RAMIFICACIONES HINDUISTAS – HARE HASNA – HARE KRISNA.

George Harrison

 

Por: George Harrison

 

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Nota acerca de las palabras sánscritas transliteradas

Las vocales se pronuncian aproximadamente como en español, excepto que hay vocales cortas y vocales largas. Estas últimas llevan una raya encima

Las vocales cortas son más breves que en español.

Las vocales largas tienen el doble de duración que las vocales cortas.

La vocal r se pronuncia ri.

Las consonantes se pronuncian casi todas como en español, con estas excepciones: cuando van seguidas de una h (kh, gh, ch, jh, th, dh, ph, bh) son aspiradas, es decir, se pronuncian emitiendo con cierta fuerza el aire de la garganta.

La g se pronuncia como la g de goma

La c se pronuncia como la ch de chino.

La j se pronuncia como una ll fuerte

La y se pronuncia como la i de inonósfera

La ll se pronuncia como la I en sol

La s con acento encima y la s como Ç se pronuncia como una sh suave así como la palabra sha

La h es aspirada

 

EL MANTRA

INTRODUCCIÓN

No va a pasar mucho tiempo sin que el mundo entero se maraville de lo que Srïla Prabhupäda le dio a la humanidad en los últimos años de su vida. A los setenta años de edad sale por barco de la India para transportar un singular mensaje al Occidente, y doce años después, al terminar su permanencia entre nosotros, su mensaje ya se había enraizado en cientos de ciudades del mundo.

La esencia de su mensaje es que Dios existe de un modo palpable, que cada uno de nosotros tiene una relación directa con Él que ahora está cubierta, y que mediante el canto de los santos nombres de Dios podemos restablecer esa olvidada relación, pudiendo además con ello empezar a disfrutar en este mismo mundo de la dicha y el conocimiento perfecto que eternamente nos pertenecen.

Srïla Prabhupäda hizo llegar su mensaje a todos, sin distinción de ninguna clase, y muchos personajes célebres aceptaron sus enseñanzas como farol que guiara sus vidas. Uno de los casos más notables es el del ex/Beatle George Harrison, quien, a raíz de sus experiencias con Srïla Prabhupäda y sus seguidores, se convirtió en un ferviente ejecutante del canto de los nombres de Dios, especialmente en la forma del mantra Hare Kr.yria. Este libro, dedicado al mantra, presenta a George hablando directamente de sus experiencias con Srïla Prabhupäda y con el canto, y presenta también un extracto de las principales enseñanzas que ,Irrla Prabhupada nos dejó acerca del mantra. Su lectura le abrirá sin duda un nuevo horizonte en la búsqueda de la felicidad. ¡Hare Krsna!

Virabähu däsa Adhikärï

 

El canto es la religión universal

«En esta era actual, las riñas ocurren hasta por cosas insignificantes, y por ello las sastras [las Escrituras] han recomendado para esta época un plano común de iluminación: específicamente, el canto de los santos nombres del Señor. La gente puede hacer reuniones para glorificar al Señor en sus respectivos idiomas y con canciones melodiosas, y si esas celebraciones se ejecutan de una manera en que no haya ofensas, es seguro que los participantes alcanzarán gradualmente la perfección espiritual, sin tener que someterse a métodos más rigurosos. En esas reuniones, todos —los sabios y los tontos, los ricos y los pobres, los hindúes y los musulmanes, los ingleses y los indostanos…— pueden oír los sonidos trascendentales y así limpiar del espejo del corazón el polvo de la influencia material… toda la gente del mundo aceptará el santo nombre del Señor como el plano común para la religión universal de la humanidad» (Srïmad-Bhágavatam, primer canto, Introducción).

 

Todos los nombres son buenos

«El Señor es el propietario de todos los universos, y, por lo tanto, a Él se lo puede conocer en diferentes lugares por diferentes nombres, pero eso no limita de ninguna manera Su plenitud. Cualquier nombre que se emplee para designar al Señor Supremo es tan sagrado como los demás, porque todos ellos se refieren al Señor. Esos santos nombres son tan poderosos como el Señor, y no existe ningún impedimento para nadie en ninguna parte de la creación, por el que cualquiera no pueda cantar y glorificar al Señor mediante el nombre particular con el cual se lo conozca a Él en el lugar en cuestión. Todos los nombres son supremamente auspiciosos, y uno no debe hacer distinciones entre esos nombres del Señor como si fueran cosas materiales» (Srïmad-Bhägavatam 2.1.11).

