2.9- La Cartografía en el avance de los sistemas de Proyección.

Las preocupaciones por supuestos, que resultaron inexistentes, como el paso del Noroeste, habían venido gravitando desde las mismas expediciones de los Caboto, al servicio de Inglaterra, en el siglo XVI, otro piloto mayor captado al servicio de España. La carta más indicativa de esa preocupación por el norte, abierto desde el Atlántico al Asia, la ofrecemos también con el mapa polar del norte-atlántico, de Michael Lok, de 1582 (véase núm. 34), según la reproducción que estampó Richard Hakluyt en su Divers voyages del mismo año, que es la concesión más extraordinaria a la fantasía, como también a los errores, tal como se representa la misma península Ibérica. Pero también es un buen síntoma del esfuerzo científico para la representación cónica, por su proyección polar, del mismo modo que lo fue la de Mercator para la cilíndrica.

En esta colección de imágenes que ofrecemos —recordando el gran empeño, truncado, del almirante Julio Guillén— están aunados cientos de esfuerzos de los hombres que trabajaban en la exploración, en el conocer, como de aquellos otros que lo hacían en la representación, en el situar, venciendo las dificultades del encadenamiento de datos con las derivadas de su traslado a la superficie plana, con la eliminación posible de las deformaciones y de las mentidas distancias. Es el avance unido de la fantasía, que adivina, abrazada a la realidad, que la desvanece; pero también la del progreso de las ciencias, tanto de la náutica, como de la astronomía, como de la pura matemática.

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