Los primeros Tarots de Marsella

A pesar de su nombre, el Tarot de Marsella no tiene su origen en esta ciudad francesa que, aunque es cierto que contribuyó notablemente a la difusión por Europa de este popular juego, nunca llegó a ser un gran centro de producción de Tarots. La denominación «Tarot marsellés», o «de tipo marsellés», se refiere a un modelo particular de figuras y símbolos que se difundió más allá de los límites franceses, principalmente por Suiza, Lombardía, el Piamonte y las regiones meridionales de Alemania.

En la Imagen, el dos de oros de la baraja de Jean Noblet, en el que aparece su nombre y dirección.

Por tanto, quien no conozca la historia de estas cartas podría creer que el Tarot de Marsella es, en efecto, original de dicha ciudad francesa, cuando, en realidad, establecer los orígenes de este modelo de Tarot representa una tarea mucho más compleja. Ante todo, es necesario decir que la expresión «Tarot marsellés» empezó a usarse hacia 1930, cuando la firma Grimaud de París, por iniciativa de su director, Paul Marteau, fabricó una reedición del Tarot de Nicolas Conver, impreso en Marsella en 1760. Hasta ese momento, esta baraja era denominada «Tarot italiano», como todos los mazos de las mismas características; pero en la época de Conver, muchos fabricantes, y no sólo en Marsella, imprimieron Tarots del mismo tipo, imitando un modelo que ya muy común.

Cabe preguntarse, así, dónde y cuándo se ideó dicho modelo. Los historiadores de los naipes están de acuerdo en afirmar que el prototipo del Tarot marsellés es una baraja fabricada en París por un tal Jean Noblet hacia mediados del siglo XVII. Noblet, en realidad, no inventó nada nuevo, pues no hay duda alguna de que había trabajado sobre las figuras de los antiguos Tarots milaneses, como resulta evidente por la similitud de sus trabajos con algunas de las cartas numerales del siglo XVI que se descubrieron en el Castillo de los Sforza de Milán.

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EL TAROT DE NOBLET

Encontramos noticias de los trabajos de este fabricante de naipes en los archivos municipales de París entre 1659 y 1664, en cuyos documentos se indica que su taller estaba en la calle Sainte Marguerite, en el barrio de Saint-Germain-des-Prés. De la producción de Jean Noblet, que tuvo que ser abundante, queda sólo una baraja de Tarot, que se conserva incompleta (ya que faltan cinco cartas numerales del palo de espadas), en la Biblioteca Nacional de París.

La reina y el caballo de copas y el rey de bastos pertenecientes a la baraja de Jean Noblet.

El Tarot de Noblet puede considerarse como el eslabón entre los antiguos Tarots milaneses, representados en la hoja Cary, y los Tarots de tipo marsellés, que se difundieron en Francia, Suiza y el norte de Italia a partir del siglo De hecho, es evidente la similitud de las figuras de La Estrella, La Luna, El Sol y, por lo que se puede intuir, de La Torre de la hoja Cary con las del tipo marsellés. También hay que tener en cuenta que las cartas del Tarot de Noblet tienen muchos puntos en común con las del naipero Jacques Vieville, que trabajaba en París hacia la misma época que Noblet. Por ejemplo, son idénticos los reversos de las barajas (un diseño que muestra una red de hexágonos irregulares que abrazan una especie de cruz de Malta negra y con los bordes marcados con un círculo, en cuyo interior aparece una X). Asimismo, son casi idénticos……

 

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