 

Dios como sonido

«Algunas veces, Krsna desciende personalmente, y a veces desciende mediante Sus encarnaciones. A veces desciende como vibración sonora, y a veces desciende como devoto. Existen muchas categorías diferentes de avatäras [encarnaciones]. En esta era actual, Krsna, ha descendido en su santo nombre, Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Ksna Hare Hare/ Hare Räma, Hare Räma, Räma Räma, Hare Hare. El Señor Caitanya Mahäprabhu [la más reciente encarnación de Dios] también confirmó que en esta era de Kali, Krsna ha descendido en forma de vibración sonora. El sonido es una de las formas que el Señor adopta. Por consiguiente, se afirma que no existe ninguna diferencia entre Krsna y Su nombre» (Elevándose a la conciencia de Krsna).

 

El mantra para todos

«Caitanya Mahaprabhu introdujo el canto de Hare Krsna, Hare Krsnaa, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare como un gran medio de propaganda para difundir el amor por Dios. No se piense que está recomendado únicamente para Kali-yuga. En realidad, se recomienda para todas las épocas.

«Siempre ha habido muchos devotos que han cantado y logrado la perfección, en todas las eras. Esa es la belleza de este movimiento de conciencia de Krsna. No está dirigido únicamente a una época, o a un país, o a una clase de gente. Cualquier hombre de cualquier posición social, en cualquier país y en cualquier época, puede cantar Hare Krsna, pues Krsna es el Señor Supremo de toda la gente, de todas las posiciones sociales, de todos los países y de todas las épocas» (Elevándose a la conciencia de Krspa).

(Estas citas se han tomado de los libros de Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada).

 

¿Qué es el mantra?

Traído al Occidente en 1965 por Srïla Prabhupäda, el mantra «Hare Krsna» se ha vuelto una frase familiar. Pero, ¿qué significa? En este corto ensayo tomado del LP Conciencia de Krsna, que fue con el que John Lennon y George Harrison conocieron el canto, Srïla Prabhupäda explica el significado del mantra Hare Krsna.

La vibración trascendental que se establece mediante el canto de Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Räma, Hare Räma, Räma Räma, Hare Hare, es el método sublime para revivir nuestra conciencia trascendental.

Como somos almas vivientes de naturaleza espiritual, en un principio somos también entidades conscientes de Krsna; pero, debido a nuestra relación con la materia desde tiempos inmemoriales, nuestra conciencia se encuentra ahora adulterada por la atmósfera material. La atmósfera material, que es en la que actualmente estamos viviendo, se denomina maya, (la energía ilusoria que obliga al alma pura a creer que es un cuerpo material, en virtud de lo cual ésta se enreda en la vida material) o ilusión. Mäyä significa «lo que no es». Y, ¿en qué consiste esa ilusión? En que todos estamos tratando de ser amos de la naturaleza material, cuando en realidad nos hallamos en las garras de sus severas leyes. Si un sirviente trata artificialmente de imitar al amo todopoderoso, ello se denomina ilusión.

Estamos tratando de explotar los recursos de la naturaleza material, pero, de hecho, nos estamos enredando cada vez más en sus complejidades. Por lo tanto, aunque estamos dedicados a una ardua lucha por conquistar la naturaleza, nos hemos vuelto, no obstante, más dependientes de ella. Esta lucha ilusoria en contra de la naturaleza material puede ser detenida de inmediato, si revivimos nuestra conciencia de Krsna eterna.

Hare Krsna, Hare Kma, Krsna Krsna, Hare Hare es el proceso trascendental para revivir esa conciencia original y pura. Mediante el canto de esta vibración trascendental, podemos limpiar de recelos nuestros corazones. El principio básico de todos esos recelos lo constituye la falsa conciencia de que «yo soy el señor de todo lo que veo».

