen representados 425 animales; un bestiario esencialmente centrado en fauna salvaje, como osos de las cavernas, panteras, mamuts, leones o rinocerontes lanudos.

Las pinturas evidencian un gran dominio de las técnicas artísticas, tanto en la confección de los colores (realizados con pigmentos vegetales y minerales) como en el grafismo (impresiones de manos), la originalidad temática, el naturalismo de las representaciones o el uso de la perspectiva (relieves, difuminados). A estas pinturas se añade toda una red de salas espectaculares esculpidas por la erosión, con osamentas diversas (por ejemplo, de osos y lobos), instrumentos de sílex y restos de hogares.

Tres hallazgos del Paleolítico.

El descubrimiento tuvo un enorme eco en los medios de comunicación. Pero las autoridades no quisieron repetir los errores cometidos con otras cuevas, como la de Lascaux, descubierta en 1940 y que se cerró al público en1963 debido a los daños causados por la afluencia masiva de visitantes. La cueva Chauvet fue declarada patrimonio nacional y desde el primer momento se prohibió el acceso al público.

 Sólo un equipo científico internacional, dirigido por Jean Clottes, y algunos afortunados —como los autores del espectacular documental La cueva de los sueños olvidados, dirigido por Werner Herzog— han tenido el privilegio de acceder a ella. Candidata a Patrimonio Mundial desde 2013, Chauvet contará desde el año próximo con una réplica a tamaño natural emplazada a escasa distancia, como las cuevas de Lascaux y Altamira.