GRAN BRETAÑA Y EL BREXIT – DIEZ MITOS BRITÁNICOS.

Brexit

La británica New Economic Foundation responde a diez mitos del neoliberalismo que los grandes medios de comunicación repiten al unísono.

Mito 1: La City de Londres es esencial para la economía británica. El acceso universal a las finanzas es vital para el funcionamiento de la economía británica. Sin embargo la City de Londres ha estado principalmente implicada en una agresiva búsqueda de beneficios. Esto ha generado la peor crisis financiera del siglo en todos los ámbitos de la economía. Incluso los más proclives a la City se muestran cada vez más escépticos respecto a su valor para la economía británica. Según las mejores estimaciones, contribuye anualmente en un 3% de valor añadido frente al 12,5% de valor añadido que aporta el sector manufacturero.

Mito 2: Los empleos con una baja remuneración crean una escalera que permite subir posiciones — las oportunidades de avanzar están abiertas a todas las personas. El nivel de desigualdad de renta en el Reino Unido implica que los que más ganan puedan proteger su posición y la de sus hijos comprando educación, activos y beneficios. La escalera que debería ofrecer una opción de progreso para las personas de renta baja ha sido derrumbada. La única manera de mejorar en la igualdad de oportunidades y de renta es en primer lugar reducir la distancia entre los distintos escalones.

Mito 3: La diferencia salarial no importa, mientras erradiquemos la pobreza. Evidentemente la pobreza importa. Pero no son sólo los niveles absolutos de pobreza sino las diferencias entre la gente lo que contribuye a empeorar los problemas sociales como el crimen, la mala salud, la baja tasa de rendimiento educativo… Al centrarnos demasiado en mejorar la situación del grupo con rentas muy bajas, hemos ignorado las diferencias que constituyen lo que se ha convertido en una sociedad de dos niveles.

Mito 4: Necesitamos pagar salarios más elevados para atraer y retener el talento en el Reino Unido. Estudios de casos prácticos muestran que los salarios elevados no reflejan necesariamente el talento. Aunque lo hicieran, no queda claro que los mejores y más inteligentes estén dispuestos a desarraigar a sus familias y circular por el mundo a fin de obtener salarios más altos. Los resultados sugieren que los países con mayor igualdad consiguen mantener su porcentaje de innovación y capital cultural.

Mito 5: Los trabajadores con empleos mejor pagados trabajan más duro. Las personas que se encuentran en la base de la escala de distribución salarial invierten más tiempo en las responsabilidades domésticas y de cuidados que sus homólogos mejor pagados. También son más propensos a tener varios empleos, y para muchos de ellos es la única salida de la pobreza. Cuando consideramos este hecho, queda patente que quienes reciben salarios inferiores trabajan tanto (o incluso más) que los que están en mejores circunstancias.

Mito 6: El sector privado es más eficiente que el sector público. El trabajo más barato no es necesariamente el trabajo más efectivo. Este mito de que el sector privado es más eficiente ha motivado el incremento de la licitación competitiva de los servicios básicos en favor de los contratantes privados, y se ha utilizado para justificar costes unitarios más bajos (y salarios más bajos). Sin embargo, la garantía de unos precios más bajos se hace a menudo a costa de la calidad de servicio, lo que sugiere que pagar unos salarios más elevados podría ser en efecto más eficiente.

Mito 7: Si imponemos mayores impuestos a los ricos, cogerán su dinero y se irán. Intuitivamente entendemos que la decisión de emigrar es mucho más compleja que cuánto gana una persona. Depende de una multitud de factores —no sólo circunstancias financieras, sino también la familiaridad cultural, el medio ambiente, la proximidad con los amigos y familia y la calidad de los servicios públicos. Además, a ello hay que sumar que muchos ricos obtienen sus ganancias en el país donde tendrían que tributar…

Mito 8: Los ricos contribuyen en mayor medida a la sociedad. Los ricos pagan proporcionalmente menos impuestos que los pobres, y muchos de los flujos de impuestos como la tasa municipal e IVA son altamente regresivos. En términos relativos los ricos aportan incluso menos a la caridad que los pobres.

Mito 9: Algunos trabajos son más satisfactorios, por lo que requieren un salario menor. La satisfacción laboral está vinculada a un gran número de factores. Autonomía, control en el lugar de trabajo, salario y estatus son factores que contribuyen al sentimiento de satisfacción y plenitud en el trabajo. Si una remuneración elevada tiene pretendidamente por objeto compensar el riesgo, el estrés y las largas horas de trabajo, entonces cabría esperar que los trabajos peligrosos estén bien remunerados. La pesca es el empleo más peligroso de Gran Bretaña, junto con los trabajadores que realizan su función en tejados y andamios, y los recogedores de residuos para el reciclaje en la posición 18. Sin embargo, en ninguna de estas industrias las masas de trabajadores reciben una remuneración elevada…

Mito 10: El pago siempre compensa la rentabilidad subyacente. Se está haciendo cada vez más evidente que la correlación entre pago y ejecución es débil. En 2008, por ejemplo, las principales empresas británicas perdieron casi una tercera parte de su valor mientras que los jefes de estas empresas se beneficiaron de un alza del 10% en sus salarios base. Los estudios empíricos han demostrado que el sistema de remuneración siempre está dirigido a servir a los intereses financieros de los directivos, y no de los accionistas.

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