El cultivo de conciencia de Krsna no es una imposición artificial que se le hace a la mente. Esa conciencia es la energía natural y original de la entidad viviente. Cuando oímos la vibración trascendental, dicha conciencia se revive. Ese sencillísimo método de meditación se recomienda para esta época. Además, mediante la experiencia práctica, se puede percibir que en virtud del canto de este mahä-mantra, o el Gran Canto para la Liberación, uno puede sentir de inmediato un éxtasis trascendental que proviene del estrato espiritual.

Cuando nos encontramos inmersos en el concepto material de la vida, nos ocupamos afanosamente de la cuestión de la complacencia de los sentidos, como si nos halláramos en la etapa animal inferior. Un poco más arriba de esa posición de complacencia de los sentidos, uno se dedica a la especulación mental con miras a zafarse de las garras materiales. Por encima de esa posición especulativa, cuando uno es lo suficientemente inteligente, trata de averiguar cuál es la causa suprema de todas las causas, dentro y fuera. Y cuando uno está de hecho en el plano del entendimiento espiritual, habiendo superado las etapas de los sentidos, la mente y la inteligencia, se encuentra entonces en el plano trascendental.

Este canto del mantra Hare Krsna emana del plano espiritual, y, en consecuencia, esta vibración sonora supera todos los estratos inferiores de la conciencia —es decir, el sensual, el mental y el intelectual—. Por consiguiente, no es necesario entender el lenguaje del mantra, ni se necesita de ninguna especulación mental ni de ningún ajuste intelectual para cantar este mahä-mantra. Es automático, pues proviene del plano espiritual, y por ello cualquiera puede participar del canto sin requerirse de ninguna cualidad previa. Claro que, en una etapa más avanzada, se espera que uno no cometa ofensas, en virtud del entendimiento espiritual.

Al principio puede que no se presenten todos los éxtasis trascendentales, pero no hay duda alguna de que cantar por un rato lo lleva a uno de inmediato al plano espiritual, y uno exhibe el primer síntoma de ello en el vivo deseo de bailar al compás del canto del mantra. Hemos visto esto en la práctica. Hasta un niño puede participar en el canto y baile. Por supuesto que, a alguien que está muy enredado en la vida material, le toma un poco más de tiempo, pero incluso un hombre así de inmenso en lo material, es elevado al plano espiritual muy rápidamente.

Cuando un devoto puro del Señor canta el mantra con amor, tiene la máxima eficacia en los oyentes, y por ello este canto debe ser oído de labios de un devoto puro del Señor, de manera que se puedan obtener efectos inmediatos. En tanto como sea posible, debe evitarse oír el canto de labios de los no devotos. La leche que ha sido tocada por los labios de una serpiente, tiene efectos venenosos.

La palabra Harä es la forma de dirigirse a la energía del Señor, y las palabras Krsna y Räma son formas de dirigirse al propio Señor. Tanto Krsna como Räma significan «el placer supremo», y Hará es la suprema energía de placer del Señor, que se convierte en Hare en el vocativo. La suprema energía de placer del Señor nos ayuda a alcanzar al Señor.

La energía material, llamada maya, es también una de las múltiples energías del Señor. Y nosotros, las entidades vivientes, somos la energía marginal del Señor. Se sabe que las entidades vivientes son superiores a la energía material. Cuando la energía superior se pone en contacto con la energía inferior, surge una situación incompatible; pero cuando la energía marginal superior se pone en contacto con la energía superior, denominada Harä, se sitúa en su condición normal y feliz.

Estas tres palabras, es decir, Harä, Krsna y Räma, son las semillas trascendentales del mahä-mantra. El canto es un llamado espiritual al Señor y a su energía, para que le brinden protección al alma condicionada. Este canto es exactamente igual que el grito genuino de un niño que llama a su madre. Madre Harä ayuda al devoto a obtener la gracia del Supremo Padre, y el Señor se le revela al devoto que canta este mantra con sinceridad.

En esta época de riña e hipocresía, ningún medio de iluminación espiritual es tan eficaz como el mahä-mantra:

Hare Krsna, Hare Krsna

Krsna Krsna, Hare Hare

Hare Räma, Hare Räma

Räma Räma, Hare Hare

 

Un mantra para todos.

Dios tiene infinidad de nombres, tales como Jeová, Alá, Adonai, Buda, Räma y Krsna y puede que alguno de ellos nos resulten más familiares que otros. Pero sea cual fuere el nombre de Dios que aceptemos, todas las Escrituras nos indican que debemos cantarlo para purificarnos espiritualmente.

