2. Moisés, profeta y legislador judío.

La tradición le presenta como fundador de Israel, hombre del Éxodo, Alianza y Ley, condensando en su persona las funciones sacrales y sociales para la fundación de su pueblo. Es vidente: ha descubierto a Dios en la montaña (Sinaí) y ha escuchado su nombre. Es caudillo, organiza la marcha de los liberados, iniciando así la historia de la nueva humanidad. Es legislador, establece la norma de su pueblo, concretada en leyes por siempre valiosas. Es sacerdote, iniciador de sacerdotes: funda para siempre el culto sacro. Es hagiógrafo, escritor del Pentateuco. Pues bien, esos títulos (vidente, caudillo, legislador, sacerdote y hagiógrafo) se condensan en uno: es el profeta. Más que el Moisés de la historia (que ha de estudiarse en otra perspectiva), nos importa aquí el de la fe, recreado por la tradición israelita (Éx- 24) y después por la cristiana y musulmana”.

 

a) Infancia y huida, un hebreo liberado

b) En tierra de Madián, revelación de Dios

c) Profeta de liberación. Éxodo y nueva humanidad 

d) Apéndice: ¿Por qué no entró Moisés en la tierra prometida?

e) El Tabernáculo en el desierto

 

 

←LOS PROFETAS DEL MONOTEÍSMO 

←LA FE EN LAS CIENCIAS OCULTAS