La Sabiduría

33-Retrato de una anciana.Balthasar Denner.metirta.online

Significado

La Sabiduría, con su capacidad de discernir la conducta correcta y verdadera, y su sentido de experiencia mundana, se presenta noble y serenamente ante tu vida.

Las respuestas que buscas requieren de sentido común y buen juicio. Si aceptas involucrarte en ello, le dedicarás bastante tiempo hasta llegar a definir el mejor curso de acción, probando, intentando e imaginando.

¿Vives en una torre de marfil fuertemente defendida, muy alejada de los negocios cotidianos de la vida, o ves pasar la vida desde una distancia segura, declinando comprometerte? ¿Desconfiar de tu propia sabiduría y capacidad para tomar decisiones debido a que, cuando niña, viste truncada de manera efectiva tu voluntad, tu discernimiento y tu curiosidad intelectual por parte de tus padres, la Iglesia, los profesores o las personas que te criaron?

¿Quizá tienes algunos recuerdos lejanos (a los que también se les llama recuerdos de vidas pasadas), del tiempo en que fuiste quemada por ser una anciana mujer sabia (una bruja) y se te hace difícil mantener el poder de tu sabiduría?

Toda la vida es un camino para acumular conocimiento. Vivir al máximo te permite transmutar experiencia en sabiduría.

Manteniéndote en un apretado y estrecho compartimiento, intentando vivir a salvo de las heridas, del dolor, de la enfermedad y de la pérdida, es el camino de los cobardes y la muerte en vida.

Vivir sin temores —no sin temor, sino enfrentando y pasando entre tus temores— es lo que da sabiduría. ¡Deja de protegerte de la vida!

Cuando danzas y cantas al máximo a la vida, tu recompensa es disponer de sabiduría en tu vejez y la satisfacción de una vida bien vivida.

Tu regalo a la comunidad consiste en ser una sabia y anciana bruja, ¡que vale mucho más que su peso en oro!

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Meditación

Encuentra un tiempo y un lugar en el que no te molesten y cierra los ojos.

Inspira lenta y profundamente y, al exhalar, mira o siente tu tensión como una estrecha armadura que cubre tu cuerpo.

Inspira otra vez lenta y profundamente hacia la armadura y, a medida que exhalas, mira o siente que esta comienza a adelgazarse y a disolverse poco a poco.

Haz una última respiración dentro de la armadura y, al soltar el aire, mira o siente cómo desaparece por completo. Ahora estás totalmente relajada.

Deja que tu respiración se normalice.

Fija tu atención sobre tu chakra del corazón, localizado en medio de tu pecho cerca del corazón.

Inspira profundamente hacia dentro del chakra y, a medida que sueltas el aire, percibe una sensación de paz. Inspira profundamente hacia dentro de este chakra y, al soltar el aire, percibe una sensación de tranquilidad. Respira otra vez profundamente hacia dentro de este chakra y, al soltar el aire, percibe una sensación de amor. Respira centrándote en ese amor y permite que se expanda.

Respira centrándote en ese amor y siente que se expande hasta que te rodea por completo.

Ahora respira centrándote en ese amor y siente que te rodea muy estrechamente.

Permanece en ese estado hasta que te sientas dispuesta a continuar.

Mira o siente el amor que te envuelve y te abraza como la presencia de la Madre Divina.

Le dices a la Madre Divina que le agradeces su presencia junto a ti.

Te dice que te ama y que siempre está contigo.

Te pregunta lo que necesitas, y le dices que necesitas su ayuda para ponerte en contacto con tu sabiduría.

Te contesta que está encantada de poder ayudarte. —Relájate todavía más profundamente a la vez que toco tu tercer ojo, ese lugar entre las dos cejas —te instruye la Madre Divina—.

Por medio del despertar de tu tercer ojo te unirás conmigo en la Luz de la Sabiduría pura.

Percibes la sensación de un pequeño punto de calor sobre tu tercer ojo.

En forma gradual, el punto de calor se vuelve más y más grande, llenando tu tercer ojo, hasta que se expande hacia un espacio infinito y con una claridad cristalina.

—Ya estás alineada conmigo y con mi Sabiduría —declara la Madre Divina.

Percibes una fuerte luz como de láser en tu tercer ojo. —Despréndete de todo y fusiónate conmigo —te pide la Madre Divina.

Y así lo haces, volviéndote una con la Madre Divina a través del la Luz/Sabiduría.

Permanece fusionada con la Madre Divina tanto tiempo como creas conveniente.

Te pregunta si quieres averiguar algo sobre la sabiduría, y tú le planteas cualquier inquietud que puedas tener. Cuando estés lista, le das las gracias y comienzas el regreso.

Céntrate en tus manos y respira hacia la punta de los dedos.

Ahora céntrate en tus pies y exhala a través de los dedos de los pies.

Toma un aliento profundo y, al exhalar, mueve suavemente el cuerpo.

Inspira profundamente y, al exhalar, si estás lista, abre los ojos.

¡Bienvenida a tu ser!

 

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