Mahoma aconsejó “Glorifica el nombre de tu Señor, el Altísimo (Corán 87.2.). San Pablo dijo: “porque todo el que invocare el nombre del Señor será salvo” (Romanos 10.13). El Señor Buda declaró: “Todos los que profieran mi nombre con sinceridad vendrán amí y yo los llevaré al paraíso” (Los votos de Amida Buda 18). El rey David predicó: “Desde la salidad del sol hacia su puesta, el nombre del Señor ha de ser alabado (Salmos113.3). Y las Escrituras más antiguas del mundo, los Vedas de la India, declaran enfáticamente: «Canten el santo nombre, canten el santo nombre, canten el santo nombre del Señor. En esta era de riña e hipocresía no hay otra manera, no hay otra manera, no hay otra manera de lograr la liberación» (Brhan naradïya Purana 38.126).

La conformación especial del mantra Hare Krsna hace que sea fácil de repetir y agradable de escuchar. Hablado o cantado a solas o en grupo, el mantra Hare Krsna produce sin duda alguna un estado dichoso de conciencia espiritual, conciencia de Krsna.

En esta conferencia dictada en la ciudad de Melbourne, Australia, el 19 de mayo de 1975. Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada hace una iluminadora exposición acerca del canto de los santos nombres de Dios —y en particular acerca del canto del mantra Hare Krsna—, en las que se concilian todos los conceptos que a este respecto presentan las diferentes religiones del mundo.

 

El amo de los sentidos

Todos nosotros —las entidades vivientes— somos chispas, chispas espirituales, partes integrales de Dios. Sin embargo, de una u otra manera, hemos venido a este mundo material a disfrutar de los sentidos. En el mundo espiritual no hay disfrute de los sentidos, si no la purificación de ellos. Pero en el mundo material los sentidos están impuros. Todo lo que quieren es disfrutar de cosas materiales. Así que, cultivo de conciencia de KrIna significa que uno tiene que purificarse los sentidos. Eso se indica en las Escrituras:

Sarvopadhi-vinirmuktam

tat-paratvena nirmalam

hrsikena hrsikesa-

sevanam bhaktir ucyate

«Bhakti, o servicio devocional, significa ocupar todos los sentidos en el servicio devocional del Señor, la Suprema Personalidad de Dios, el amo de todos los sentidos. Cuando el alma espiritual le presta servicio al Supremo hay dos efectos secundarios: uno se libra de toda designación material, y, por el simple hecho de estar dedicado al servicio del Señor, los sentidos de uno se purifican» (Narada-pañcaratra).

 

Yo no soy este cuerpo

Este proceso del bhakti, de la devoción, significa que tenemos que limpiarnos de las designaciones. Y, ¿cuáles son esas designaciones? Todo el mundo está pensando: «soy americano», «soy hindú», «soy europeo», «soy australiano», «soy gato», «soy perro», «soy esto», «soy aquello»… Todo lo vemos en términos corporales. Tenemos que limpiarnos de este concepto corporal de la vida y saber que «yo no soy este cuerpo». Aham brahmasmi: «soy alma espiritual». Esto tenemos que llegarlo a comprender bien. Así dejará de haber la distinción según la cual: «este es americano, aquel es australiano, este otro es hindú, aquel otro es musulmán, esto es un árbol…», y el Bhagavadgrta lo confirma de la siguiente manera:

 

El sabio los ve igual

Vidya-vinaya-sampanne

brahmane gavi hastini

suni caiva svapake

capanditah sama-darsinah

«Los sabios humildes, en virtud del conocimiento verdadero, ven con la misma visión a un manso y erudito brdhmana, a una vaca, a un elefante, a un perro y a un comeperros [un paria]» (Bg. 5.18). Pandita significa «los sabios, aquellos que conocen las cosas tal como son». Vidya significa «muy erudito y muy educado». Y educado significa que se es manso y sobrio, que no se es truhán y rufián. Eso es Vidya. Esa es la prueba de que se tiene educación. Se debe ser muy sobrio y callado. Y, en una palabra, eso es ser caballero. Así que para los pandita, para los sabios, vidya-vinaya-sampanne brahmane, un caballero —un erudito muy entendido—; gavi, una vaca; hastini, un elefante; suni, un perro; y ,svapake, alguien que come perros, todos se encuentran en el mismo nivel. Hay muchas personas a quienes les gusta comer diferentes tipos de carnes, y entre esas personas, aquel que come la carne de perro se considera que es de muy baja clase. Así que duni calva ,Ivapake ca pandita samadardinaly. Aquel que es pandita, sabio, los ve a todos ellos en el mismo nivel. Y, ¿qué nivel es ese? Los ve como alma espiritual. Él no ve el cuerpo exterior. Eso se denomina Brahma-darsi. Panditah sama-darsinah. Y si uno se sitúa en esa posición, llega al plano de la comprensión del ser, o, según el Bhagavad-gïta, a la etapa Brahma-bhüta:

Brahma-bhutah prasannatma

na socati na kanksati

samah sarvesu bhütesu

mad-bhaktim labhate param

«Aquel que está situado en el plano trascendental, llega a comprender de inmediato el Brahman Supremo y se vuelve plenamente dichoso. Él nunca se lamenta por nada ni desea poseer nada, y tiene la misma disposición para con todas las entidades vivientes. En ese estado, él llega a prestarme a Mí [Krsna] un servicio devocional puro» (Bg.18.54).

 

La prueba

Cuando uno está autorrealizado, cuando ha llegado a la perfecta comprensión de que no es este cuerpo sino alma espiritual —Brahma-bhüta—, entonces, ¿qué signos muestra? Prasannatma: de inmediato se vuelve muy dichoso. Mientras estemos absortos en lo material, sumidos en el concepto corporal de la vida, siempre habrá ansiedad. Esa es la prueba. Todo aquel que esté angustiado, está situado en el plano material. Y cualquiera que está elevado al plano espiritual, es prasannatma, es dichoso. Esa persona no quiere nada, y si tiene algo y lo pierde, no llora por ello. Eso es todo. Aquí, en el mundo material, estamos anhelando tener algo que no poseemos, y si poseemos algo y se pierde, entonces lo lloramos. Así que hay dos cosas: sotana y (tkaizkya. Todo el mundo está tratando de ser una persona muy destacada Eso se denomina likCiñksa. Y si uno pierde lo que posee, entonces llora. Pero estas dos cosas se acabarán si uno se sitúa en el plano espiritual. A menos que uno tenga comprensión espiritual, no puede ver a todo el mundo con la misma visión. Solo después de superar la etapa brahmabhata, puede uno convertirse en un verdadero devoto del Señor.

 

Remedio para la ansiedad

De modo que, seguir esta línea del bhakti, de la devoción, no es algo muy fácil. Sin embargo, por la misericordia de Caitanya Maháprabhu, hemos instalado la Deidad de Él aquí, en este país. Es una gran fortuna para ustedes que Caitanya Mahaprabhu haya venido a su país a enseñarles a liberarse de todas las ansiedades. Esa es la misión de Caitanya Maháprabhu. Todo el mundo está lleno de ansiedad, pero todo el mundo puede ser liberado de todas las ansiedades si sigue la senda trazada por Caitanya Mahaprabhu. Y, ¿cuál es la instrucción de Srï Caitanya Mahaprabhu? Una muy sencilla:

¡Canten! ¡Canten! ¡Canten!

harer nama harer mama

harer namaiva kevalam

kalau nasty eva nasty eva

nasty eva gatir anyatha

«Canten el santo nombre, canten el santo nombre, canten el santo nombre del Señor. En esta era de riña e hipocresía no hay otra manera, no hay otra manera, no hay otra manera de lograr la liberación» (Brhan-naracïya Purana 38.126).

Ésta no es una opinión personal de Caitanya Mahaprabhu. Está en la Escritura, en la Escritura Védica. En el Brhan-naradïya Purana. Como la gente de esta época es gente baja, el método que se ha ofrecido es muy sencillo.

Ellos no pueden seguir ninguna austeridad muy severa o fuerte. Eso no es posible. Por eso se les ha recomendado simplemente cantar el santo nombre de Dios. Eso es todo. Cualquiera puede hacerlo, no es difícil en absoluto. No obstante, puede que alguien diga: «Usted es de la India. Su Caitanya es hindú, y Él está recomendando Hare Krsna. ¿Por qué voy a cantarlo? Yo tengo mi propio Dios». Muy bien, si usted tiene su propio Dios, entonces cante el nombre de Él. Caitanya Mahaprabhu no dice que solo se cante el nombre de Krsna. Si usted tiene alguna relación con Dios y si conoce el nombre y la dirección de Él, entonces puede cantar el nombre de Él. Desafortunadamente, usted no sabe quién es Dios, ni tampoco conoce la dirección de Él ni sus actividades; así que, tome este nombre: Krsna. He ahí un nombre concreto. Y nosotros le damos la dirección de Él, el nombre del padre de Él, el nombre de la madre de Él…, todo. De modo que, si usted tiene su propio nombre de Dios, Caitanya Mahaprabhu dijo que lo puede cantar. ¿Tiene alguien algún nombre de Dios? [Una persona del público dice «Jehová»]. Jehová… Muy bien, cante Jehová. Esa es, pues, la recomendación de Caitanya Mahaprabhu. Que si usted cree que ese es el nombre de Dios, cántelo.

 

¿Acaso es muy difícil?

namnam akari bahudha nija-sarva-saktis

tatrarpita niyamitah smarane na kalah

etadrsi tava krpa bhagavan mamapi

durdaivam ïdrsam ihajani nanuragah

«¡Oh, Mi Señor!, solo Tu santo nombre puede otorgarles toda clase de bendiciones a los seres vivientes, y por eso Tú tienes cientos y millones de nombres, tales como Krsna y Govinda. En esos nombres trascendentales has investido todas tus energías trascendentales, y ni siquiera hay reglas estrictas para cantar esos nombres. ¡Oh, mi Señor! Tú eres tan bondadoso, que nos has permitido acercarnos a Ti fácilmente mediante el canto de Tus santos nombres, pero yo soy tan desafortunado, que no siento atracción por ellos» Okisastaka 2). Esa es la instrucción de Caitanya Maháprabhu. Ese santo nombre de Dios es igual que Dios. No podemos ver a Dios, o, en otras palabras, podemos verlo, pero no de inmediato. Cuando estemos adelantados, podremos ver a Dios, hablar con Él, pero ahora no es-tamos aptos para hacerlo. Así que, si sabemos que ese es el nombre de Dios, cantémoslo. Eso es todo. ¿Acaso es algo muy difícil de hacer? ¿Diría alguien que esto es algo muy difícil de hacer? ¡Canten el santo nombre de Dios!

 

Limpiando el polvo y apagando el fuego

Y, ¿qué ocurrirá al hacerlo? Ceto-darpana-marjanam. Si usted canta el santo nombre de Dios, entonces su corazón, que se considera que es como un espejo, se irá limpiando. Así como usted se ve la cara en el espejo, así mismo puede ver su posición en el espejo del corazón, en el fondo del corazón. Usted puede verlo. Eso se denomina meditación. De manera que, en los actuales momentos tenemos el corazón cubierto con el polvo del concepto material.

«Soy hindú», «soy americano», «soy esto», «soy aquello». Todo eso es polvo, y hay que limpiarlo. Es igual que si en el espejo hay una capa de polvo: uno lo limpia. Así uno puede verse bien la cara. Caitanya Mahaprabhu dice entonces: ceto-darpana-marjanam.

«Por el hecho de cantar el santo nombre del Señor, gradualmente se limpiará el polvo que está cubriendo el espejo del corazón».

Es algo muy sencillo de hacer. Cante y cante. Y, entonces, ¿qué pasará? Bhava-maha-davagni-nirvapanam, «este ardiente fuego de las ansiedades de la existencia material se apagará de inmediato». Simplemente con ese método, cantando. Si usted tiene algún otro nombre, si tiene alguna objeción al canto de Hare Krsna, entonces cante cualquier nombre de Dios que conozca. De eso se trata nuestro movimiento. No estamos en contra de eso. Así pues, si usted no tiene ninguna objeción, cante Hare Krsna, y si cree que: «El Hare Krsna es importado de la India. No lo vamos a cantar». Muy bien, cante su propio nombre de Dios. No hay ninguna objeción. Pero cante el santo nombre de Dios. Esa es la propaganda que estamos haciendo.

 

Como el dedo

Y en cuanto uno se limpia el corazón, la ansiedad desaparece —na socati na kañksati—, su comprensión aumenta gradualmente, y uno llega a entender que: «Yo no soy ni americano, ni hindú, ni gato, ni perro, sino que soy parte integral del Señor Supremo». Y cuando uno entienda que es parte integral del Señor Supremo, entenderá cuál es su función.

El ejemplo del cuerpo es muy apropiado en relación con esto. El cuerpo tiene muchas partes integrales: las manos, las piernas, la cabeza, los dedos, las orejas, la nariz y tantas otras partes. Y, ¿cuál es la función de todas ellas? Mantener el cuerpo en orden, prestarle servicio. Tomemos un dedo, por ejemplo; si siento alguna incomodidad, el dedo viene de inmediato y me sirve automáticamente. Luego, la conclusión de esto es que la parte integral de Dios tiene la función de servir a Dios. Esa es su única función, su función natural. Mediante el canto de los santos nombres del Señor, uno entenderá quién es el Señor, qué es lo que Él dice, qué clase de Servicio quiere de mí, y uno se ocupará en ese servicio. Eso constituye la perfección de la vida de uno. En eso consiste el movimiento de conciencia de Krsna, y el Señor Caitanya lo confirma con las siguientes palabras:

 

El néctar que ansiamos

Ceto-darpana-marjanam bhava-mana-davagni-nirvapanam sreyah-kairava-candrika-vitaram vidya-vadhü-jivanam

Anandambudhi-vardhanarh prati-padam purnamrtasvadanam

Sarvatma-snapam param vijayate sri-krsna-sankirtanam

«Gloria al sankirtana (Se llama así al proceso de glorificar al Señor Supremo en público) de Sri Krsna, que limpia el corazón de todo el polvo acumulado por años, y extingue el fuego de la vida condicionada, la vida de los reiterados nacimientos y muertes. Este movimiento de sañkïrtana es la bendición principal para toda la humanidad, pues difunde los rayos de la luna de la bendición; es la vida de todo el conocimiento trascendental, aumenta el océano de la bienaventuranza trascendental, y nos permite saborear plenamente el néctar que siempre estamos ansiando» (Siksästaka 1). Y en cuanto uno se limpia de todas las cosas sucias, comienza entonces su verdadero progreso en la vida. Tal como kairava-candrika, tal como ocurre con la Luna. El primer día es como una línea; luego, aumenta gradualmente. El cuerpo y la luz de la luna aumentan gradualmente. Por eso se hace esa comparación. Cuanto uno más se vuelve consciente de Krsna, más aumenta el brillo de su vida. Sreyah-kairava-candrika-vitaranam vidya-vadhü-jivanam. Y así esta vida se llena de conocimiento.

 

Cada vez más placer

Vidya-vadhu-jivanam anandambudhi-vardhanam. Y aumentar la vida del conocimiento significa ananda. Ánanda significa placer. Queremos placer. De modo que, uno conseguirá una vida cada vez más placentera. Ánandambudhi-vardhanam y pratipadam púrnamrtasvadanam. En la forma material de la vida, a cada paso estamos experimentando solo descontento, dificultades…, justo lo opuesto. Ánandambudhi-vardhanam. Ambudhi significa océano. El océano que conocemos en este mundo no aumenta, pero cuando uno llegue al océano espiritual de ánanda, de dicha, ese océano aumentará día tras día.

Tomemos por ejemplo a los miembros de nuestro movimiento. Ellos vienen de Europa y América. No son hindúes. ¿Por qué se aferran, pues, a este movimiento de conciencia de Krsna? Porque su placer trascendental está aumentando. Ellos no son tontos o ignorantes; son educados. ¿Por qué se han entregado a este anandambudhi-vardhanam? Porque está aumentando su placer trascendental. Así que, cualquiera que emprenda este proceso, hará que aumente su anandambudhi-vardhanam. Pratipamam púrnamrtasvadanam. Y podrá saborear lo que es el significado de la vida, lo que es el significado del placer. Caitanya Mahaprabhu concluye esa instrucción, diciendo: param vijayate .srï-krïsna-sankirtanam: ¡Todas las glorias al canto del mantra Hare Krsna! Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Ese es el proceso correcto.

 

Está usted invitado

Nuestro movimiento de conciencia de Krsna está divulgando este conocimiento en la medida de sus posibilidades, y por la gracia de Krsna tenemos este templo aquí, en Melbourne (Australia), en virtud del esfuerzo de los discípulos que tenemos aquí. Saquen provecho de él. Es lo único que les pido. Ustedes no tienen que hacer nada. Si tan solo vienen y se unen al canto, gradualmente lo entenderán todo. Eso lo confirman las Escrituras:

atah sri-krsna-namadi

na bhaved grahyam indriyaih

sevonmukhe hi jihvadau

svayam eva sphuraty adah

Los sentidos materiales no pueden apreciar el santo nombre, la forma, las cualidades y los pasatiempos de Krsna. Cuando el alma condicionada despierta su conciencia de Krsna y presta servicio usando la lengua para cantar el santo nombre del Señor y para saborear los remanentes de la comida del Señor, la lengua se purifica y uno llega a entender gradualmente lo que Krspa es en verdad» (Caitanya-caritamrta, Madhya 17.136).

 

Solo cante y coma

A Krsna y Su nombre, Su forma, Sus actividades, Sus cualidades, etc., no lo podemos entender con estos torpes sentidos materiales. No, no es posible. Atah srï-krsna-namadi na bhaved grahyam indriyaih. Y, ¿qué hacemos entonces? lndriyaih —los sentidos— es lo único que tenemos. ¿Cómo vamos a lograr entender? Sevonmukhe hi jihvadau. Si uno ocupa los sentidos en el servicio del Señor, svayam eva sphuraty adah, Krsna le revelará que: «Aquí estoy». Ese es el proceso que hay que seguir. En este verso hay una palabra muy significativa: jihva. Jihva significa «la lengua». Si uno simplemente ocupa la lengua en el servicio del Señor, entonces uno se desarrollará gradualmente. No se dice que si usted ve, o si toca, o si huele. ¡No! El verso dice «si saborea». Y, ¿cómo ocupar la lengua? ¿Cuál es la función de la lengua? La lengua es para saborear comidas sabrosas y para producir sonidos. Haga esas dos cosas. Produzca con la lengua el sonido Hare Krsna y coma tanto prasadam como le sea posible: con solo eso se volverá devoto. Muchas gracias.

 

Mensaje al lector

Hare Krsna se ha vuelto una frase muy familiar en el mundo actual. Tanto en México como en Londres, en Mumbay y Bogotá, en Nueva York y en Nairobi, e incluso en Moscú, gente de todas las razas, credos y nacionalidades se están beneficiando con el dinámico proceso de yoga y vida espiritual llamado «conciencia de Krsna», aceptándolo como parte integral de su vida.

Aunque este proceso era desconocido en Occidente hasta hace unos cuantos años, en realidad no es nuevo. Su origen se remonta a miles de años atrás en la antigua India, la cuna del misticismo y la espiritualidad de la humanidad. Allí, grandes sabios, místicos y personas interesadas en la vida espiritual, han podido a través de todas las épocas alcanzar la perfección más elevada al seguir los principios de esta cultura.

Sin promover en el hombre una espiritualidad fanática o barata, este proceso le enseña a conducir una vida ideal, colmada de buenas cualidades espirituales y complementada por un vastísimo caudal de conocimiento filosófico acerca del Absoluto, la renunciación, la vida eterna, etc., lo cual le permite vivir feliz, iluminado y con paz interna.

Las bases filosóficas del método de conciencia de Krsna se encuentran en las Escrituras llamadas los Vedas, que son el conocimiento revelado más antiguo que existe. Estos Vedas fueron recopilados hace cinco mil años por el gran sabio Vyásadeva, la encarnación literaria de Dios, y abarcan todos los aspectos de la vida del hombre, y también todas las variedades de conocimiento que este puede adquirir. Estas enseñanzas descienden a través del sistema de sucesión discipular que comienza con el Señor Krsna Mismo, y han llegado por primera vez a Occidente en la forma de esta Asociación para la Conciencia de Krsna. Este proceso es muy diferente de los demás sistemas de meditación y yoga, en los que los falsos mesías han fabricado enseñanzas y técnicas a gusto del consumidor, buscando el dinero y la atención de un público ignorante y fácil de ser engañado.

 

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